lunes, 18 de noviembre de 2019

LA MALDICIÓN DEL LITIO BOLIVIANO. EL CONTROL DE ESTE CODICIADO METAL PESA MUCHO EN LA CRISIS QUE VIVE EL PAÍS


En el sudoeste del estado de Potosí, los municipios rurales en los alrededores del salar de Uyuni , el depósito de litio más grande del mundo, temen por el futuro de sus proyectos de desarrollo.
Una nueva planta de procesamiento del cereal quinoa en San Agustín. Cinco nuevas escuelas y cuatro centros de salud, parte del programa Bolivia Cambia. Nuevos sistemas de agua potable en otros cuatro municipios. “La planta está a salvo porque ya tenemos casi toda la financiación pero los demás no sabemos”, dijo Emilio Muraña Huanca, del Ayuntamiento de San Agustín controlado por del partido de Evo Morales, Movimiento al Socialismo (MAS).
La noticia de la renuncia y la marcha de Morales llegó a estos ayuntamientos del Potosí rural como si fuera una erupción del volcán Ollagua, de 5.868 metros de altura, que domina el horizonte al oeste. “No sé si ha habido fraude electoral, pero sí sé que la oposición había decidido que denunciaría el fraude semanas antes de las elecciones”.
Lo más chocante para estos campesinos quechua en las áreas rurales del departamento de Potosí que han logrado importantes mejoras de sus vidas desde que Morales y el MAS llegaron al poder en el 2006, es que la capital de Potosí, la legendaria ciudad de la plata y del saqueo, escenificó durante más de un mes violentas protestas diarias contra el presidente de izquierdas que acabaron por mermar su popularidad.
Es más, era precisamente el proyecto más querido de Morales, –aprovechar el litio del salar de Uyuni en el departamento de Potosí para crear una nueva industria de baterías y, con un poco de suerte, hasta de vehículos eléctricos–, lo que fue utilizado por la derecha en Potosí para movilizar la ciudadanía contra el presidente.
Morales estaba acostumbrado a las permanentes movilizaciones de la derecha en Santa Cruz, la conservadora ciudad al norte, con sus grandes empresarios y su población blanca. Pero Potosí, dominado por el icónico Cerro Rico, vaciado de plata en una fiebre de extracción en el siglo XVII, es una ciudad simbólica para la izquierda, poblada por indígenas y mineros. Para Evo Morales, el litio, como todos los minerales en el subsuelo de Potosí a lo largo de cinco siglos, se acabaría convirtiendo en la maldición de la materia prima.
El némesis de Morales en Potosí se llama Marco Pumari. Tiene 38 años, es hijo de minero, indígena aunque no se define así, y es presidente del comité cívico Potonista. Pumari, ambicioso y oportunista, quiso imitar el éxito del comité cívico en Santa Cruz del ultraconservador Luis Fernando Camacho, el llamado Bolsonaro boliviano, que viene organizando constantes paros contra el presidente de izquierdas a lo largo de los años.
En Potosí, mucho más pobre que Santa Cruz y mucho más indígena, lograr que se levantara el pueblo contra Morales sería una tarea más difícil. Pero tres semanas antes del inicio de la campaña electoral, Pumari dio con la formula. Rentabilizaría un agravio histórico: el miedo colectivo en la ciudad a que la extracción de las riquezas de su subsuelo beneficiara a otros, pero no a los potosinos.
En ese caso, no se trataba de Francisco Pizarro ni del rey de España sino de la empresa alemana ACI Systems. Había firmado un contrato con el gobierno de Morales para producir hidróxido de litio del mineral extraído en el salar y fabricar baterías de ion litio para el mercado europeo. Una empresa china Xinjiang Tbea Group-Baocheng haría lo mismo para Asia.
Ambas empresas participarían en sociedades mixtas en las que el accionista mayoritario sería la empresa estatal Yacimientos del Litio Bolivianos. La región de Potosí cobraría un royalty del 3% para completar la cadena nacional de suministro impulsado por el Estado, YLB firmó un contrato con la fabricante de vehículos eléctricos Quantum con una planta en Cocha­bamba.
Abundaban las dudas respecto a la viabilidad del plan. Pero pocos se imaginarían que Morales pudiera ser tachado de vende patrias por promocionar un proyecto de desarrollo industrial nacional. Pero Pumari lo consiguió. Arremetió contra el gobierno por “abrir las venas” (Eduardo Galeano dixit) del salar de Uyuni sin que Potosí se viera beneficiado. Un royalty del 3% era insultante. Pumari pronunció discursos furiosos contra el plan del presidente y logró el apoyo de la derecha y parte de la izquierda potosinas. El comité cívico organizó bloqueos por toda la ciudad y manifestaciones a veces violentas. Pumari hasta se declaró en huelga de hambre para reivindicar un trozo del pastel más grande para Potosí de la industria del preciado litio.
Potosí de repente descubrió una identidad regionalista y se sumó a Santa Cruz –siempre secesionista cuando la izquierda gobierna en La Paz– en la presión por conseguir más autonomía y hasta un Estado federal. “Hay una enorme frustración en Potosí por haber sido un símbolo de la riqueza pero sin desarrollo; siempre se ha sentido abandonada así que es natural que diga que con el litio no le vuelva a pasar”, dijo Hernando Larrazábal, exdirector boliviano del Banco Interamericano de desarrollo . Pero “Morales tiene que establecer equilibrios; si le da excesivamente por la riqueza mineral a Potosí tendría que darle a las regiones que tienen gas”.
Finalmente, Morales cedió. Rompió el contrato con la empresa alemana tal y como Pumari había pedido. Se comprometió a invertir en una fabrica de baterías en la ciudad de Potosí y de trasladar la sede de YLB desde La Paz a la caótica ciudad de Uyuni en medio del salar. Hasta los royalties tal vez serían negociables.
Pero ya era tarde. Llegaron las anunciadas acusaciones de fraude electoral. La renuncia de Morales y la llegada a la presidencia de Jeanine Áñez, que se reunió con Camacho y Pumari antes de pronunciar su primer discurso, pareció consumar la victoria del nuevo movimiento potosino. Pero en municipios rurales del departamento de Potosí, el cambio de régimen no provocó las mismas escenas de alegría que en la capital. “El campo está con Evo, pero la ciudad, no”, dijo una indígena que cruzaba a Uyuni desde Chile.
Es más, la nueva derecha que se prepara para tomar el poder en Bolivia parece menos interesada que Evo Morales en crear una industria nacional de litio. “Este golpe de estado es porque Estados Unidos quiere nuestro litio”, dijo un manifestante aymara el viernes en una concentración de protesta en la plaza Murillo, en el centro de La Paz. La Vanguardia de España (www.lavanguardia.com)





BOLIVIA Y EL LITIO. EL PAÍS SE HUNDE EN EL CAOS PERO ALGUIEN VA A ENRIQUECERSE
                                                                                                                                                            
Rusia tiene muchos intereses en Bolivia, igual que China. No es un dato menor para los aparentemente muy improvisados Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho y Jeanine Áñez Chávez. El depuesto (aunque se insista en que renunció pero su renuncia no fue aceptada) Evo Morales, ubicó a Bolivia en un eje geopolítico que ahora deberá demostrar su potencial. Suponer que Bolivia puede resolver su presente y futuro simplemente con un realineamiento con USA puede parecer bastante precario acerca de la realidad propia y ajena. En ese contexto, Hernando Kleimans encontró y tradujo el siguiente artículo originado en Moscú.

Urgente 24 de Argentina (www.urgente24.com/analisis)
                                                                           
Para sorpresa de algunos observadores, luego de la salida de Bolivia de su anterior dirección política encabezada por Evo Morales y la llegada al poder en calidad de presidente provisional de la senadora opositora Jeanine Áñez Chávez, la violencia en el país no se interrumpió. Por el contrario, subió a un nuevo nivel.
Tal como informan las agencias noticiosas, ahora la policía emplea medios especiales y gases contra los partidarios del ex Presidente.
Los paramilitares derechistas continúan atacándolos en privado.
Los llamamientos del propio Morales a parar la violencia no han sido escuchados.
Lo ocurrido y lo que puede ocurrir es materia de activas discusiones, se estructuran hipótesis y pronósticos. Vamos a intentar ver esto desde un punto de vista práctico.
Figura primera, política
El ahora ex presidente de Bolivia, Evo Morales, recorrió un largo y complicado camino. Salido de los más bajos niveles y voz del pueblo aymará, se convirtió en el primer representante de un pueblo originario que pudo dirigir el país.
Por primera vez Morales llegó a la residencia presidencial en Sucre a principios de 2006, en mucho gracias a la radical retórica antiestadounidense, a la promesa de nacionalizar la industria hidrocarburífera del país y legalizar el cultivo de la coca, principal cultivo del país.
Morales llevó a cabo la reforma constitucional y suprimió la prohibición de que una misma persona ocupe el cargo de Presidente más de dos períodos. Luego, por decisión de la Justicia, el primer período de Morales fue reconocido como de “false start”, gracias a lo cual pudo reelegirse en 2014.
Al año, el incansable Evo se reconoció finalmente como un salvador nacional y, sin tomar en cuenta la evidente insatisfacción de la población, se volvió a reelegir. Ya de hecho por 4ta. vez. En aras de la justicia es preciso recordar que Morales realmente cumplió muchas de sus promesas -e incluso el conjunto de Occidente durante cierto tiempo cantó loas a sus logros-.
Por ejemplo el diario británico “The Guardian” escribió que Morales “pudo construir un socialismo que de ninguna manera daña la economía”. Y se asombró de que “Bolivia pudo romper la maldición histórica y convertirse en un exitoso país ignorando por completo los intereses de los EE.UU.”, Constató “The Globalist” que “en Bolivia se ha construido un socialismo que motiva a la gente a trabajar”
Figura segunda, subterránea
Hasta la época de Morales Bolivia era un mediocre país del continente sudamericano. Un país con un territorio de mediana superficie, con una población escasa y con ricos recursos naturales sin tocar. Además la extracción de la mayoría se inició relativamente hace poco.
Los conquistadores ya en el siglo XVII descubrieron aquí enormes recursos de plata pero ellos incluso no se podían imaginar qué abundante tesoros se escondían bajo la cobertura de la selva.
Además de madera y cultivos agrarios, que el país exporta activamente, en Bolivia se encontraron grandes reservas de petróleo, gas, oro, zinc, estaño, plata, antimonio, wolframio, plomo y muchos otros.
Según las evaluaciones más recientes, las reservas comprobadas de hidrocarburos alcanzan a unos 12,5 billones de metros cúbicos de gas y 240 millones de barriles de petróleo. Hace muy poco se conocieron datos de la investigación geológica que confirman que las reservas pronosticadas pueden aumentar en 135 millones de barriles.
Hoy en Bolivia se extrae diariamente cerca de 18.000 millones de metros cúbicos de gas, el 80% de los cuales se exporta fundamentalmente a Brasil y Argentina. La participación de los hidrocarburos en la exportación nacional asciende a un imponente 34%, o unos 3.000 millones de dólares que van a completar el presupuesto estatal.
Y algo más de cifras, por así decir, para confeccionar un cuadro abigarrado al máximo. Bolivia no es sólo petróleo y gas, sino también el 6% de la producción mundial de plata, el 4% de antimonio, el 3% de boro y zinc, el 2% de wolframio, sin el cual hoy son impensables las turbinas térmicas y los escapes de los misiles, así como el 1% de la extracción planetaria del bismuto.
Hay que decir que cuando Evo Morales fue electo Presidente por primera vez, le tocó como herencia un país miserable, donde campaba cualquiera excepto el propio país. El entonces joven Presidente se lanzó a cambiar esto con toda fuerza. Fue nacionalizado por completo el sector de extracción de gas y la participación de las compañías privadas en la extracción de petróleo se redujo hasta la tercera parte.
El principal jugador en este mercado es Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), donde el Estado detenta el paquete mayoritario de acciones y el estatuto permite inversiones extranjeras pero prohíbe a los extranjeros en el curso de los próximos cuarenta años realizar todo tipo de trabajo de extracción. YPFB detenta el derecho exclusivo y prioritario a comercializar los hidrocarburos.
Bolivia, comprendiendo la limitación de sus propios recursos financieros, invitó activamente a las empresas extranjeras a tomar parte en la elaboración de los recursos. Por ejemplo, en 2010 el gobierno concluyó un acuerdo con la compañía hindú Jindal Steel & Power Ltd (JSP), gracias a lo cual no lejos del yacimiento de El Mutún surgió un complejo minero que produce más de 10 millones de toneladas de pelets de hierro y una amplia gama de otra producción. El gobierno de Morales pudo poner en su activo no pocos proyectos semejantes a este.
Figura tercera, maldita
El Estado, y personalmente Morales, tenían todo relativamente bien hasta mediados de 2010. Luego en Bolivia se descubrieron gigantescas reservas de litio. Fueron evaluadas en 10 millones de toneladas lo que conforma el titánico 43% de todas las reservas mundiales.
En este momento justamente aumentaba de revoluciones la primera ola de la 'histeria verde' y la lucha por la ecología, y los electromóviles fueron declarados los salvadores del planeta y la infancia.
Para nadie es secreto que sin litio es imposible producir ni los acumuladores de los electromóviles ni el elemento de alimentación de sus smartphones. Todo el mundo se preparó con alegría para el advenimiento de la nueva época sin carbono, pero Morales no se apresuró a dejar pasar a su tesoro a quien lo quisiera.
Hay que decir que, transcurridos 10 años de su presidencia, Evo Morales no cambió su retórica antiestadounidense y las empresas de USA estaban al final de la cola de los potenciales compañeros para la elaboración del anhelado mineral.
En enero de 2019, la estatal Yacimientos de Litio Boliviano cerró el contrato más grande de la historia por un valor de US$ 2.300 millones con la china Xinjiang TBEA Group Co Ltd, por cuyas condiciones los chinos recibían el derecho a explotar los yacimientos de litio en los desiertos de Coipasa (Pastos Grandes).
Por las propias circunstancias, China en este momento hace ya un año se encuentra en situación de guerra comercial irreconciliable con otra megapotencia, que también pretendía el papel de principal productor de electromóviles y baterías para ellos. Algunos afirman que la RPCh compró groseramente el gobierno boliviano, que en aras a las enormes inversiones chinas se separó unilateralmente, y un año antes, del trato firmado con el consorcio alemán ACISA.
Así fue que el momento de denuncia del contrato con los alemanes coincidió con las elecciones donde Morales se reeligió por un 4to. período. Y entonces se descargó el trueno. La oposición captó con exactitud el momento, dirigiendo el descontento con Morales al curso de las protestas masivas.
Deutsche Welle (agencia alemana estatal): "Como socio estratégico para Uyuni, la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) eligió, en octubre de 2018, a la alemana ACI Systems. Ya entonces, el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) marchó, exigiendo detalles del contrato. Y la prensa boliviana cuestionó “la capacidad técnica” de la parte alemana “para desarrollar e implementar un proyecto minero de litio complejo como el del Salar de Uyuni y mucho menos un proyecto de fabricación de material catódico y baterías de litio con tecnología de punta”.
Un año después, Marco Pumari, líder del comité potosino ha iniciado, junto a otra activista, una huelga de hambre por la anulación del contrato con ACI Systems, además de otro con una empresa china. “La empresa alemana se dedicaba a comercializar paneles y, lo peor, ni siquiera tiene plata, porque de manera conjunta, el Estado boliviano y la empresa van a buscar financiamiento”, se quejó Pumari al diario La Razón.
En la realización del proyecto para la “Recuperación de hidróxido de litio de salmuera residual” en el Salar de Uyuni, ACI Systems Alemania (ACISA), subsidiaria del Grupo ACI “cuenta con el respaldo de una sólida red de expertos internos y externos, empresas e instituciones como K-UTEC Salt Technologies, Fraunhofer Gesellschaft y VDMA (la Asociación Alemana de la Industria de Ingeniería Mecánica)”, reaccionó por escrito Wolfgang Schmutz, director ejecutivo de esta empresa alemana, consultado por DW a través de su oficina de prensa."
Es suficiente con decir que la lista de exigencias de las protestas no se limitaba sólo a la inmediata renuncia del Presidente. También había allí la exigencia a la obligatoria “renacionalización” del sector extractivo, cuyas ganancias, como se afirmaba, no llegaban al bolsillo del pueblo común.
Figura última, nebulosa
Hete aquí que Bolivia lentamente se hunde en el caos y la ausencia de poder y las regiones productoras de coca declaran cada vez con más fuerza su rebelión para con el poder provisional.
En los videos que nos llegan se ven arrestos, enfrentamientos, casas y autos incendiados.
En esta situación, cualquier tipo de pronóstico es algo anticipadamente sin perspectivas y resbaladizo, pese a que sea posible probar de hacerlo, aunque sea en los rasgos más generales.
Sin embargo, tomando en cuenta la celeridad con que aquel país que considera a toda América Latina como su “patio trasero” ha saludado el golpe, así como con qué ferocidad se exigió en las calles el retorno de las extractoras a manos privadas, es bastante probable que seremos testigos de la destrucción de la herencia de Morales. Su primer indicio serán las toneladas de litio y luego el asunto llegará a todo lo demás.





