jueves, 2 de mayo de 2019

SALIDA AL MAR. BOLIVIA QUIERE INCORPORARSE A LA HIDROVÍA PARANÁ-PARAGUAY

Con la ampliación de Puerto Busch, ubicado en la provincia Germán Busch del departamento de Santa Cruz, junto al río Paraguay, en Bolivia, y sólo por atraer el 50% del volumen de carga que hoy se despacha por las terminales de Chile, en 2021 se podría duplicar el movimiento de cargas en la Hidrovía Paraguay- Paraná (HPP).
La iniciativa recobró fuerte interés del Estado boliviano y los privados, desde octubre pasado, cuando la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, puso fin al litigio iniciado en 2013, a través del cual el país mediterráneo buscaba negociar con Chile una salida al mar. En vías de generar mayor eficiencia a su comercio, Bolivia encuentra en la salida por la HPP, una importante reducción de costos al evitar el uso de transporte terrestre para llegar a los puertos del Pacífico en Chile y Perú, que obligan a atravesar 5 mil metros de altura para luego descender al nivel del mar.
Actualmente la producción boliviana se despacha por los puertos de Arica, Iquique y Antofagasta, en Chile; Hilo y Matarani, en Perú; y desde los tres puertos ubicados en el Canal Tamengo, Aguirre, Gravetal y Jennefer, se conecta a la Hidrovía con salida a Nueva Palmira, en Uruguay, y Rosario y Buenos Aires en la Argentina.
Por eso, durante la visita oficial del presidente Evo Morales a la Argentina, la semana pasada, la integración fluvial ocupó un lugar central, al punto tal que el presidente, Mauricio Macri, ofreció bajar las tarifas a la carga boliviana que está en tránsito por la Argentina para llegar al océano Atlántico a través de la vía fluvial que recorre más de 3500 kilómetros de longitud, desde puerto Cáceres en Brasil.