EL LITIO DE BOLIVIA Y LA URGENCIA DE UN GOLPE

La Haine de Venezuela (www.lahaine.org)

El presidente de Bolivia Evo Morales fue derrocado por un golpe militar el 10 de noviembre. Ahora está en México. Antes de ser obligado a dejar la presidencia estuvo dedicado a un amplio proyecto de llevar democracia económica y social a su largamente explotado país. Es importante recordar que Bolivia ha sufrido una serie de golpes de Estado, a menudo encabezados por los militares y la oligarquía en nombre de las empresas mineras transnacionales. Inicialmente eran empresas de estaño, pero el estaño ya no es el objetivo principal en Bolivia. El objetivo principal son sus enormes depósitos de litio, cruciales para los automóviles eléctricos [y teléfonos móviles].
Durante los últimos 13 años, Morales ha tratado de construir una relación diferente entre el país y sus recursos naturales. No quería que esos recursos beneficien a las transnacionales mineras, sino a su propia población. Parte de esa promesa se cumplió ya que ha disminuido enormemente el porcentaje de pobreza y la población boliviana ha mejorado sus indicadores sociales. La nacionalización de los recursos combinada con el uso de sus ingresos para financiar el desarrollo social ha desempeñado un papel importante. La actitud del gobierno de Morales hacia las empresas transnacionales produjo una áspera respuesta por parte de estas, muchas de las cuales llevaron a Bolivia ante los tribunales.
En el transcurso de los últimos años, Bolivia ha luchado por aumentar las inversiones para desarrollar sus reservas de litio de forma que devuelvan la riqueza del país a su gente. El vicepresidente de Morales, Álvaro García Linera, dijo que el litio será «el combustible que alimente al mundo». Bolivia no pudo llegar a acuerdos con las empresas transnacionales occidentales; entonces decidió asociarse con empresas chinas. Esto hizo vulnerable al gobierno de Morales. Había entrado en la nueva Guerra Fría entre Occidente y China. El golpe contra Morales no se puede entender sin una mirada a este enfrentamiento.
Choque con las empresas transnacionales
Cuando Evo Morales y el Movimiento al Socialismo asumieron el poder en 2006, el gobierno inmediatamente intentó deshacer décadas de robo por parte de las empresas mineras transnacionales. El gobierno nacionalizó varias de las operaciones mineras de las empresas más poderosas, como Glencore, Jindal Steel, Anglo-Argentinian Pan American Energy y South American Silver (ahora TriMetals Mining). Envió el mensaje de que las cosas no iban a continuar como antes.
Sin embargo, estas grandes empresas continuaron con sus operaciones –basadas en contratos antiguos– en algunas zonas del país. Por ejemplo, la transnacional canadiense South American Silver había creado una compañía en 2003 –antes de que Morales llegara al poder– para explotar en Malku Khota, en busca de plata e indio (un metal de tierras raras utilizado en televisores de pantalla plana). South American comenzó entonces a extender el alcance de sus concesiones. La tierra que reclamaba está habitada por indígenas bolivianos, que argumentaban que la compañía estaba destruyendo sus espacios sagrados, así como promoviendo una atmósfera de violencia.
El 1 de agosto de 2012, el gobierno de Morales, mediante el Decreto Supremo No. 1308, anuló el contrato con la South American Silver (TriMetals Mining), que entonces buscó arbitraje internacional y compensaciones. El gobierno canadiense de Justin Trudeau –como parte de un movimiento más amplio a favor de las compañías mineras canadienses en Sudamérica– ejerció una presión inmensa sobre Bolivia. En agosto de 2019, TriMetals alcanzó un acuerdo con el gobierno boliviano por 25,8 millones de dólares, aproximadamente una décima parte de lo que había exigido anteriormente como compensación.
Jindal Steel, una corporación transnacional india, tenía un viejo contrato para extraer mineral de hierro en Bolivia, en El Mutún, un contrato que el gobierno de Morales suspendió en 2007. En junio de 2012, Jindal Steel rescindió el contrato, buscó arbitraje internacional y una compensación por su inversión. En 2014 ganó 22,5 millones de dólares de la Cámara de Comercio Internacional con sede en Paris, aunque había exigido una compensación de 100 millones de dólares.
El gobierno de Morales confiscó también tres instalaciones de la empresa minera transnacional Glencore, con sede en Suiza. Estas incluyen una mina de estaño y zinc, así como dos fundiciones. La expropiación de la mina tuvo lugar luego de que la subsidiaria de Glencore se enfrentara violentamente con los mineros.
De manera más agresiva, Pan American demandó al gobierno boliviano por 1.500 millones de dólares por la expropiación de su participación en la Petrolera Chaco hecha por la compañía estatal de energía. Bolivia llegó a un acuerdo por 357 millones de dólares en 2014.
La escala de estos pagos es enorme. En 2014 se estimó que los pagos privados y públicos hechos para la nacionalización de estos sectores clave ascendían por lo menos a 1.900 millones de dólares (El PIB de Bolivia era de 28.000 millones de dólares en ese momento).
A pesar de eso, en 2014 hasta el 'Financial Times', estuvo de acuerdo en que la estrategia de Morales no era inadecuada. «La prueba del éxito del modelo económico de Morales es que desde que llegó al poder, ha triplicado el tamaño de la economía al tiempo que ha logrado un récord en reservas de divisas».
Litio
Las reservas clave de Bolivia son de litio, que es esencial para los automóviles eléctricos y otras baterías. Bolivia afirma tener el 70% de las reservas mundiales de litio, sobre todo en el Salar de Uyuni. La complejidad de esta minería y su procesamiento ha significado que Bolivia no haya sido capaz de desarrollar la industria del litio por sí misma. Se requiere de capital y experticia.
El Salar está a 3.600 metros sobre el nivel del mar y recibe altas precipitaciones. Esto dificulta utilizar evaporación solar. Soluciones más simples ya están disponibles para el desierto de Atacama en Chile y para Hombre Muerto en Argentina. En Bolivia se necesitan soluciones técnicamente más complejas, lo que significa que se requiere más inversión.
La política de nacionalización del gobierno de Morales y la complejidad geográfica del Salar de Uyuni ahuyentaron a varias empresas mineras transnacionales. Eramet (Francia), FMC (EEUU) y Posco (Corea del Sur) no quisieron hacer negocios con Bolivia y ahora operan en Argentina.
Morales dejó claro que cualquier desarrollo del litio tenía que hacerse con su compañía minera nacional, la COMIBOL y con Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), su compañía nacional de litio como socias paritarias.
El año pasado la empresa alemana ACI Systems llegó a un acuerdo con Bolivia. Después de protestas [probablemente impulsadas por la derecha y la embajada de EEUU] de los residentes en la región del Salar de Uyuni, Morales canceló el acuerdo el 4 de noviembre de 2019.
Empresas chinas –como TBEA Group y China Machinery Engineering– llegaron a un acuerdo con YLB. Se dijo que Tianqui Lithium Group de China, que opera en Argentina, iba a llegar a un acuerdo con YLB. Tanto las inversiones chinas como la Compañía Boliviana de Litio estaban experimentando con nuevas formas de extraer el litio y de compartir las ganancias del litio. La idea de que hubiera un nuevo pacto social para el litio era inaceptable para las principales compañías mineras transnacionales occidentales.
Tesla y Pure Energy Minerals (Canadá) mostraron ambas gran interés en tener una participación directa en el litio boliviano. Pero no pudieron llegar a un acuerdo que tuviera en cuenta los parámetros establecidos por el gobierno de Morales. El propio Evo fue un impedimento directo para que las empresas transnacionales no chinas se hicieran cargo de los campos de litio. Tuvo que irse.
Después del golpe, las acciones de Tesla aumentaron sustancialmente.





EL NUEVO PETRÓLEO Y BOLIVIA

Diario de Colima de Colombia (www.diariodecolima.com)

HACE pocos días, con gran entusiasmo se refería en numerosos espacios, con positivos acentos sobre la nueva corriente progresista latinoamericana, cuando nos sorprende la aparición de la conocida, repudiada, tradición de los cuartelazos y corta de un tajo el entusiasmo renovador. 
Bolivia se estremece bajo un embate de las derechas que hasta acusan de tirano al indígena aymara Evo Morales, que llevó a cabo en sus años una administración exitosa de talla estructural que asentó el valor de la noción plurinacional de Bolivia y los derechos e igualdad de millones de bolivianos históricamente marginados de todo bien. Los datos de naturaleza económica con acento en el crecimiento bastarían para darle a Morales un lugar de privilegio en la lista de los conductores eficaces. 
Hoy, Bolivia dejó de ser una Nación paria y se presenta como una sociedad en desarrollo. Son notables sus logros de la reducción de la pobreza extrema. Hasta estos días había sido posible evitar las varias intentonas para sacarlo por la fuerza. Aún su triunfo electoral reciente con el 43 por ciento no es poca cosa. Nada tiene Evo de tirano como sus detractores acusan. Es necesario hacer un examen de los alcances de Evo que, tememos, se irán decantando ahora que la mirada sea puesta en los retrógrados cambios que introducirán los golpistas.
A partir de 1995, el índice de precios de las materias primas aumentó espectacularmente. Eso permitió a gobiernos como los de Kirchner en Argentina, Lula Da Silva en Brasil, Correa y Evo Morales, mantener ingresos fiscales suficientes para soportar los programas sociales que eran la médula de su estrategia económica y que ayudaron a la gente que había sido más abandonada durante la larga noche del neoliberalismo. Y aquí es necesario resaltar que el gobierno de Evo Morales se fijó como objetivo convertir a Bolivia en un país industrial, de la mano de la explotación de litio, para lo cual había todo un plan que se venía materializando desde 2008, e incluso, en 2017 se creó la empresa estatal llamada Yacimientos de Litio Bolivianos Corporación. 
Bolivia es el centro de atención de varias empresas y países interesados en el desarrollo de autos eléctricos, pues la Nación sudamericana, donde el golpe de estado derrocó al presidente Evo Morales, tiene una reserva de 21 millones de toneladas de litio. Poco a poco el petróleo dejará de ser el motor de la industria automotriz, pues hacia 2026 se espera que las ventas mundiales de autos eléctricos se tripliquen, respecto a su nivel actual, lo que hará que la demanda global de litio –elemento usado para la fabricación de baterías– prácticamente se duplique. En esto Bolivia jugará un papel clave, pues cuenta con la reserva más importante de este material en el mundo. 
Con esa visión, en agosto, Bolivia y China –otro anterior también con Alemania– firmaron un acuerdo para crear una empresa orientada a construir una planta de carbonato de litio, cuya inversión superará los mil millones de dólares. Un mercado garantizado en China para la producción de baterías. China necesita 800 mil toneladas de litio al año hacia 2025 para consolidar su mercado de automóviles eléctricos. El denominado “oro blanco” o “nuevo petróleo” se convirtió en un valioso activo, porque también es necesario en la producción de vidrios y cerámicas para elevar su resistencia, así como en grasas y lubricantes para hacerlos más resistentes al calor. Hasta para medicamentos y cerámicas dentales y más allá, en la producción de tritio –isótopo radioactivo– para la fabricación de armas nucleares.
Estos acuerdos sobre “el nuevo petróleo” incrementó las tensiones en Estados Unidos, tanto que en septiembre Ivanka Trump, hija de Donald Trump y asesora en la Casa Blanca, visitó junto con otros funcionarios estadunidenses la localidad de Purmamarca. Los estadounidenses anunciaron financiamiento por 400 millones de dólares a la denominada ruta del litio, en esa localidad argentina que limita con Bolivia. “Los beneficios serán para automotrices trasnacionales con un financiamiento a costa de los impuestos de cada ciudadano argentino” (elciudadanoweb.com).
Sin duda alguna, Estados Unidos está detrás de lo que ocurre en Bolivia.





Los especialistas opinan sobre los prejuicios que habilitaron el show
                                                                                                              
GOLPE EN BOLIVIA: EL RACISMO EN LA OPERACIÓN "LOS LUJOS DE EVO"

Uno de los engranajes del golpe de Estado en Bolivia consistió en una puesta en escena de la ministra de Comunicación de facto, que intentó desprestigiar a Evo Morales con una visita guiada a la residencia en la que vivía "como un jeque árabe". Las imágenes lo desmienten. Una arqueóloga y un historiador consultados por Página/12 explican por qué a un presidente "blanco y rubio" no se lo hubieran hecho.