Integración fluvial

Los gobiernos de Bolivia y Argentina determinaron unir fuerzas con el fin de lograr una mayor presencia en el Atlántico y trabajar de manera conjunta en el desarrollo de la Hidrovía Paraguay-Paraná. A esa misión, se sumará la reubicación de la zona franca otorgada a Bolivia en Rosario, en virtud del Acuerdo de 1969 y que, como efecto de un pacto de marzo de este año, se estableció la devolución del predio emplazado en cercanías del Monumento a la Bandera y se integrará plenamente al Estado de Bolivia a través de una moderna zona franca que cumpla con los requisitos de infraestructura que demanda el actual sistema de transporte fluvial.
"En los últimos años el mercado boliviano ha tenido crecimiento, estabilidad y mayor consumo, lo que abre una oportunidad para el comercio", destaca Roberto Dupuy, Cónsul General y Director del Centro de Promoción Argentina en la Ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. Y asegura que "el volumen productivo del oriente boliviano, que ha crecido enormemente en los últimos años, en particular en Santa Cruz, por su agricultura y ganadería, ya empieza a vender carne a China, por eso precisa imperiosamente una salida por el Atlántico que pronto va a concretar con un puerto de aguas profundas con acceso soberano a la Hidrovía".
A diferencia de lo que sucede con los buques de bandera paraguaya, Bolivia tiene un régimen abierto de navegación que permite embarcar a toda una tripulación argentina. Por eso el subsecretario de Asuntos de América, embajador Leopoldo Sahores, apuesta a una "alianza estratégica" para captar la carga a través de los puertos argentinos.
En ese sentido cuenta que el gobierno boliviano estima que para 2021 podría desviarse hacia la HPP el 50 por ciento de la carga que actualmente sale por puertos chilenos, esto implicaría pasar de un millón y medio de toneladas anuales a 10 millones; "es muchísimo, más, al considerar que hoy este corredor fluvial registra el movimiento de 20 millones de toneladas", destaca Sahores.
El Consejo público-privado creado por Morales prevé una inversión de US$250 millones en mejores instalaciones portuarias y vías de acceso a los puertos, lo que representa un marcado interés de Bolivia por el uso de la Hidrovía, por eso, la Argentina, a través del canciller Jorge Faurie, propuso generar una mesa de diálogo que se terminará de coordinar el 6 de mayo en un encuentro en el Palacio San Martín, en Buenos Aires.
Respecto a la reubicación de la Zona Franca en Rosario, Mariano Vergara, coordinador de la Comisión Binacional de la Cuenca del Plata, considera que "es una parte pequeña de un programa mucho más extenso que incluirá el ofrecimiento de servicios portuarios, embarcaciones de nuestros astilleros, know how y recursos humanos que han colaborado enormemente en el desarrollo de la flota paraguaya".
Por otra parte, atento a la posibilidad de atraer carga boliviana, Gonzálo Mórtola, titular de la Administración General de Puerto Buenos Aires (AGP S.E.), se empeña en afirmar que "Bolivia siempre tuvo salida al mar por el Atlántico", y expresa que cada barcaza que llega al puerto de Buenos Aires genera amarres, uso de muelle, estibadores, genera trabajo y "ese es el foco".
"El argentino tiende a desmerecer la carga de trasbordo y la realidad es que en el mundo hay casos de éxito con este modelo", agrega y cita como ejemplo a los de Valencia o Algeciras, en España. "Este enfoque es trascendental para la Argentina, y para el presidente Macri es muy importante seguir reactivando los puertos, porque es clave aumentar las exportaciones y porque es imparable la cadena de puestos de trabajo que genera", apunta y revela que la Hidrovía y la gran oportunidad que tiene Bolivia de desarrollar sus puertos fue "el tema uno" en la reunión entre los mandatarios de ambos países.
En ese encuentro se repasaron todos los beneficios que desde AGP vienen impulsando y que permitieron recuperar un 500 por ciento del movimiento de carga en Puerto Buenos Aires, en los últimos tres años.
"Hace más de dos años comenzamos a darle una vuelta al proyecto Bolivia para mover la carga de Santa Cruz, y finalmente el 7 de mayo -si los contenedores están consolidados- vamos a iniciar con un servicio regular hacia el puerto de Buenos Aires", adelanta Mónica Navarro, CEO de la naviera Vessel.
Además, cuenta que están rodeados de "tentaciones" por la cantidad de carga que hay en distintos puntos de la Argentina, pero marca que lo fundamental para el desarrollo de las vías fluviales es que los empresarios argentinos "dejen de usar el camión" en estos tránsitos internacionales porque los costos son más competitivos.
"No es que las empresas no quieran ese beneficio sino que están cómodos y cuesta confiar en los nuevos servicios", opinó Navarro.
Desde la óptica industrial, Silvia Martínez, titular de la Cámara de la Industria Naval Argentina (CINA), plantea que "en puertos, flota, industria y logística, la Argentina tiene mucho para adicionar a Bolivia", y recuerda que desde hace años los actores involucrados en la marina mercante intentan instaurar las ventajas de contar con medios de transporte fluviales, tanto por la reducción de costos como por el impacto en seguridad, eficiencia y sustentabilidad.
Para que esta iniciativa prospere cada actor debe cumplir un rol fundamental, asegura Martínez, y propone crear un plan estratégico, integrador, coherente entre el sector en su conjunto. "Los astilleros y talleres argentinos hacen un gran esfuerzo para aportar I+D en nuevas embarcaciones y diseños, que permitan al medio de transporte por agua resultados favorables", expresa y cuenta que la Cámara ya está en conversaciones con Bolivia por el Remolcador con Propulsión a GNL, "un bien de capital que deseamos sea construido en nuestro país y de aporte para toda la Hidrovía".

Desarrollo pendiente

Mórtola reconoce la desventaja de la flota local frente a la de Paraguay, la tercera más importante detrás de Estados Unidos y China, y la primera en Sudamérica, compuesta por 4000 buques, remolcadores y barcazas. Y, si bien asegura que el plan del Gobierno es recuperar progresivamente la bandera nacional, advierte que "todos los actores tienen que ceder para que el negocio sea rentable".
En ese sentido apunta a cuestiones gremiales. "Con estos convenios que tenemos hoy con los gremios, en materia de tripulantes, es imposible que vuelva la bandera argentina", dice Mórtola que es lo primero que le plantean los empresarios y además hace a un lado las trabas fiscales, que, según considera, "el sector privado ya las tiene asimiladas". "Es importante que los gremios apuesten al flujo, a la cantidad, no salvarse con uno o dos barcos", insiste el titular de la AGP.
Con ánimo de negociar pero colocando las diferencias impositivas entre Paraguay y Argentina en el centro del debate, Julio González Insfrán, Secretario General del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimos, alega: "Los gremios no vamos a hacer todo el esfuerzo". Cuenta que se avanzó en un acuerdo para equiparar el tiempo que la tripulación pasa a bordo y en tierra pero confiesa que el contexto de "crisis" es una traba para que se materialice.
"Estamos trabajando con las autoridades porque queremos tripular la bandera boliviana con personal argentino", dice González Insfrán, pero señala que "si tomamos esta decisión ahora generamos más desocupación, porque tenemos que bajar una tripulación completa y no tenemos donde ubicarla".
Entonces repasa que Paraguay paga al fisco un 10 por ciento y Argentina un 35, entre otros impuestos, y además los buques extranjeros cargan combustible de exportación libre de impuestos, "así no se puede competir y las empresas migran de bandera", opina.