Página 12 de Argentina (www.pagina12.com.ar)
                                                                                                              
El viernes, mientras en Cochabamba las Fuerzas Armadas reprimían a balazos a los cocaleros que marchaban en contra del golpe de Estado, los portales de noticias y las redes sociales se entregaron al show fiscalizador de los "lujos" de la vida de Evo Morales.  Durante la mañana, la ministra de Comunicación Roxana Lizárraga decidió abrir las puertas de la "suite presidencial" del derrocado presidente de Bolivia en la Casa Grande del Pueblo y organizó un tour guiado por las dependencias personales del exmandatario.  “Parece la habitación de un jeque árabe", les dijo a los periodistas que había convocado. De manera simultánea, cuando el video del recorrido recién comenzaba a circular, se viralizaron imágenes de Evo Morales saliendo de un elegante restaurante en la ciudad de México, en donde se encuentra actualmente exiliado. 
Desde muchos sectores se denunció el racismo implícito (y a veces no tanto) de aquella cobertura y Página 12 conversó con expertos sobre el tema. "Hay un componente absolutamente racista en la presunción de que un presidente de origen humilde, cocalero, campesino, procedente de los pueblos originarios, no pueda salir a comer a un restaurante cinco estrellas o tener un baño con jacuzzi", explicó a Página/12 Leandro Morgenfeld, historiador e investigador del Conicet. "A otro presidente, blanco, occidental y rubio, no le hubieran hecho eso", coincidió Alejandra Korstanje, directora del Instituto de Arqueología y Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
"El objetivo es trabajar sobre un público que no cree que un dirigente del Movimiento Al Socialismo con cara de indio pueda ocupar esos lugares, la idea es apelar a esa reacción racista", agregó Morgenfeld, quien además remarcó el doble estándar utilizado por varios medios nacionales a la hora de denunciar las supuestas riquezas de los líderes populares, pero omitir las del resto.
"A otro presidente, blanco, occidental y rubio, no le hubieran hecho eso", coincidió Alejandra Korstanje, directora del Instituto de Arqueología y Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Pero a Evo no se la dejaron pasar. Los medios compartieron compulsivamente fotos de la casa de Gobierno en La Paz en las que se ve un  escritorio de trabajo cubierto de papeles, una cama de madera de dos plazas con las mesas de luz abiertas para espiar en su interior, un baño con un pequeño jacuzzi, una sala de reuniones: las imágenes mostraban dependencias más bien humildes, sin embargo la ministra de Comunicación de la "autoproclamada" Jeanine Áñez - la misma que denunció que los periodistas que cubrían la crisis en Bolivia "hacían sedición" - hablaba de "palacete" y aquel discurso impregnó las notas periodísticas que hicieron del recorrido. "Los lujos que rodeaban a Evo Morales", titularon.
"Hay que entender que el golpismo en el Siglo XXI tiene objetivos similares pero modalidades distintas al golpismo del Siglo XX. Los intereses geopolíticos son los mismos pero las formas son diferentes", destacó Morgenfeld. "Las ofensivas ya no se dan solamente adiestrando militares en la Escuela de las Américas (algo que sigue sucediendo, porque el militar que le recomendó a Evo que renunciase se había entrenado allí). Sino que hay elementos novedosos, como la operación de ONGs financiadas por los Estados Unidos, la guerra judicial o Lawfare y la cartelización de empresas periodísticas que las lleva a operar con una estrategia internacional", indicó. 
En este sentido, Morgenfeld inscribió la operación contra Evo Morales en una "estrategia continental que apunta a satanizar a los lideres populares". El exhibicionismo morboso de las habitaciones de Evo en la Casa Grande del Pueblo recuerdan a otras incursiones mediáticas a las casas de dirigentes regionales. En el 2016, varios medios nacionales hicieron una extensa cobertura de la "lujosa" vivienda - siempre el mismo adjetivo - de Milagro Sala en San Salvador de Jujuy. Mostraban imágenes de la pileta o comentaban el valor del auto que la líder de la Tupac Amaru tenía, se planteaba una supuesta contradicción entre su discurso popular y la "opulencia" en la que vivía. Lo mismo se hizo con el "departamento de lujo" que terminó llevando preso al expresidente brasileño Lula Da Silva.
"Estos comentarios se explican por el racismo, pero también por el prejuicio que hay respecto a lo que debería ser el socialismo", agregó, por su parte, Alejandra Korstanje. "Es como si estuvieran obligados a vivir como espartanos", cuestionó la arqueóloga y comparó el show armado por la ministra de Comunicación con los videos que muestran la casa de Evo en Villa María, luego de que ésta hubiera sido destrozada tras su renuncia: "La gente joven se sorprendía de que un presidente como Evo, socialista e indígena, tuviera una cinta caminadora. Resumían la distancia que había entre él y el pueblo en ese detalle", explicó.
Por otro lado, Morgenfeld indicó que otro de los elementos que estructuraba la decisión de desnudar las aparentemente ostentosas intimidades de Evo Morales estaba relacionado a "la manera que la prensa boliviana busca ocultar, con esto, la represión que, según la Comisión de Derechos Humanos en Bolivia, ya lleva 24 muertos". "En vez de hablar de la inconstitucionalidad de la autoproclamada presidenta o de que Evo Morales debió renunciar obligado por las Fuerzas Armadas, distraen con estas nimiedades", agregó.
La "autoproclamada presidenta" Jeanine Áñez es una figura en Bolivia que se ha caracterizado, a su vez, por haber emitido numerosos comentarios racistas. En una serie de tuits que luego fueron borrados, Añez llama "satánicos" a los aymará y califica despectivamente de "indio" a Evo Morales. En este sentido, la exhibición de las habitaciones "lujosas" de Evo se inscriben en una serie de acciones racistas y anti pueblos originarios que se dieron luego del golpe de Estado, como el retiro de la Whipala en el Palacio de Gobierno. "Desde Argentina tendemos a subvalorar el elemento de la raza, y hacemos mas explicaciones de orden clasista o geopolíticas, pero en el caso de Bolivia no hay que olvidar nunca que el componente racista es enorme", finalizó Morgenfeld.





EL RÉGIMEN BOLIVIANO TIRA A MATAR EN COCHABAMBA

Mueren nueve partidarios de Morales a manos de la policía. La nueva presidenta concede una exención a los militares que disparan contra manifestantes

La Vanguardia de España (www.lavanguardia.com)
                                                                                     
La muerte de nueve seguidores de Evo Morales en batallas campales entre campesinos, la policía y el ejército el viernes ha elevado todavía más la tensión en Bolivia, una semana después de la renuncia del presidente indígena.
Los jefes policiales negaron el uso de armas de fuego contra los campesinos de la zona de producción cocalera de Chapare que se dirigían hacia Cochabamba el viernes para luego trasladarse a La Paz. Pero todo indica que la dura actuación de las fuerzas del orden en Cochabamba calificada como “desproporcionada” por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, responde a una decisión gubernamental de responder con contundencia al partido de Morales, el Movimiento Al Socialismo (MAS).
La violencia policial se produjo después de reuniones entre los altos mandos del ejército y el nuevo Gobierno de la presidenta interina Jeanine Áñez, mantenidas con el fin de “pacificar el país”. Tras anunciar el viernes que ha dado luz verde a operaciones conjuntas de la policía y el ejército, Áñez aprobó el sábado un decreto supremo que concede la exención de acciones legales a los militares que disparan contra manifestantes. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos calfica este anuncio como “grave” al considerar que” estimula la represión violenta”. “No es una licencia para matar”, insistió el ministro de la presidencia, Jerjes Justiniano.
El Gobierno acusa al MAS de hacer uso de la violencia para desestabilizar el proceso electoral, y ha denunciado la presunta presencia de infiltrados extranjeros armados en las manifestaciones. La policía de Cochabamba utilizó la misma línea de defensa ayer al sugerir que los muertos pueden ser victimas de fuego amigo ya que tienen heridas por la espalda. Otros 26 campesinos del sector de la coca resultaron heridos dos de ellos con graves lesiones en la cabeza y se encuentran en estado crítico.
Más allá del discurso gubernamental, la realidad es que un segmento importante aunque minoritario de la población boliviana no reconoce la legitimidad del Gobierno de Áñez. Entre ellos, se incluyen los llamados cocaleros de Chapare, la base de apoyo más solida de Morales, que inició su carrera política hace 30 años al frente del sindicato cocalero. Desde su asilo en México, Morales pidió que las Fuerzas Armadas “paren la masacre”.
Los cocaleros pretendían unirse a los indígenas aimara de la ciudad de El Alto , colindante a La Paz, que protestan a diario contra lo que consideran un golpe de Estado contra Morales. El viernes se produjeron batallas campales en los alrededores de la plaza Murillo de La Paz, a escasos metros del palacio presidencial. Miles de indígenas de El Alto habían ocupado las calles colindantes a la plaza, donde permanecieron sentados, muchos mascando hojas de coca para elevar sus poderes de resistencia. “Este es un golpe de Estado hecho por Estados Unidos ”, dijo un indígena que bajaba hacia la plaza San Francisco.
El Gobierno interino –integrado por ministros aliados del ultraderechista Luis Fernando Camacho– insiste en que su acometido es de “perfil técnico” para allanar el camino para elecciones en un plazo de 90 días. Pero las primeras medidas han levantado sospechas en el movimiento de protesta.
En el ámbito económico, el nuevo ministro de desarrollo, Wilfredo Rojo, dijo en declaraciones reproducidas en el diario La Razón , que “hay que analizar las empresas públicas (…); se las puede alquilar, capitalizar con dinero privado, vender o cerrar”.
Asimismo, en el ámbito exterior, Áñez ya ha expulsado a todos los diplomáticos cubanos y venezolanos de Bolivia y ha anunciado la salida de Bolivia de las organizaciones Unasur y Alba, creadas por los gobiernos de izquierda en América Latina hace una década, como una alternativa a la OEA con sede en Washington.
La OEA es precisamente la organización que declaró fraudulentas las elecciones presidenciales tras la victoria de Morales el pasado 20 de octubre.
El aumento del uso de la fuerza policial responde al miedo a que los bloqueos campesinos en puntos estratégicos de la red viaria desabastezcan La Paz, donde ya falta gasolina.
El poder de convocatoria del MAS ya no es el que era hace diez años cuando Morales tenía el apoyo del 60% del electorado. Pero, el bloqueo de las carreteras es un arma potente.
“Un día más así y todo va a parar; el Gobierno tiene que pactar”, dijo un taxista en la acomodada zona sur de la capital donde la mayoría de los restaurantes estaban ayer cerrados. “Es un cerco y se acaban los alimentos frescos”, se lamentó una librera en la zona sur. La gente hacía cola en las carnicerías.





LA NOCHE MÁS OSCURA DE COCHABAMBA

Un choque entre las fuerzas del orden y el sector cocalero fiel a Evo Morales deja un saldo de nueve muertos

El País de España (www.elpais.com)
                                                                     
Cinco cuerpos yacen en el suelo, tapados cada uno con una frazada ploma. Están acomodados lado a lado sobre el frío piso de cerámica del hospital México, en el municipio de Sacaba, capital de la provincia del Chapare –el último bastión del expresidente Evo Morales–. Cuatro de ellos tienen un papel con un nombre que los identifica. Una mujer de pollera, vestimenta de las mestizas indígenas, entra en el ambiente y se derrumba frente a uno de los cadáveres. No puede contener el dolor y solo llega a articular las siguientes palabras: “Despierta papito. Despierta papito, dime que estás durmiendo…”.
La mujer rompe en llanto en una de las noches más oscuras de Cochabamba, ciudad al centro de Bolivia, donde la crisis política, a casi una semana de la conformación del Gobierno de la autoproclamada presidenta interina, Jeanine Áñez, ha resultado en la muerte de nueve personas y cientos de heridos afines al exlíder cocalero tras un choque con el ejército y la policía el pasado viernes, según dio a conocer el Defensor del Pueblo de Cochabamba, Nelson Cox.
Un día antes, los diferentes movimientos sociales afines al líder cocalero decidieron organizar una marcha en contra del Gobierno interino de Áñez, apoyando al expresidente y contra la quema de la wiphala –bandera que fue reconocida como símbolo patrio durante el primer mandato de Morales–. El objetivo era dirigirse desde el municipio de Sacaba hacia la ciudad de Cochabamba, realizar una concentración en la urbe y posteriormente continuar su viaje hacia La Paz, la sede de Gobierno, donde proseguirían con su protesta, según dieron a conocer distintos representantes sindicales.
Para evitar enfrentamientos entre los opositores y afines a Morales, la policía y el ejército estableció un cerco en la zona de Huayllani, a solo dos kilómetros de Sacaba. La tensión se sentía en el ambiente, como una mecha de un cartucho de dinamita llegando a su fin. Después de cuatro horas de espera, no hubo ningún intercambio violento y los cocaleros decidieron replegarse a Sacaba. Sin embargo, este sector, caracterizado por su tozudez y determinación, solo recargó energías para volver a intentarlo al día siguiente.
Alrededor de medio día del viernes (hora local), las fuerzas del orden y los seguidores de Morales tuvieron otro careo en Huayllani. La violencia estalló después de que ambas partes intentaran negociar para que se permita el paso a los movimientos sociales, diálogo que fracasó. La policía demostró con pruebas que casi una centena de personas portaban explosivos caseros, dinamita, además de armamento como escopetas. La desesperación pudo más del lado de los manifestantes y rebasaron el primer cordón policial. La respuesta inmediata fue la represión con gases lacrimógenos.
Sabina, una de las manifestantes –nombre ficticio para preservar su seguridad–, recuerda que el choque entre ambos bandos se extendió al menos por dos horas. Del lado de los afines a Morales se lanzaron explosivos artesanales, cohetes y se escucharon explosiones más fuertes, como de dinamita, recuerda. También se escucharon disparos, momento en el que todo se desbordó y comenzó la represión hacia los campesinos. “Han empezado a sobrevolar los helicópteros como si fuera una guerra y nos estuviéramos peleando con otro país”, recuerda en medio de llanto.
Casi finalizando la tarde, el hospital México era un caos. Llegaba gente herida por todos los frentes, manchada con sangre, cojeando o malherida. Las instalaciones del centro médico no abastecían para la cantidad de personas que llegaban. Había médicos atendiendo a personas en colchones en el piso afuera del sanatorio. Una interna actualizaba con marcador rojo la lista de heridos en la reja. El ruido de las sirenas de las ambulancias que iban y venían se fundía con un grito desesperado que clamaba “¡Nos están matando! ¡Nos están matando!”.
Alrededor de las doce de la noche del viernes, los centros médicos de Cochabamba que se colapsaron un par de horas antes por familiares que buscaban a sus heridos, quedaron vacíos. A unos kilómetros de donde ocurrió el choque entre ambas partes, pasando entre barricadas, fogatas y wiphalas, se veían cinco féretros con arreglos florales y velas que se iban consumiendo. Rostros tristes, pensativos y enojados. Nelson Cox, el Defensor del Pueblo, estaba ahí, explicando la importancia de efectuar la autopsia a los fallecidos para determinar la causa de muerte, procedimiento que los manifestantes se saltaron cuando decidieron marchar del hospital México hacia Huayllani cargando a sus muertos.
Beatriz Choque, una joven productora de coca, increpaba a Cox sosteniendo en su mano un casquillo de un arma de alto calibre y un cartucho usado de gas lacrimógeno: “¿Esto es la manera de llevar paz a Bolivia? No lo creo. Nos están reprimiendo como en Venezuela”. Teresa González, una agricultora, no podía contener el llanto y explicaba en quechua que durante 13 años, durante el mandato de Morales, lograron vivir tranquilos, sin asistir a manifestaciones ni ser reprimidos. “Solo en cuatro días, ya ha habido enfrentamientos, ya ha habido matanzas a la gente del campo, nos han masacrado a bala”, continuaba con su relato.
La última vez que hubo un enfrentamiento de esta magnitud en Cochabamba se registró hace 12 años, un 11 de enero, cuando los productores de coca permanecieron varios días en la ciudad exigiendo la renuncia del entonces gobernador de la ciudad, Manfred Reyes Villa, y los citadinos salieron a su confrontación. En ese funesto día fallecieron tres personas. Ahora la ciudad al centro de Bolivia suma otra página negra a su historia. Después de varias horas de conversación caldeada con Cox, los cocaleros aceptaron llevar a sus muertos a la autopsia por la mañana. Algunos volvieron a sus conversaciones habituales. Otros guardaban silencio. Una leyenda escrita en rojo en un pasacalles sintetizaba el sentir de los presentes: “Justicia para nuestros muertos”.





JEANINE ÁÑEZ, PRESIDENTA DE BOLIVIA POR AZAR

El discurso de la mandataria interina está marcado por el rechazo a indígenas

Excelsior de México (www.excelsior.com.mx)
                                                                                                          
Desde el 10 de noviembre, el nombre de Jeanine Áñez atrajo todos los reflectores, se convirtió en la presidenta de Bolivia y ya suma el apoyo de gobiernos extranjeros.
Áñez era vicepresidenta del Senado de Bolivia, una líder de oposición por la alianza Unidad Democrática.
En una semana, se convirtió en presidenta de Bolivia, aunque en la ley de ese país no está explícito que el cargo le correspondía.
Tras la renuncia del exmandatario Evo Morales, el sucesor era el vicepresidente, según la Constitución, quien también dimitió.
Si él no está, debe seguir el presidente de la Cámara de Diputados, y si no, el del Senado. Ninguno de ellos sigue en su cargo.
Entonces, Áñez ocupó el puesto, con el apoyo militar y defendiendo la religiosidad en la política.
Dios ha permitido que la Biblia vuelva a entrar a Palacio, que él nos bendiga”. Declaró el martes pasado en una ceremonia en la que tomó el cargo más alto de Bolivia, y que ocupó Morales durante 13 años.
Ese día la legisladora de Trinidad portaba una Biblia con la portada color obispo.
Mientras tanto, los presentes gritaban: “Gloria a Dios”.
También recibió la banda presidencial con los colores rojo, verde y amarillo, del Estado Plurinacional de Bolivia.
Se la colocó el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, quien el domingo pidió la renuncia de Evo Morales.
Logró ocupar el cargo pese a que no había cuórum suficiente en el Congreso.
Se materializa la ausencia definitiva por el abandono del territorio nacional por parte del presidente y el vicepresidente, lo que obliga a aplicar la sucesión presidencial”, declaró.
Además, anunció sus intenciones de llamar a elecciones lo más pronto posible. Según la Constitución, debe ser en un plazo de 90 días.
ANTIINDÍGENA
Pese a que hoy representa a un país en el que 62% es indígena, Áñez no oculta su rechazo a esa comunidad.
El 20 de junio de 2013 criticó las celebraciones locales y las calificó de diabólicas.
¡Qué año nuevo aymara ni lucero del alba! satánicos, a Dios nadie lo reemplaza!”, publicó en su cuenta de Twitter.
El mensaje, que posteriormente borró, se viralizó en redes sociales tras su nombramiento, según confirmó la agencia AFP.
No es el único mensaje que lleva este tono.
El pasado 5 de octubre, tan sólo dos semanas antes de las elecciones presidenciales, Áñez difundió en su cuenta personal una caricatura de Evo Morales en la que abraza una silla presidencial.
La imagen tiene las leyendas: “Aferrado al poder el pobre indio” y “Últimos días”.
Otro de sus polémicos mensajes fue el emitido el 31 de diciembre de 2016. “Y a los que celebran el año nuevo aymara en no sé qué mes, no los quiero ver borrachos mañana diciendo: ‘feliz año nuevo’”, escribió.
Actualmente, ninguno de esos mensajes aparece en su cuenta.
De hecho, su descripción reza: “Presidenta Constitucional de Bolivia”, pese a que se proclamó como interina.
Antes de dedicarse de lleno a la política, la abogada de 52 años de edad fue presentadora de la televisora Totalvisión.
Y posteriormente estuvo al mando de esa cadena en Trinidad, capital del departamento amazónico de Beni, al noreste del país.
Pertenece además al partido que lidera Rubén Costas, el gobernador de Santa Cruz, localidad considerada un bastión opositor.
En 2006 fue electa para la asamblea constituyente que convocó Morales para reformar la constitución luego de la crisis política y social de 2003 que derivó en la caída de los partidos tradicionales y en el acenso político del propio Morales.
Desde entonces la UD es la bancada opositora más importante.
Áñez apoyaba la candidatura de su colega senador Óscar Ortiz, que para las elecciones del 20 de octubre se presentó con la fórmula Bolivia Dice No.
Ortiz apenas logró el cuarto lugar en los conteos preliminares, los mismos que dieron la ventaja a Morales en medio de acusaciones de la oposición de un fraude electoral.
La legisladora fue crítica de las intenciones de Morales de postularse por un cuarto mandato, durante la campaña del referéndum de 2014.
Una consulta que rechazó la población, pero que validó la Corte del país andino.
De acuerdo con el diario español El Mundo, su imagen, contrastante con la mayoría de las mujeres bolivianas, hizo que en los pasillos del Parlamento la llamaran la “Angelina Jolie del Legislativo”.
Áñez nació en San Joaquín, un pueblo en el departamento del Beni, al noroeste del país. Tiene ocho hermanos mayores.
Ahora, es la 66 presidenta de Bolivia y la segunda mujer en ocupar ese cargo, tras Lidia Gueiler Tejada, (1979-1980).
Pese a que la ley no la contemplaba en la línea sucesoria, hoy Áñez tiene el apoyo de Brasil, Estados Unidos, Rusia, Alemania, Guatemala y Colombia.





BOLIVIA: COCALEROS DE COCHABAMBA DAN UN ULTIMÁTUM A JEANINE ÁÑEZ EXIGIENDO SU RENUNCIA

Los dirigentes campesinos también piden el "repliegue inmediato de las Fuerzas Armadas" con el fin de "evitar más muertes y masacre al pueblo boliviano".

RT de Rusia (www.actualidad.rt.com)

Dirigentes de los productores de hoja de coca de Cochabamba lanzaron este fin de semana un ultimátum a la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, exigiendo su renuncia en un "plazo de 48 horas", caso contrario amenazan con un bloqueo a nivel nacional de carreteras hasta que sus demandas sean atendidas, informa El Deber.
En la resolución exigen además el "repliegue inmediato de las Fuerzas Armadas" con el fin de "evitar más muertes y masacre al pueblo boliviano", instando a que se libere a los apresados, entre los que se encuentran algunos de sus dirigentes que "han sido detenidos injustamente".

Fuerte represión

Según reportes policiales, tan solo el sábado fueron detenidas 193 personas en medio de las movilizaciones. Poco antes, la Defensoría del Pueblo de Bolivia había elevado a nueve la cifra de muertos durante la masiva marcha de cocaleros, que fue reprimida por las fuerzas de seguridad que responden al Gobierno interino. Además, se contabilizaron al menos 115 personas heridas.
Al respecto, los campesinos solicitan la "intervención de las autoridades competentes y de la comunidad internacional para investigar y sancionar a los autores materiales e intelectuales" de las muertes ocurridas el pasado 15 de noviembre en el puente Huayllani en la provincia de Chapare.
El cabildo, que se ha mantenido leal al dimitido presidente Evo Morales, ha pedido también la "aprobación de una ley corta transitoria que garantice elecciones transparentes en un plazo de 90 días".





BOLIVIA: LA COMUNIDAD INDÍGENA DE EL ALTO EXIGE LA RENUNCIA DE JEANINE ÁÑEZ
                                                                                                                                                                                           
Resolvieron cercar La Paz si la presidenta interina no deja el poder. Exigen el regreso de Evo Morales.

El Clarín de Argentina (www.clarin.com.ar)
                                                        
“No es para nada positiva la vuelta de Evo Morales porque los enfrentamientos aumentarían más. Hay que tener en cuenta que hay un sector que lo apoya, pero también hay un enorme sector que lo rechaza. Entonces Evo debería ver esta realidad y por el bien del país, puesto que decidió irse, ya no sería prudente volver”. La contundente posición es de la Conferencia Episcopal de Bolivia, cuyo secretario adjunto, José Fuentes Cano, habló en exclusiva con Clarín.
El tema surgió en las últimas horas porque en una entrevista con la cadena británica BBC el ex mandatario boliviano aludió a su regreso al país. “No tengo fecha, pero voy a volver allí en cualquier momento”, sostuvo. Y agregó: “Tengo todo el derecho de participar en las elecciones, pero dicen no Evo, no Evo. ¿Por qué tienen miedo a Evo?” Sus palabras se dan en un momento de gran crispación social donde sectores afines al ex mandatario boliviano llevan a cabo masivas manifestaciones y bloqueos de rutas en varias zonas, entre ellas El Alto, los alrededores de La Paz y en Cochabamba.
La consigna central es la renuncia de la actual presidente interina, Jeanine Añez​, de centro derecha, y el regreso al país de Morales.
La comunidad indígena de El Alto, reunida en un Cabildo Abierto, resolvió cercar La Paz a partir de este lunes si Añez no renuncia. Y los cocaleros del Chapare, bastión de Evo, le dieron 48 horas a la mandataria para dimitir. De lo contrario, dijeron, se agudizarán las protestas.
“Aquí hay un gobierno constitucional, que es provisional y cuyo objetivo es llevarnos a nuevas elecciones. Evo Morales tiene que reconocer, aunque creo que le va a costar bastante, que ya su momento en Bolivia pasó. Ahora el MAS deberá buscar otro candidato y presentarse a elecciones”, apunta Fuentes Cano, quien participa de las negociaciones entre oposición y oficialismo.
Este martes está prevista una Asamblea Constitucional para tratar el tema de las elecciones, que deberían realizarse el 22 de enero próximo. Fue convocada por los presidentes de la Cámara de Diputados, Sergio Choque, y del Senado, Eva Copa, ambos del MAS, ya que el partido de Evo sigue teniendo mayoría.
El problema es que el oficialismo considera que se trata sólo de una maniobra política. Una fuente del gobierno señaló a Clarín que es probable que en esa Asamblea el MAS busque rechazar la renuncia de Morales, lo que le permitiría al ex presidente afirmar que sigue en el cargo y que por lo tanto debe reasumir.
En la entrevista con la BBC, Evo jugueteó con en ese tema. “Personalmente no me siento presidente, aunque interpretaciones jurídicas digan que sigo siendo”, dijo.
En diálogo con Clarín, el politólogo y economista Alberto Bonadona no lo ve tan fácil. “Yo pienso que va a ser muy difícil que regrese. Salvo que esta movilización logre generar tal fuerza que le facilite el camino. Pero en este momento yo veo que la correlación de fuerzas está a favor de Añez y no de Evo Morales. No creo que pueda volver en el futuro inmediato”, opinó.
Con respecto a las negociaciones, donde la Iglesia Católica es central, Fuentes Cano dijo que están dialogando “con parlamentarios de todos los partidos, donde tiene mayoría el MAS, movimientos sociales, comités cívicos”. “El objetivo de los diálogos era consensuar sobre las nuevas elecciones, el Tribunal Supremo Electoral y todo esto, pero la verdad que hasta ahora se ha hablado solamente del tema de seguridad, salvoconductos, pacificación del país, que es lo urgente. Hay una situación realmente caótica”, remarcó.
Con respecto a la viabilidad de la Asamblea Legislativa del martes, explicó que depende mucho de los avances que se logren este lunes. “Estamos en una etapa de empezar a consensuar los grandes temas, como las elecciones. Hasta el momento sólo tratamos los temas de emergencia. Pero ahora estamos en un momento diferente. Si mañana logramos avanzar con el diálogo, es posible que el martes se llegue con algo acordado”, se esperanza.
Entre lunes y martes puede haber alguna definición, aunque nada es seguro ya que ambos bandos, gobierno interino y oposición masista, se muestran peligrosamente intransigentes.





UNA SEMANA SIN EVO MORALES Y BOLIVIA NO ENCUENTRA LA PAZ NI LA TRANQUILIDAD

Tras la renuncia del expresidente boliviano, las protestas sociales han subido de tono y la violencia se ha apoderado de las calles dejando como saldo 23 personas muertas y cientos de heridos

El Periódico de España (www.elperiodico.com)
                                                                                          
Bolivia permanece atascada en la crisis que dejó hace una semana la renuncia de Evo Morales, sin hallar de momento los caminos definitivos para atenuar las protestas sociales de algunos sectores y sin un diseño claro de la ruta que conduzca a nuevas elecciones.
Los esfuerzos de las nuevas autoridades interinas no convencen del todo a las voces de sectores políticos y sociales que piden la paz y que exigen de una vez una convocatoria de nuevos comicios presidenciales por parte del Ejecutivo de transición.
La petición de pacificación del país es prácticamente general, principalmente para atenuar los conflictos que en los últimos días se registraron en La Paz y Sacaba, una pequeña ciudad cercana a Cochabamba, en el centro de Bolivia. Según la Defensoría del Pueblo, la cifra de muertos durante casi un mes de conflicto se eleva ya a 23 y los heridos en distintos enfrentamientos superaron los 700.
Policía pide por la paz
Este domingo la Policía boliviana convocó un acto religioso en una plaza de La Paz con la presencia de agentes de la tropa y ciudadanos para pedir por la paz. Varios de los asistentes participaron en una liturgia católica vestidos de blanco y sosteniendo en las manos la bandera nacional o la wiphala, enseña que representa a los pueblos indígenas del país.
El comandante de la Policía, Rodolfo Montero, dijo a los medios que se han hecho esfuerzos para dialogar con los sectores que protestan en El Alto, la segunda ciudad más poblada de Bolivia, para habilitar el funcionamiento de una planta que provee combustibles a La Paz que fue cercada y así "recuperar la normalidad".
Los actores políticos
El Movimiento al Socialismo (MAS), partido de Evo Morales, ha exigido a las autoridades interinas el "repliegue" de las fuerzas armadas como garantía para conseguir la pacificación. También denunció una supuesta "persecución judicial" contra varios de sus legisladores y dirigentes políticos.
La diputada por el MAS Sonia Brito ha pedido "condiciones para la paz" al Gobierno de transición y que no se "masacre" a la población al mismo tiempo que se desarrollan las gestiones para acordar una salida a la crisis.
El MAS, que posee mayoría en el Senado y la Cámara de Diputados, ha convocado mediante la diputada Betty Yañiquez a una reunión a los legisladores de Unidad Demócrata (UD) y del Partido Demócrata Cristiano (PDC) para hablar de situación de Bolivia. Los legisladores del partido de Morales han cuestionado el decreto que exime de responsabilidad penal a policías y militares en las protestas y han anunciado una demanda por inconstitucionalidad contra la medida.
Continúan las protestas
Las manifestaciones no han cesado. Algunos grupos decidieron en La Paz bloquear los surtidores de gasolina para que se normalice la provisión y otros en El Alto mantienen métodos similares para pedir la renuncia de la presidenta interina, Jeanine Añez.
La conexión terrestre en la carretera que une La Paz con las demás regiones bolivianas está obstaculizada lo que ha impedido que lleguen a esta ciudad alimentos fundamentales como la carne de res y pollo. Las filas en los mercados de abasto han sido extensas mientras que el precio de la carne ha llegado a triplicarse por la escasez.
No obstante, el ministro interino de la Presidencia, Jerjes Justiniano, ha anunciado que se ha ordenado el traslado de unas 60 toneladas de alimentos de primera necesidad que se distribuirán en los mercados paceños y alteños.
Apoyo de la UE para elecciones
La presidenta interina recibió al representante de la Unión Europea (UE) en Bolivia, el español León de la Torre Krais, quien ofreció cooperación para que se celebren elecciones "transparentes y creíbles". Parte del apoyo ofrecido por la UE está enfocado a que el nuevo Tribunal Supremo Electoral cuente con los recursos suficientes para administrar las futuras elecciones y con el apoyo para que esa entidad tenga funcionarios cualificados para su labor.
El diplomático de la UE afirmó que las muertes ocurridas los últimos días "son una desgracia" y que cada vez que se produce un deceso se "dificulta el proceso de pacificación".  Este domingo se cumplió una semana desde que Morales renunció a la Presidencia de Bolivia tras las protestas contra él que se agudizaron después de conocerse el informe de la Organización de Estados Americanos que halló irregularidades en el proceso electoral del 20 de octubre pasado que otorgó la reelección al líder del MAS.





ESCALA LA DISPUTA ENTRE LA OEA Y ALBERTO FERNÁNDEZ POR LAS ELECCIONES EN BOLIVIA
                                                                                                           
El organismo acusó de espionaje a los auditores argentinos y el presidente electo pidió ahora que intervenga la ONU.

La Nación de Argentina (www.lanacion.com.ar)
                                                                                     
La tensión sigue en aumento. Tras acusar a sus enviados de espías, llegó la respuesta del presidente electo, Alberto Fernández, que volvió a cruzar al secretario general de la Organización de Estados Americanos ( OEA), Luis Almagro.
"No he tenido contacto con Almagro ni con [Michelle] Bachelet [alta comisionada para los Derechos Humano de la ONU]. Sí he pedido que las Naciones Unidas se involucren. Lo que está pasando en Bolivia es de una gravedad enorme y lo de la OEA es doblemente grave", sostuvo ayer el futuro jefe del Estado.
Y agregó: "En Bolivia, las cosas están muy mal porque han usurpado todo lisa y llanamente. A pesar del informe de la OEA, Evo [Morales] ese día llamó a elecciones nuevas y ese proceso electoral se interrumpió para sacar a Evo de la elección porque Evo les gana".
Según denunció anteayer Almagro, "había dos espías argentinos en la misión de auditoría" que se hizo de las elecciones generales en Bolivia. El secretario general del organismo internacional se refería así a la presencia de Santiago Eguren y Gerónimo Ustarroz, los apoderados del Frente de Todos que viajaron a ese país, según explicaron, invitados por la OEA.
"Acusarnos de espías es una locura. Somos los espías más locos del mundo", dijo ayer Ustarroz, primo y hermano de crianza de Eduardo "Wado" de Pedro, enviado de Alberto Fernández a Bolivia para incorporarse al equipo de la OEA que estaba realizando la auditoría sobre las elecciones.
Según pudo saber LA NACION, la misión de Ustarroz y Eguren fue aprobada por el propio Almagro. "Todo fue coordinado con la OEA", manifestaron fuentes cercanas al mandatario electo.
Si bien la OEA había comunicado oficialmente que emitiría el informe el martes, finalmente lo adelantó al domingo, cuando los veedores del Frente de Todos se encontraban en pleno viaje. Ya en La Paz, Ustarroz y Eguren nunca accedieron a los informes de la auditoría, que estaba dividida en cuatro puntos claves: seguridad, tecnológico, estadístico y campo.
"Lo sacaron el domingo a la madrugada, fueron unos irresponsables", graficó un hombre involucrado en el proceso.
Finalmente, los representantes del Frente de Todos se fueron "sin respuestas" de Bolivia. Después de eso, llegaron los cruces entre Almagro y Fernández, quien consideró que su gestión al frente de la Organización de Estados Americanos "será recordada como la más penosa" que ha tenido el organismo internacional.
Además, advirtió que el excanciller uruguayo -lo echaron el último año del Frente Amplio por serias discrepancias por sus críticas a Venezuela-, de muy buena relación con Estados Unidos, va a "tener que explicar qué pasó" con el informe que su administración elaboró sobre las elecciones en Bolivia, que provocó la renuncia de Evo Morales y el comienzo del proceso que comenzó como una crisis política y desembocó en un golpe de Estado.
En una entrevista con Radio 10, Alberto Fernández también fustigó a la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez.
"Lo que tenemos que pedirle a la señora [por Áñez] que tomó el poder no sabemos muy bien de qué modo es garantizar que el proceso electoral en Bolivia se haga rápido, bien y sin proscripción para que vuelva la democracia", resaltó el mandatario electo.





LA PRESIDENTA INTERINA DE BOLIVIA DA INMUNIDAD AL EJÉRCITO ANTE LAS PROTESTAS

La izquierda radical, que trata de asediar La Paz con sus militantes, acusa a la presidenta interina de haber dotado de «licencia para matar»

ABC de España (www.abc.es)
                                                    
No hay tregua en Bolivia. Los indicios eran suficientes para pensar que se podía entrar en una etapa de calma pero la realidad impone un escenario de más violencia y tensión. Al cerco a La Paz de los campesinos cocaleros y columnas del MAS (Movimiento Al Socialismo), que siguen leales a Evo Morales, se sumó una decisión polémica de Jeanine Áñez. La ex vicepresidenta del Senado y presidente interina, designada en una fórmula in extremis, tras la dimisión en cascada de la línea de sucesión presidencial, firmó un decreto que exime de «responsabilidad penal» a las fuerzas de seguridad del Estado que usen la violencia «proporcionada» en «legítima defensa», para reducir a los grupos que insisten en sembrar el caos.
El artículo 3 del decreto 4078 firmado por Áñez y su Gabinete desató la furia de la turba que clama, «que la presidenta autoproclamada pida perdón de rodillas y renuncie». La norma, en rigor, reza: «El personal de las FF.AA. que participe en los operativos para el restablecimiento del orden interno y estabilidad pública estará exento de responsabilidad penal cuando en cumplimiento de sus funciones actúa en legítima defensa o estado de necesidad, en observancia de los principios de legalidad, absoluta necesidad y proporcionalidad…»
Relatos enfrentados
La lectura de este decreto es radicalmente opuesta entre los bandos enfrentados. Para el Gobierno y buena parte de la sociedad civil, la medida era necesaria. Dicho de otro modo, no hay otro camino para frenar las huestes organizadas y con los bolsillos llenos, de «masistas» y miembros de las federaciones de coca del trópico de Cochabamba, que asedian la Paz y siembran el terror en Bolivia. Para los leales a Evo Morales, al frente de esas seis federaciones desde hace más de veinte años, incluso siendo presidente de Bolivia, el decreto significa una especie de licencia para matar que abre la veda para dar caza a los que hasta hace un mes le seguían ciegamente y ahora, a su juicio, se defienden en un contra ataque a lo que consideran un golpe de Estado. Infiltrados entre estos, policías y soldados han descubierto grupos de venezolanos que con «falsos médicos cubanos», serían el cerebro de la estrategia que tiene como objetivo derrocar a un Gobierno a medio hacer y facilitar el regreso del ex presidente que reconoce haber renunciado.
«Está probado que hay extranjeros con armamento letal, gente de afuera que viene a matar bolivianos. Este es un decreto de excepción que no se daría en un marco pacífico», insistió el ministro de Defensa, Fernando López. En declaraciones al diario «PáginaSiete», López justificó la medida, «es lo correcto, estamos cumpliendo una función constitucional, nos estamos defendiendo de una agresión. Por qué tendríamos que ser procesados si estamos defendiendo la vida de los bolivianos. Lo complicado sería que no tuviéramos ese decreto».
Sin ahorrar en explicaciones, el ministro observó: «El espíritu de este decreto es que nosotros respondemos sólo y tan solo (cuando) haya una agresión armada y de manera proporcional» a la acción de «las fuerzas armadas de la otra parte. Nosotros -puntualizó- vamos de manera persuasiva para resolver los conflictos, no de manera agresiva». Advertido del número de muertos (23 y más de cien de heridos), el ministro reiteró, «se tiene que investigar cómo se dieron esos fallecimientos» porque los «militares no dispararon una sola bala».
La presencia de cubanos y venezolanos en el país forma parte del paisaje boliviano desde hace casi catorce años. Esto es, desde que Evo Morales ganó las primeras elecciones. La OEA tenía sobrado conocimiento de estos. La novedad, detectada durante al auditoria de las elecciones en las que comprobó el fraude cometido por el Gobierno de Evo Morales, fue la presencia de «dos espías argentinos en la misión de la auditoria. No eran técnicos con capacidades electorales. Es un despropósito. Eso, no se hace, es inmoral», declaró en entrevista al periódico mexicano «Excelsior» el secretario genera de la OEA. Luis Almagro denunció un intento por parte de los argentinos de desvirtuar el informe final de las elecciones e incluso reemplazarlo por otro. «Había mucha información confidencial, con pruebas testimoniales y personas a las que había que proteger. Esa información no la puede estar agarrando cualquier persona», advirtió alarmado.
En la misma entrevista Almagro recordó que Evo Morales pidió mantener en secreto el resultado de la auditoria de las elecciones. «Así no es como funciona. Hay que hacerse responsable de lo que uno hizo», reflexionó antes de preguntarse: «¿Cuántos procesos más quería (Morales) hacer como ese? Eso tenía que parar ahí».
«Que los ricachos se mueran de hambre… Queremos la cabeza de Mesa (Carlos) y Camacho (Luis Fernando)». Las consignas de las columnas que cercan La Paz buscan revancha contra los líderes de la protesta por el golpe a las urnas que asestó Evo Morales. En su mayoría indígenas, el asedió a La Paz está provocando el estrangulamiento de la población. «Hay escasez de víveres y el bloqueo impide el suministro de combustible», observa en conversación telefónica la escritora y miembro de la Académica Boliviana de la Lengua, Verónica Ormachea. «Tuve que comprar huevos “clandestinos”. Me los vendieron al triple del precio habitual», detalla.
Reforzar la estrategia
Versión siglo XXI del cerco a La Paz comandado por el indígena Túpac Katari en marzo de 1871, el objetivo es que los «káras» (blancos) no reciban ni un grano y los vehículos de las Fuerzas Armadas se queden con los tanques secos. La estrategia tiene previsto reforzarse y ampliarse a los largo de la semana hasta que las columnas masistas recuperen la «Casa Grande del pueblo», la torre que ordenó construir Morales durante su mandato y transformó en sede del Ejecutivo y vivienda con lujos de «ricacho». Una vez ganada esa batalla, -según sus cálculos- el regreso desde México de Evo Morales pondría punto y final a una virtual guerra que, pese a las apariencias, tienen difícil ganar.





BOLIVIA AVISA LO DE SIEMPRE

Página 12 de Argentina (www.pagina12.com.ar)
                                                                                         
En Chile nadie se la vio venir y en Bolivia tampoco.
En Chile se suponía estar ante una de las sociedades más anestesiadas del mundo. El mejor alumno neoliberal de la región. Y resultó lo que conmueve al mundo, al margen de cuál sea el desenlace práctico de su estallido social. De eso ya no hay retorno y la derecha tendrá que trabajar mucho --nadie dice que sin probabilidades de éxito-- para amainar la nueva Constitución.
En Bolivia se presumía que, al fin y gracias a un líder indígena excepcional, capaz de resultados económicos con sentido igualitarista que asombraron al orbe FMI incluido, el enfrentamiento étnico de siglos permanecía latente pero mínimamente controlado.
Lula fue proscripto y preso tras haber sacado de la pobreza a 40 millones de brasileños y hoy vuelve a disputar poder de construcción política contra un fascista de mercado. Y en Ecuador, apenas para seguir tomando los acontecimientos más recientes, unas bases le marcaron la cancha a un traidor y en parte, sólo en parte, debió retroceder.
En resumen, la definición de la hora es una dramática incertidumbre, que abarca a los cientistas políticos de todo color, sobre lo que parecía robustez de proyectos, concreciones, esperanzas.
Sin embargo, hay la certeza de siempre.
Los poderes oligárquicos jamás terminarán de aceptar cambios profundos en su estructura de dominación.
Bolivia es una expresión salvaje de esa certeza, porque además anida en la antropología de un racismo violentísimo. Evo, un indio encabezando la transformación económica progresista más impresionante en la historia de ese país, tenía que ser el límite. Es cierto que esto se afirma con el diario del lunes, por aquello de que no se previó la amenaza grave contra su revolución integradora.
Porque es un indio y porque Bolivia es un paraíso de reservas estratégicas, en ese orden o al revés, no había que dormirse. Al primer flanco ofrecido, en su caso porque parece haber manejado con exceso de confianza las variables institucionales y la magnitud del enemigo, habrían de cobrárselas.
Pero hay otros ejemplos, entre innúmeros que reflejan a la propia Argentina, demostrativos de que las calañas del verdadero poder acaban no admitiendo, siquiera, un reparto apenas más equilibrado en la distribución material.
¿Acaso el primer y segundo peronismo fueron revolucionarios en la acepción clásica, de variante anticapitalista? ¿Lo fue el kirchnerismo? ¿O Lula y Dilma, o Correa, o Lugo? ¿Lo era el hondureño Manuel Zelaya, cuyo derrocamiento “blando” en 2009 inauguró lo que el revanchismo atroz corona con el golpe en Bolivia?
En su magnífica contratapa del viernes pasado en PáginaI12, este medio escrito ya tradicional que continúa aportando un plus analítico cotidiano y que por eso es cita recurrente en esta columna, el colega Eduardo Febbro relata la historia circular de nuestra región con una carga emotiva que jamás pierde precisión. No siempre se logra esa mixtura.
“América Latina tiene la derecha más depravada, pusilánime, corrupta e iletrada del mundo. Está dispuesta a quemar en la hoguera a un país entero con tal de no ceder ni un céntimo de sus ya monumentales beneficios. Respaldada por Washington, aliada al militarismo golpista y embebida de una ideología involutiva, las derechas continentales actúan como si los países de los cuales extraen sus riquezas fueran para ellas un mero exilio y no la patria original. El destino de golpes y destierros de seis presidentes latinoamericanos de orientación socialdemócrata es un retrato fantasmagórico de la carga destructiva que las castas oligarcas de América Latina están dispuestas a activar”.
Y en la conclusión: “No es la hegemonía de un medio la que hace titubear la democracia, sino la hegemonía de su mala fe. De Manuel Zelaya en Honduras a Evo Morales en Bolivia, la mecánica de la destitución ha sido similar: una casta oligarca que se apoya en los medios para viciar el relato, en la justicia y los militares. En cada caso se buscó arrancar del poder a opciones políticas reformistas, nacionalistas y con un fuerte ánimo redistributivo. Ninguno de estos seis ex presidentes (Zelaya, Lugo, Lula y Dilma, Correa y ahora Evo, sin importar, se agrega, las alternativas de golpe parlamentario, cárcel, proscripción, destierro, etcétera) ha sido un dictador, o un revolucionario violento; ninguno reprimió, amordazó a su pueblo, sentencio la libertad de expresión, ni derramó sangre en las calles. Llegaron para abrir el juego político, social y económico en países cautivos de una casta explotadora, no para llenar las cárceles o los cementerios. Sus enemigos sí. Nuestras derechas cavernícolas jamás atravesaron el Siglo de las Luces. Siguen ancladas en los tiempos de la barbarie ideológica y la obscuridad. Lo acaban de probar en Bolivia, amparadas, una vez más, en la protectora dependencia de Washington. La Casa Blanca siempre ha estado a la vera de todas las hecatombes políticas de América Latina. Ha sido el capacitador ideológico y operativo de los golpes de Estado militares del Siglo XX, como lo es ahora de los golpes cívico-militares que promueve desde el inicio del Siglo XXI”.
En Argentina, el brazo militar desapareció por la guerra de Malvinas y por su ejemplaridad mundial al haber juzgado y condenado a las genocidas. Ese fue un sembradío que sirve para entender por qué, incluso en lo que sucede en Chile y la misma Bolivia, como poco antes en Ecuador y también en Brasil, los militares deben guardar formas cínicas de respeto a la institucionalidad civil. Saben que, en caso contrario, puede esperarles más tarde o más temprano un desfile tribunalicio y efectivo mayor que el de la historia.
Pero el entusiasmo y las expectativas populares abiertos por el inminente gobierno de los Fernández no deberían perder de vista que podrá no haber, ni tan solo, la luna de miel de que gozan los primeros tiempos administrativos.
La casta argentina del poder económico tiene medios de comunicación potentes, constitutivos del poder a secas y con ánimo de revancha tras la derrota electoral que disfrazaron de victoria digna o “empate técnico”.
No darán respiro. La deuda monstruosa que deja Macri no posee contrapartida de circunstancias internacionales favorables. Se le debe a acreedores privados pero también a la sede financiera de Washington. Las corporaciones locales y extranjeras no demorarán en reaccionar ante la primera de cambio que les meta mano en el bolsillo para financiar, por lo menos, la emergencia. Si no es a corto será a mediano plazo, pero será.
La única respuesta será movilización popular sustentada en liderazgo, mientras ancle en aquello de la batalla cultural, comunicativa, que especifique y muy bien la causa y el destino de tomar tales y cuáles medidas.
En una primera etapa, son probables las ilusiones de que las élites dominantes pueden ser “comprensivas”.
Desdoblamiento del dólar o control de cambio ratificado, congelamiento de tarifas, aumento de impuestos a los sectores concentrados, emisión monetaria, políticas proactivas para estimular el consumo, su ruta. No tienen o no tendrían espacio político para salir de entrada con los tapones de punta contra una batería de disposiciones de ese tipo.
Lo pomposamente denominado “macrismo” estará en desbande, sin conducción a la vista salvo por el refugio de la Ciudad de Buenos Aires y con seguras recorridas judiciales de sus “republicanistas” (de lo cual da testimonio el intento de mandar a los arrepentidos anti K a Inodoro Py, porque si permanecen en esfera del Ejecutivo se descubrirá más rápido cómo fue que se arrepintieron).
No durará demasiado y lo que no se va, lo que Macri representó y representa, tirará con todo lo que tiene ante el primer traspié o convicción tibiamente trasmitida.
Esa sí que es una certeza principal.
P/D: En plena cacería racista desatada en Bolivia (así dijo, “cacería”, uno de los ministros instalados, junto con la de Comunicaciones que habló de prensa “sediciosa”), el gobierno de Macri, los radicales que ya no conservan ni un mínimo vestigio de vergüenza, los operadores disfrazados de periodistas, se dedicaron a cuestionar el concepto de “golpe de Estado” y a hablar del Evo fraudulento o chambón. Cuando los cronistas televisivos en La Paz, todos, debieron refugiarse en la embajada argentina porque la crisis que se cobró muertos amenazaba el trabajo de la prensa, los medios del macrismo descubrieron desde estudios que era un golpe sin más vueltas. Pero tampoco se animaron a calificarlo como tal. La lección de que con Evo no había peligro para el periodismo independiente les resbala, ni dudarlo. Trabajadores de prensa de esos medios, en cambio, sí advirtieron, públicamente, no compartir la línea editorial bajada por los zares de la libertad periodística, que impidió hablar de “golpe”. Salud por ellos.





BOLIVIA Y EL ULTIMÁTUM DE LOS COCACOLEROS

El Intransigente de España (www.elintransigente.com)
                                                                                   
La situación en Bolivia está muy lejos de retomar su rutina de normalidad, porque con Evo Morales fuera del Gobierno, Los “cocaleros” bolivianos del Chapare, en la provincia de Cochabamba, intimaron a la presidenta interina, Jeanina Añez, a que deje su cargo en “48 horas” o bloquearán todo el país, lo que podría elevar el conflicto a situaciones más violentas.
Los cultivadores de coca marcharán en “defensa de los derechos humanos, el respeto a la Wiphala, el repudio contra el golpe de estado y el uso de armas letales de parte de las Fuerzas Armadas en contra del pueblo boliviano” mientras que el nuevo gobierno desde ayer desplegaba refuerzos ante la posibilidad de nuevos enfrentamientos.
“Cuarenta y ocho horas para abandonar el poder o bloquearemos a Bolivia”, es el lema de miles de cocacoleros y de partidos defensores de Evo Morales. Los hechos violentos de los campesinos con las fuerzas de seguridad ya causaron 24 muertos. En el día de ayer, la presidente provisional del Estado Plurinacional promulgó un decreto supremo que exime a las Fuerzas Armadas de  “cualquier responsabilidad” por “intentar el restablecimiento de la paz” en Bolivia. Esta normativa recibió el repudio de todo el arco político argentino. Sin embargo, las razones económicas podrían explicar lo que está sucediendo.
El economista Juan Enrique analizó el “milagro económico” que ocurrió en el vecino país, luego de trece años de Evo Morales al frente del Poder Ejecutivo Nacional. “Es envidiable el modelo económico de Bolivia”, arrancó el economista. “Es para imitarlo”, aseguró en declaraciones al programa televisivo ‘Noticias de 17 a 21’ que se transmite por el canal C5N.
“En el año 2005, la pobreza extrema rondaba el 37 por ciento”, manifestó Enrique. “En ese momento, Bolivia era uno de los más pobres de Sudamérica”, agregó Juan Enrique. “Mientras que, en el año 2019, la pobreza extrema cayó hasta el 17,4 por ciento”, continuó el economista en C5N. “Los depósitos en dólares en el sistema financiero pasaron de U$S 3.547 millones a U$S 21.321 millones”, mostró Juan Enrique.





EL TRIUNFO DE LA RESISTENCIA CIVIL DE BOLIVIA

Infobae de Argentina (www.infobae.com)
                                                                       
Por Carlos Sánchez Berzain.-  La resistencia civil de la nación boliviana ha triunfado retirando al dictador Evo Morales. Con sus delitos, violencia, renuncia y fuga a México el dirigente cocalero ha perdido el gobierno pero lucha violentamente por mantener el poder que articuló y concentró en los casi 14 años de un régimen controlado por las dictaduras de Cuba y Venezuela, con las que destrozó la democracia e hizo de Bolivia un narcoestado. Ahora realizan el ataque terrorista del narcotráfico contra la democracia, la agresión del crimen organizado contra el pueblo de Bolivia.
La comunidad y los organismos internacionales se equivocaron en el reconocimiento de la realidad objetiva de Bolivia. Muy pocos señalaron la dictadura que se había establecido y se fortalecía con Evo Morales como jefe. Insistieron en tratar como democracia a la “dictadura electoralista”. Acompañaron la impostura del dirigente cocalero de presentarse como indígena sin serlo, alentando de esta forma la lucha de razas que el castrochavismo instauró en Bolivia como principal eje de confrontación.
La imposición de la dictadura de Morales en Bolivia fue un proceso de intervención transnacional, pero las acciones del pueblo boliviano para recuperar su democracia han sido y son completamente nacionales. Tal vez en esto consista el éxito y la sorpresa de que Bolivia se esté liberando del castrochavismo y que se haya roto el eslabón que el eje La Habana-Caracas consideraba el mas solido de su cadena.
Para entender la importancia de la caída del dictador Evo Morales y de lo que representa la perdida de Bolivia para el castrochavismo -ahora reducido a detentar el poder por la fuerza en Cuba, Venezuela y Nicaragua- debemos recordar que en el plano militar el dictador Evo Morales impuso la vergonzosa tarea de reivindicar los crímenes de las guerrillas y su referente el Che Guevara creando en Bolivia la “Escuela Militar Anti Imperialista del Alba”, humillando a las Fuerzas Armadas para que sus soldados proclamen “Patria o muerte venceremos”, convirtiendo el transporte aéreo militar en instrumento del narcotráfico y haciendo del territorio nacional zona de recuperación y protección de guerrilleros y terroristas.
Pero el rol más importante para Bolivia en el castrochavismo fue que la convirtieron en un narcoestado, incorporado al grupo de países controlados por Cuba e integrados por las dictaduras de Venezuela y Nicaragua. La República de Bolivia que tenía 3.000 hectáreas de cultivos de coca ilegal el año 2003, fue suplantada por el “Estado Plurinacional” para tener hoy cerca de 80.000 hectáreas de coca ilegal.
En el contexto de los “narcoestados castrochavistas” la Bolivia controlada por Evo Morales es la principal productora y proveedora de coca/cocaína. Esta actividad ilícita esta concentrada el Chapare, Departamento de Cochabamba, donde Morales instaló el aeropuerto internacional de Chimoré, una fábrica de Urea, comunicaciones de ultima tecnología y una política de expansión de la coca ilegal que incluyó avasallamiento e incendio de áreas indígenas y forestales protegidas.
La investigación del periodista Leonardo Coutinho sobre el transporte de cocaína en aviones militares bolivianos de Chimoré a la terminal presidencial de Venezuela, es una de las múltiples pruebas de que las “federaciones cocaleras” de las que Morales es jefe vitalicio, son productores de la cocaína con la que el castrochavismo nutre su red criminal. Esta es la fuerza de agresión contra la democracia, con cubanos, venezolanos y miembros de las FARC. Perdiendo esta zona de libre producción y despacho de droga, las dictaduras de Cuba y Venezuela están perdiendo la parte mas importante del negocio de cocaína, del que México es participante esencial con sus carteles .
Por eso el terrorismo para producir masacres sangrientas que impulsa Evo Morales desde México, con soporte desde la Embajada de Cuba en La Paz, acciones terroristas de cubanos, venezolanos y FARC, con la complicidad de López Obrador y su gobierno que ignoran las normas de asilo, no son una cuestión política, son la confrontación del narcotráfico contra la democracia disfrazadas de movilización popular.
Lo que ahora pelean Cuba, Venezuela, Nicaragua en Bolivia y secundan los Fernández/Kirchner desde Argentina, es tratar de evitar que Bolivia luego de retirar el gobierno dictatorial, le arrebate el poder al narcotráfico disfrazado de política y restaure la lucha antinarcóticos, restituya la cooperación de la DEA, abra investigación de fortunas y de lavado de dinero, cumpla leyes y convenios contra el narcotráfico. El narcotráfico contra la democracia.





LAS CAUSAS AUTÉNTICAS DEL GOLPE MILITAR EN BOLIVIA

La Nueva Tribuna de España (www.nuevatribuna.es)
                                                                                                                        
Sorprende extraordinariamente que en la mayoría de los medios de comunicación españoles no usen el término de golpe militar para denominar lo que acaba de ocurrir y sigue ocurriendo en Bolivia. No voy a perder más tiempo en esta cuestión, porque es de una claridad meridiana que en Bolivia se ha producido un golpe militar. Se mire por donde se mire, es un golpe cívico-policial, con la complicidad de las fuerzas armadas, y empujado por una oleada de violencia sin precedentes que quema casas de militantes del MAS-IPSP o secuestra personas, dirigida por la derecha racista y reaccionaria, y que está masacrando y matando a los partidarios de Evo. La excusa para justificar al golpe militar ha sido el fraude electoral.
La CELAG (Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica) ha publicado el 16 de noviembre en su página un artículo titulado Sobre la OEA y las elecciones en Bolivia. Y lo fundamental es lo que sigue:
“El CELAG ha realizado un estudio detallado del informe de la OEA “Análisis de Integridad Electoral Elecciones Generales en el Estado Plurinacional de Bolivia 20 de octubre de 2019 – Hallazgos preliminares. Informe a la Secretaría General” a partir de análisis propios y retomando los aportes del documento “¿Qué sucedió en el recuento de votos de las elecciones de Bolivia de 2019? El papel de la Misión de Observación Electoral de la OEA”, elaborado por el Center For Economic And Policy Research (CEPR). Los hallazgos del análisis nos permiten afirmar que el informe preliminar de la OEA no aporta prueba alguna que pudiera resultar definitiva para demostrar el supuesto “fraude” al que aludió el secretario general, Luis Almagro, en la sesión del Consejo Permanente celebrada el 12 de noviembre. Por el contrario, en lugar de atenerse a realizar una auditoría electoral técnicamente fundamentada, la OEA elaboró un informe cuestionable para inducir en la opinión pública una deducción falsa: que el incremento de la brecha a favor de Evo Morales en el tramo final del conteo fuera ampliándose por causas fraudulentas y no por las características sociopolíticas y las dinámicas de comportamiento electoral que se dan entre el mundo rural y el urbano en Bolivia.
Un antecedente a considerar es que el día 23 de octubre, previo al inicio de la auditoría solicitada por el Gobierno boliviano y con el cómputo oficial en curso, la Misión Electoral de la OEA emitió un informe preliminar en el que “recomendó”, sin ningún tipo de fundamento técnico, la realización de una segunda vuelta electoral como la “mejor opción”.
Como sabemos el gobierno de Evo Morales incluso se mostró partidario de repetir las elecciones para evitar los enfrentamientos, pero de nada sirvió, la decisión del golpe militar estaba ya tomada de antemano. Para entender las razones del golpe, nos puede servir conocer la acción política de Evo Morales. La derecha nacional e internacional nunca le perdonó a un indígena aymara, el que hiciera  frente a los estragos del neoliberalismo. Así de simple. Recurro a algunos escritos míos sobre la Bolivia de Evo Morales, que describen sus actuaciones políticas.
El 10 de diciembre de 2009 publique este artículo en El Periódico de Aragón, titulado  La Nueva Bolivia de Evo Morales, que viene bien recordar para algunas mentes un tanto olvidadizas que proliferan en esta España nuestra.
“Todo lo que está ocurriendo en la Bolivia de Evo Morales es muy interesante. Llegó al poder en el 2006 con el 53,7 % del electorado y, desde entonces, el país andino vive una ilusionante transición política. Pretende refundar Bolivia con criterios de soberanía nacional, desarrollo solidario y justicia social. Su Nueva Bolivia se fundamenta en varios ejes: una nueva Constitución, que entró en vigor en febrero pasado; el control de los recursos naturales bolivianos en manos de empresas extranjeras, una reforma agraria, acabar con el secesionismo y el monopolio del poder político de la oligarquía conservadora que siempre ha dominado el país, así como una política exterior opuesta al imperialismo de los EE.UU. Hasta estos momentos estos objetivos parece que se van cumpliendo.
Acaba de producirse un nuevo triunfo electoral de Evo en la más estricta legalidad democrática. La misiones de observadores enviadas a Bolivia por la Organización de los Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE) acaban de señalar que las elecciones generales del país, como "muy positivas".
Los resultados para Evo no pudieron ser más favorables: una cómoda reelección con un 62% de los sufragios y la mayoría en ambas cámaras de su partido político, Movimiento al Socialismo (MAS). Por otra parte, la oposición regional a Morales quedó debilitada. Esta apabullante victoria cabe entenderla como un incuestionable mensaje de apoyo a las reformas económicas y sociales prometidas por Morales. El pueblo ha dejado bien claro que apuesta por una Nueva Bolivia y ha dicho "no" a aquellos que durante décadas sumieron al país en la pobreza. Como también ha aprobado la gestión realizada hasta ahora, caracterizada por el desarrollo de programas sociales y económicos a favor de los más pobres, olvidados durante décadas, financiados con los recursos naturales de los hidrocarburos. Con el Bono Juancito Pinto, se beneficia a los escolares de Primaria dándoles 200 bolivianos, para que compren útiles escolares y puedan invertirlo en su educación, y así combatir el absentismo escolar.
Con el Plan Nacional de Alfabetización, se pretendía que "La educación convirtiera a esas mayorías excluidas en ciudadanos, con todos los derechos que esto implica". En la madrugada del día 20 de diciembre de 2008, Bolivia vivió una jornada histórica: el país fue declarado "territorio libre de analfabetismo" y se convirtió en la tercera nación latinoamericana que se proclamaba libre de analfabetos, después de Cuba --en 1961-- y de Venezuela --en 2005--. Era el gran sueño de Evo. "Quiero ser presidente para acabar con el analfabetismo en Bolivia", le dijo a un periodista, cuando aún era candidato a la presidencia. La madre de Evo fue analfabeta. Su padre, semianalfabeto, y varios de sus familiares no sabían leer ni escribir cuando llegó al poder. Evo dijo que se ha tenido que esperar "casi doscientos años de la vida republicana" para acabar con el analfabetismo. "Yo he leído libros, en los que se cuenta que a los primeros aymaras que aprendieron a leer les sacaron los ojos y a los que empezaron a escribir les cortaron la mano". "Esto ha terminado", sentenció Morales.
La Renta Dignidad, un beneficio universal y vitalicio que entró en vigor en enero de 2008 y que ha supuesto el pago de 2.400 bolivianos anuales a todos los mayores de 60 años que no reciban una renta mensual y 1.800 bolivianos a aquellos que sí tengan un ingreso.
En mayo pasado se instauró el bono Juana Azurduy de Padilla, con la finalidad de bajar los niveles de mortalidad y que cubrirá al 74% de las familias que no tienen acceso a la seguridad social a corto plazo. El objetivo central es resolver las complicaciones derivadas del embarazo y el parto, evitar la mortalidad infantil, mortalidad materna y desnutrición. Las mujeres gestantes recibirán 50 bolivianos por cada control prenatal de los previstos y 120 bolivianos si reciben asistencia de los centros de salud del Estado en el parto. Las mujeres percibirán también un pago de 125 bolivianos por cada control bimestral al que presenten a sus bebés hasta los 2 años.
Todas estas medidas realizadas son muy claras de las preocupaciones sociales del Gobierno de Evo. Tiene un paquete de 100 leyes para reglamentar la recién aprobada Constitución, de espíritu socialista. Se habla de medidas autonómicas que les den más poder a los grupos indígenas y socaven la autoridad de los gobernadores provinciales. También podrá decidir el diseño del poder judicial y una reforma de la ley electoral. El sector educativo será reformado para fomentar la lengua nativa y se planteará, asimismo, la expropiación de tierras. Deberá combatir el alto porcentaje de pobreza, del 60% en la población, y crear un tejido productivo para generar puestos de trabajo, y así librarse de la gran dependencia de los recursos energéticos, cuyos ingresos dependen de la siempre cambiante evolución de sus precios. Es de temer que la ambiciosa lista de promesas económicas y sociales sean difíciles de cumplir si las exportaciones y los precios internacionales del gas están cayendo. Es posible que muchas de sus iniciativas reactiven las protestas en las regiones opositoras y que terminen por alejar la inversión extranjera. Enemigos de dentro y de fuera no le van a faltar. Lo que sí es cierto el que la mayoría de la sociedad boliviana espera ilusionada una verdadera transformación social.
El 5 de enero de 2013 en el Periódico de Aragón, publiqué otro titulado El Expolio del indio Evo Morales, del que reflejo la parte principal:
“Ha sido noticia que el presidente boliviano Evo Morales ha nacionalizado cuatro filiales de Iberdrola, en concreto dos de las principales distribuidoras de electricidad en La Paz, 'Electropaz', y en Oruro, 'Elfeo', además de una empresa de servicios y una gestora de inversiones. Como no podía ser de otra manera ha sido fuertemente criticado por el gobierno de Rajoy y por la gran mayoría de los medios de comunicación españoles.
Lo que callan, y no por desconocimiento, es que en La Paz, la tarifa eléctrica urbana en promedio era de 0,63 bolivianos (0,09 dólares) por kilovatios/hora, mientras que en el área rural era de 1,59 bolivianos (0,23 dólares). Según el mismo Evo "Habían hablado con la empresa para que igualase la factura a todos, que asumiera su responsabilidad social llevando el tendido eléctrico a todos los lugares. "Cuatro meses de negociación sin resultado", "Y como no han querido buscar esta equidad, igualdad en el consumo de energía eléctrica, obligados hemos tenido que nacionalizar". Señaló que se decidió expropiar porque la constitución promulgada en 2009 señala que los servicios básicos de agua potable, alcantarillado, electricidad, gas domiciliario, postal y telecomunicaciones "son un derecho humano" y su provisión debe responder a los criterios de universalidad, responsabilidad, accesibilidad, continuidad, calidad, eficiencia, eficacia, tarifas equitativas y cobertura necesaria; con participación y control social, y un derecho humano no puede ser negocio privado". "Esta nacionalización está orientada justamente para buscar la igualdad y acabar con la extrema pobreza". Por ende, tal decisión es además de ética, impecable desde el punto de vista jurídico. No hace otra cosa que exigir el cumplimiento constitucional. Igual que en España. Por lo visto, para Iberdrola estas peticiones del gobierno de Evo eran inasumibles cuando su presidente Ignacio Sánchez Galán, ganó 17 millones en 2008 entre sueldos y gratificaciones. ¡Vaya ejemplo de solidaridad!
Por otra parte, existe una gran diferencia entre un gobernante que nacionaliza un servicio básico para rebajar la factura de la luz y beneficiar a la ciudadanía, y otro que permite una subida de más del 3% para todos los españoles”.
En definitiva Evo Morales era un impedimento claro al neoliberalismo, como también lo era Lula, que cometió el mismo delito, por el que fue apartado de la actividad política por la vía judicial, mediante el procedimiento del Lawfare, que  es el uso indebido de instrumentos jurídicos para fines de persecución política, destrucción de imagen pública e inhabilitación de un adversario político. ¿Qué delito cometió Lula? Lo explica muy bien Andrés Ferrari Haines es el artículo Por eso está preso. “Circula por los medios sociales, dado que no existe prueba alguna de corrupción salvo “convicción” e “indicios”, la lista de crímenes de Lula que obligaron a la Justicia brasileña a condenarlo a prisión que, por alguna razón, los principales medios informativos del país no mencionan. Se trata de una larga lista de programas y políticas sociales y económicas, de inversión pública y de igualdad racial, social y regional que han dislocado la trayectoria historia secular de Brasil. Un reciente estudio de FLACSO-Brasil y CLACSO, Faces da desigualdade no Brasil presenta datos inapelables de los delitos cometidos durante el período 2002-2015 bajo los gobierno del PT. En ese período, pasó de 10,7 a 39% los jóvenes más pobres, que ingresaban a la escuela secundaria a la edad correcta (aumento del 264%. Casi 4 veces más jóvenes de 15 a 17 años, entre el 5% más pobre de la población, estaban en la enseñanza media o posterior en 2015, si se compara a 2002. Mientras que el acceso a la enseñanza superior en general casi se duplicó, para el 20% más pobre se multiplicó 23 veces. En 2002, menos del 7% de los más pobres concluían la primaria; en 2015, 30,3%. La mortalidad infantil (en niños menores de 1 año) cayó, de 2002 a 2015, de 23,4 por mil nacidos vivos a 12,9 (45%). La cobertura en atención básica de salud aumentó del 31,8% al 63,2%. El crecimiento del ingreso real en la población fue 38%, pero para el 20% más pobre fue casi 4 veces más rápido que para el 20% más rico, beneficiado con aumento real de 25,6% por encima del promedio de la población. El salario mínimo aumentó más del 70% por encima de la inflación y se generaron 20 millones de empleos formales para todos los niveles de calificación. En suma, el Gobierno Lula redujo la extrema pobreza en Brasil al 3%, el menor índice de la historia.
Termino con un documento muy interesante. Es un buen colofón. La carta de José Mujica Cordano Ex presidente de la República Oriental de Uruguay a Jeanine Áñez instándola a parar la represión al pueblo boliviano.
Estimada señora Jeanine Áñez.
De mi mayor consideración:
Quiero por este medio ocupar unos minutos de su tiempo y llegarle a su corazón con estas pocas letras que encierran el clamor de muchos. No es mi intención juzgar lo que no me corresponde ni laudar lo que es deber de otros. Vengo a expresar ese clamor, respetuosamente, con la esperanza de que llegue a su oído.
Hay un momento en la vida de hombres y mujeres en las que se decide no sólo su destino, sino cómo serán recordados. No todos pueden elegir esa situación.
Este es el tiempo que usted, de algún modo, decidió que fuera el suyo. Usted está en el momento más definitorio de su vida política y, por supuesto, más importante aún, de su vida toda.
Ha decidido, como un puñado apenas de hombres y mujeres en el mundo, el curso de su vida y con ella la de millones de personas. Este es el tiempo en que usted debe elegir cómo la recordarán su pueblo y la historia, no sólo de su país, sino la universal.
Por eso, tenga usted la certeza de que con mucho respeto, el viejo que suscribe estas pocas líneas le pide, en función de la experiencia de vida por la cual mira América con una distancia despegada de luchas y pasiones propias de la coyuntura, que elija ser recordada como la persona que pudo parar la represión contra su pueblo en un momento tan difícil para todos y decidió hacerlo. Sabemos que está en sus manos, la voluntad política es suya.
Gobernar es siempre y antes que nada pensar en el sufrimiento ajeno y ejercer la voluntad de aliviarlo.
No puede haber más palabras para una petición tan simple y de ejecución tan clara como la que le estoy formulando. Desde el corazón de mi país le escribo a su corazón, esperando hallar eco en él, de su mejor sentimiento.
La saluda atentamente,
José Mujica Cordano
Ex presidente de la República Oriental de Uruguay
República Oriental de Uruguay. Montevideo, 16 de noviembre de 2019.







EL GOLPE DE ESTADO EN BOLIVIA Y EL DEBATE POLÍTICO

Las polémicas sobre el golpe cívico-militar-policial en el país andino, la necesidad de llamar a las cosas por su nombre, que no es sinónimo de cancelar toda discusión política. Editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que se emite los domingos de 22 a 24 hs. por Radio Con Vos, 89.9.

Izquierda Diario de Argentina (www.laizquierdadiario.com)
                                                                         
El golpe de Estado que tuvo lugar en Bolivia llevó, en líneas generales, a dos posiciones polares en la discusión pública y especialmente en el periodismo en la Argentina.
Por un lado, están aquellos que negaron directamente que haya habido golpe o, en todo caso, que las irregularidades en el conteo de las últimas elecciones, la misma presentación de Evo Morales a la reelección a través de una resolución judicial emitida por jueces que le respondían políticamente, cuando un plebiscito había rechazado esa posibilidad, u otros motivos por el estilo, demostrarían que no fue un golpe o que hay que ponerlo en entre dicho o entre comillas, con varios “peros”. Hasta cierto punto, poner esas cuestiones por delante matizaría o hasta justificaría la acción golpista.
Pero también, por otro lado, están aquellos que a partir de constatar que existió y está en curso un golpe de Estado, consideran que hay que anular toda discusión política, todo balance y toda crítica.
Por supuesto, que la cuestión no es colocarse en el centro, desde una posición imparcial o de una “objetividad” impostada. Y mucho menos para nosotros. Hay que llamar a las cosas por su nombre: en Bolivia hubo un golpe cívico-policial-militar e incluso eclesiástico. Las noticias que se van conociendo con el paso de las horas demuestran algo más: se quiere asentar una dictadura de esas mismas características (cívico, militar y policial). El gobierno de facto que encabeza Jeanine Añez ya tuvo su primera masacre en la localidad de Sacaba, expulsó a la prensa internacional, incluso habló de crear una fiscalía especial para perseguir a legisladores que cometan actos “subversivos” o puso en duda la convocatoria a las elecciones. Más aún: no sólo hay que decir hubo un golpe y se quiere asentar una dictadura, sino también hay que exigir que se respeten los derechos democráticos de Evo Morales, de quienes lo votaron o quienes lo quieran votar. Sus derechos y garantías democráticas.
Desde el minuto cero de la asonada policial y de los acontecimientos que tuvieron lugar el fin de semana pasado, denunciamos que lo que estaba en curso era una intentona golpista y luego un golpe de Estado hecho y derecho. Y a través de La Izquierda Diario, de las redes y en las calles (salimos la semana pasada y mañana habrá otra movilización, además de un acto que tuvo lugar en Ferro este fin de semana).
Desde esa posición de pelea contra el Golpe, es completamente legítimo y lícito discutir las orientaciones políticas de Evo Morales, del MAS y de todos los que actuaron políticamente con cierta responsabilidades. Debatir los pactos con la derecha más históricos, o los más recientes, el enfrentamiento a los movimientos ambientalistas e indígenas por la construcción de la autopista en el TIPNIS (el parque que era una reserva protegida, además de territorio indígena), la institucionalización o burocratización de las organizaciones sociales, o ahora, las negociaciones para una salida “institucional”. Son todas discusiones políticas válidas que no hay que despolitizar en nombre de ninguna superioridad moral, que en realidad quiere evitar la crítica. Confundir la crítica o la discusión que hacen aquellos que denuncian y pelean contra el Golpe con la que hace la derecha es, de mínima no entender nada o de máxima, una maniobra la justificar todo.
El debate hecho con honestidad intelectual y política, desde una perspectiva de lucha contra el Golpe, contra la dictadura que se quiere instalar, jamás puede debilitar esa lucha, todo lo contrario; siempre que se llame a las cosas se llama por su nombre.





DANIEL ORTEGA AMENAZA CON “VOLVER A LAS ARMAS” PARA EVITAR DESENLACE SIMILAR AL DE BOLIVIA

VOA Noticias de EEUU (www.voanoticias.com)

En medio de la crisis que llevó a la renuncia al expresidente Evo Morales en Bolivia, su aliado político el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, amenaza con guerra, de ser necesario, para evitar ese mismo desenlace en el país.
“Que se fijen bien lo que están haciendo los imperialistas de la tierra aquí en Bolivia. La señal que le están dando a América Latina, porque hemos apostado a la vía electoral, pero creo que lo de Bolivia es una prueba de fuego para que se pueda sostener la mínima confianza en la vía electoral, de lo contrario los pueblos se sentirán con todo el derecho, la obligación, de buscar las armas para tomar el poder por la vía revolucionaria”, afirmó el presidente.
El mandatario nicaragüense realizó estas declaraciones durante una reunión extraordinaria con el Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA.
Ortega también habló del papel del Ejército y la Policía en Bolivia. “El Ejército y la Policía son determinantes para inclinar la balanza a favor del capital y del imperio, o a favor de los pueblos, son determinantes en situaciones como esta”, señaló.
En este sentido, el exguerrillero sandinista Víctor Hugo Tinoco dijo a la Voz de América que estas declaraciones reflejan la preocupación del presidente sobre el futuro de las próximas elecciones en Nicaragua.
“Ortega siente que lo que pasó en Bolivia con Evo, básicamente significa que ya no se pueden hacer fraudes y pretender que te sigan reconociendo como presidente. Yo creo que su preocupación principal es que está desesperado porque lo que el pensaba hacer, una farsa electoral, una elección de mentira, ya nadie se la cree, ya nadie la acepta”, dijo Tinoco.
Tras la renuncia de Evo Morales en Bolivia, los dirigentes y seguidores sandinistas han lanzado amenazas en contra de los nicaragüenses a quienes llaman “golpistas” y “vendepatria”, y han llamado a sus bases a estar preparadas para actuar de ser necesario.
Las declaraciones de Daniel Ortega se dieron después de que su hijo, Juan Carlos Ortega Murillo, acudiera junto a un grupo de personas hasta las afueras del Consejo Superior de la Empresa Privada para amenazar a la oposición y a los miembros de este gremio empresarial a quienes tildó de ”enemigos del pueblo”.





MÉXICO, UN ATRACTIVO TURÍSTICO PARA LOS BOLIVIANOS: ADEMÁS DE EVO MORALES, 16.000 DE SUS COMPATRIOTAS VIAJARON AL PAÍS EN 2019

La cifra de ciudadanos que han visitado la República Mexicana se ha triplicado desde 2007.

Infobae de Argentina (www.infobae.com)

El número de bolivianos que ha visitado México durante 2019 es histórico. Entre enero y septiembre, a los aeropuertos mexicanos llegaron 16.284 ciudadanos de Bolivia. La cifra es casi tres veces más grande que en 2007 en el que visitaron tierras aztecas 5.684 provenientes de país sudamericano, cuando Evo Morales, hoy ex presidente del país, tenía un año en el poder.
Una de las razones de este incremento es que el requisito de visa fue eliminado en un programa piloto en mayo de este año. Esto se concluyó luego de una visita en abril del 2019 de Diego Pary, ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, en la que se reunió con el canciller mexicano Marcelo Ebrard.
Sin embargo, esta alza en el número de bolivianos en México viene de años atrás. Según cifras de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación (Segob), en 2008 llegaron 6.117 personas, al año siguiente 6.638, en 2010 8.230, en 2011 fueron 8.043, en 2012 9.775, al siguiente año 11.137, en 2014 se registraron 11.746, en 2015 14.436, en 2016 fueron 18.006, en 2017 19.732 y en 2018 21.242
Los destinos preferidos de los ciudadanos de Bolivia son las playas y la capital del país: Cancún, Riviera Maya, Puerto Vallarta y la Ciudad de México.
Solamente dos bolivianos pidieron refugio en México entre el 2012 y 2017. Una persona de entre 40 y 44 años lo hizo en 2015, y otra más de entre 55 y 59 durante el 2016.
La llegada de Evo Morales a México
El ahora ex presidente de Bolivia, Evo Morales, llegó a México luego de aceptar el ofrecimiento de asilo político por parte del gobierno mexicano. Después de su arribo, realizado el 12 de noviembre, las autoridades mexicanas anunciaron que le otorgaron la visa humanitaria. Como lo hemos estado haciendo con algunos de los migrantes, él (Morales) ya tiene su visa humanitaria que le da calidad de estar legalmente en nuestro país", declaró Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación.
Este permiso también se le entregó a Álvaro García Linera, vicepresidente boliviano, y Gabriela Montaño, ex ministra de salud del mismo país. El gobierno también informó que la familia de los políticos no ha llegado a México, pero que “seguramente” lo harán.
Por su parte, Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, nombró a Evo Morales Huésped Distinguido por segunda ocasión. La primera fue en 2010 cuando el ahora canciller gobernaba la capital del país.
A su llegada al Aeropuerto Benito Juárez, el político dio un discurso a medios de comunicación en el que agradeció al gobierno por “haberle salvado la vida”. “Mientras tenga vida seguimos en política. Mientras tenga la vida sigue la lucha y estamos seguros que los pueblos del mundo tienen todo el derecho de liberarse. Pensé que habíamos terminado con la opresión, con la discriminación, con la humillación, pero surgen otros grupos que no respetan la vida, menos a la patria. Será parte de las luchas ideológicas, programáticas, culturales y sociales. Hermanas y hermanos, si algo de delito tengo, que es indígena Evo”, declaró.
El lugar en el que residirá durante su estancia en México es desconocida. La cancillería mexicana reservó la información para mantener a salvo al ex mandatario de Bolivia. Aunque de manera extraoficial se dio a conocer que está resguardado en la Quinta Zona del Campo Militar Número 1.





BOLIVIA: DESESPERADO PEDIDO DE UN PAPÁ ARGENTINO POR LA VIDA DE SU HIJO

Facundo Molares se encuentra internado por un problema renal en Santa Cruz de la Sierra. Pero en Bolivia reina el caos y el miedo. Su padre viajó a verlo y fue interrogado por la policía.

Perfil de Argentina (www.perfil.com)
                                                                                                            
Facundo Molares Schoenfeld es un argentino de 44 años que años atrás formó parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Hace unos días, se supo que estaba internado en Bolivia y circularon decenas de versiones respecto de qué estaba haciendo en el país vecino. En una entrevista con PERFIL, su padre, el juez chubutense Néstor Hugo Molares, explicó la situación y aseguró que lo único que quiere es que se resguarde la salud de su hijo y desmintió cualquier vinculación actual de Facundo con algún grupo guerrillero. Afirmó que había viajado al país andino como fotorreportero y que allí se le presentó un problema de salud. Además, contó la odisea que debió vivir ante el acoso de las fuerzas de seguridad bolivianas cuando viajó a ver a su hijo.
- ¿Pudo ver a Facundo desde que está internado en Bolivia?
- Llegamos a Santa Cruz de la Sierra el 12 de noviembre a la noche, porque el día anterior nos había llegado un llamado anónimo en el que nos decían que mi hijo estaba mal y lo habían internado. Salimos corriendo con mi señora, que no es la mamá de Facundo (ella falleció), tomamos el vuelo que conseguimos y llegamos al Hospital Japonés a las 21 horas aproximadamente. Al llegar, pregunto por mi hijo y me dicen que no había ningún Facundo Molares registrado. Me dicen que hay un NN. Pido verlo, entro en la sala y estaba sin conocimiento, con un coma inducido, con respirador y sondas. Pido hablar con el médico, para saber su estado. El médico toma unas radiografías y me explica que tiene perdigones alojados en la cabeza, pero que no eran recientes, que estaban dentro del cerebro y eran de vieja data. Pregunto si eso acarrea peligro y me dicen que no. Que el problema que Facundo es que los riñones no le funcionan.
- Es decir, el problema de salud de su hijo no tiene vínculo alguno con enfrentamientos ante los conflictos actuales.
- Exacto. Allá lo estaba atendiendo una nefróloga por el problema renal que le descubrieron, ya que él desconocía tener esta afección. Nunca tuvo un síntoma, quizás sea un proceso interno y es casualidad que se haya descompuesto en este lugar. Contrariamente a lo que se afirma en algunos medios, no tiene ninguna herida de bala. Es absolutamente falso que tenga una herida de bala. Tampoco es cierto que lo hayan capturado en un tiroteo.
- Una vez en el hospital, ¿lo dejaron quedarse con su hijo?
-Solo quince minutos. Fui a comprar medicamentos enfrente y cuando volví me encuentro con un vehículo y tres personas que se identifican como policías. Me dicen que los acompañe a una comisaría. yo tenía renuencia a acompañarlos. Les decía "cualquier declaración que quieran tomarme puedo darla acá" y me dijeron que no, que los tenía que acompañar. Cuando yo les pedí una orden de un juez, como corresponde, y que me digan bajo qué condiciones vo,y me respondieron "basta, acompáñenos", ahí sacaron las esposas y me agarraron el brazo. No me llegaron a esposar porque cuando vi que las cosas iban en esos términos dije: "Bueno, vamos".
- ¿Dónde los llevaron?
-Nos movilizaron 60 kilómetros desde donde estaba. Cuando le quise mandar un WhatsApp a un amigo para contarle que me estaban trasladando me sacaron el celular y nos tuvieron 25 horas incomunicados y sometidos a interrogatorios. No ejercieron violencia física, pero si psicológica. Nos liberaron recién al otro día, prácticamente sin comer ni servicios sanitarios. Pedí hablar con el abogado, llamar al cónsul, pero me fue negado todo el tiempo. No voy a reproducir los términos en los que me trataron, exacerbados por una situación política muy caótica. Nos soltaron el miércoles a las 10 de la noche y volvimos en un taxi dudoso. Nos dijeron que tuviéramos cuidado, porque si se sabía mi apellido nos iban a masacrar. Yo estaba muy preocupado por mi señora, por lo que me fui al aeropuerto y abordamos un avión. A mi hijo lo pude ver 15 minutos. Me impidieron todo tipo de contacto y de acercamiento.
- A quienes lo llevaron, ¿ni siquiera los intimidó el hecho de que usted sea juez?
- Me dijeron que en Bolivia las leyes las manejan ellos. Además, el hecho de que seamos argentinos fue un factor de mayor irritación, al parecer.
- ¿Cuál es la situación actual de Facundo?
- Él sigue en coma inducido. Sigo lo que pasa por el cónsul argentino en Santa Cruz de la Sierra. Estoy haciendo gestiones con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, La Cruz Roja Internacional, la Iglesia Católica y haré gestiones ante Corte Internamericana de Derechos Humanos.
- ¿Cuál es el vínculo de su hijo con las FARC?
- Él fue oficial de las FARC, pero en 2017 entregó las armas y dejó toda actividad, en el marco de un proceso de paz homologado por Naciones Unidas. Siguió haciendo política como militante y el Partido Comunista de Argentina lo eligió para que sea fotorreportero de la Revista Centenario. Por ese trabajo viajó a Bolivia. Que quede claro que se retiró de Colombia y no volvió más a las armas. Y no es miembro del grupo guerrillero FARC disidente como se dijo. No se puede acusar a alguien por el pasado ni perseguirlo por cuestiones políticas ni ideológicas. Hay una utilización política de esto, que es conveniente para algunos sectores. Yo no voy a permitir que se utilice a mi hijo como un tributo. Si tienen elementos de prueba que lo imputen del delito que consideran que cometió, que le hagan un juicio justo y si tiene alguna condena que la cumpla. No es un contratado de las FARC, ni del gobierno boliviano anterior, ni ninguna de las barbaridades que se han dicho.
- ¿Se le endilga algún hecho delictivo reciente?
- Hay un reportaje a un oficial de policía boliviana que dice que se le endilgan nueve causas y qué se yo. Cosas que deberán probar. Yo lo que quiero es que se protejab su salud y su integridad. Después veremos cómo se comprueba si ha cometido un ilícito en Bolivia, cosa que dudo mucho.
- ¿Su intención es que cuando salga del coma inducido viaje a nuestro país?
- Creo que la atención médica en Argentina puede ser mejor que la que recibe allá. Me gustaría que, si evoluciona bien, pueda ser trasladado en un vuelo sanitario y que prosiga la causa que tienen contra él en Bolivia. Para eso existen los abogados, los juicios y los procesos. Pero dentro del orden cívico y constitucional. Por ahora hay que esperar que la hemodiálisis haga efecto.
- ¿Cómo siente que se trató el caso de su hijo?
- Hubo mucha información falsa. Circula en YouTube con una supuesta captura de mi hijo, en la que se ve a alguien esposado en la espalda, tirado el suelo. Algo mágico, una película. Ni siquiera sectores de la policía sostienen eso. Pero una vez que eso está lanzado al aire sabemos cómo funciona.





EL EMBAJADOR DE BOLIVIA EN ESPAÑA RENUNCIA AL CARGO EN PLENA CRISIS POLÍTICA

La Vanguardia de España (www.lavanguardia.com)
                                                    
El embajador de Bolivia, Jorge Ramiro Tapia Sainz, ha anunciado este lunes el fin de su "misión" diplomática en España en plena crisis política, con un mensaje en el que ha llamado a "la paz social, el entendimiento y la armonía" en el país sudamericano.
Tapia ha publicado en redes sociales un mensaje a la colectividad boliviana en España para confirmar públicamente su salida, de la que no ofrece motivos concretos. "Les anuncio que mi misión al frente de esta Embajada ha llegado a su fin", ha explicado, menos de dos años después de su llegada a España --fue designado en enero de 2018.
"Han sido dos años y un solo objetivo: la unidad", ha añadido, repasando igualmente algunas de las iniciativas que ha llevado a cabo durante este tiempo y que han servido para acercar Bolivia a "este bello país que es España".
"También les quiero transmitir el hondo y sincero reconocimiento que las autoridades españolas me han manifestado hacia ustedes en cada una de las reuniones que he mantenido", ha afirmado. Tapia, de hecho, fue recibido la semana pasada por el ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en funciones, Josep Borrell.
"Esperando que la paz social, el entendimiento y la armonía retornen a nuestro país para el bien de todas y todos los bolivianos, me despido de ustedes, reiterando mi profundo agradecimiento", ha concluido el embajador saliente en su mensaje.

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