Competencia

Desde Paraguay apuestan a la complementariedad en la región. Para Juan Carlos Muñoz Menna, presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym) del Paraguay, cada país debe apoyarse en sus virtudes, por eso al referirse a la Argentina destaca la inversión que se ha desarrollado en plantas industriales y servicios portuarios que "le permiten absorber producción de toda la región" para su procesamiento, y "esa es la integración real que tenemos que buscar", aconseja.
Entre importación y exportación, la zona de Puerto Busch tiene un movimiento cercano a los 100 millones de teus/año que históricamente se movían por Chile, pero el negocio se fue reconvirtiendo en los últimos años, y Paraguay tomó un rol protagónico en esas operaciones.
"La producción de soja en granos de Bolivia llegó a su pico en 2014 cuando superaron 3 millones de toneladas, desde ahí fue descendiendo, a raíz de la baja del precio de los commodities, y el año pasado no se llegó a 2 millones de toneladas; en aceite vegetal sacaron 420 millones de toneladas.; una parte se trasborda en Argentina y otra en Uruguay", cuenta Muñoz Menna.
Y agrega que "para la región central sudamericana la Hidrovía es un cordón fundamental de la logística regional; nuestros commodities con poco procesamiento tienen costos logísticos que van del 30 a casi el 40 por ciento en algunos casos, cuando la media mundial en Estados Unidos, por ejemplo, ronda el 8 por ciento, por eso nuestros esfuerzos tienen que ir orientados a que la vía navegable sea realmente una vía eficaz para el progreso".

Nuevas oportunidades para los puertos argentinos

Este año Bolivia creó el Consejo Estratégico para el Aprovechamiento de Puerto Busch y la HPP y, al recategorizar como internacionales los puertos que se integran el sistema (Jennefer, Aguirre y Gravetal) con servicios de Aduana, aumentó la expectativa de los operadores con puerto en la costa Atlántica.
Mientras avanzan los estudios de factibilidad para llevar adelante la ampliación de Puerto Busch, comienzan a realizarse operaciones. Por la magnitud de su flota, Paraguay, que transporta 200 millones de teus al año y tiene a su alcance incorporar otros 100 provenientes de Bolivia y duplicar su volumen actual en contenedores, es uno de los países más beneficiados.
Aún así, las perspectivas también son muy favorables para los puertos de Uruguay y la Argentina. Se estima que para 2030 por la Hidrovía se transportarán 60 millones de toneladas. Una muy buena noticia pero todo un desafío para comenzar a pensar cómo se gestionará la creciente demanda.
Otro punto que amplía las expectativas es la posibilidad de retomar las exportaciones de mineral de hierro que desde el 2010 han sido suspendidas porque el concesionario que explotaba las minas en Bolivia salió de la región.
"La promoción comercial es una prioridad para la Argentina y la Cancillería se ocupa de llevar este objetivo adelante de manera permanente; nos proponemos compensar una balanza deficitaria, ya que los datos de 2017 dan cuenta de 600 millones de dólares a favor de nuestros vecinos, a partir de las ventas de gas", contó el cónsul en Bolivia, Roberto Dupuy, en diálogo con la nacion.
Además aseguró que ambos países apuntan a crecer en el comercio más allá de gas y banana a cambio de combustibles y harina, "buscamos incluir aportes industriales y tecnológicos más importantes en nuestras ventas".
Entre las acciones de promoción Dupuy mencionó que el Banco Nación, presente en Bolivia desde hace varios años, ofrece líneas de crédito a los importadores de productos argentinos y, entre otras gestiones, el INVAP trabaja en el desarrollo de tres centros de medicina nuclear en La Paz, Alto y Santa Cruz, por un monto de 150 millones de dólares.
"Bolivia es un socio importante y complementario de la Argentina en la Hidrovía", dijo Dupuy y destacó los beneficios para atraer carga de Bolivia y Paraguay que emprendió el puerto de Buenos Aires a través de la AGP: "desde la ampliación de exención de prácticos para barcos de hasta 140 metros de eslora, reducción de hasta 40 por ciento en la tasa migratoria para buques que hacen trasbordo de cargas, bonificación del 100 por ciento de la tasa portuaria, hasta la construcción de una dársena especialmente diseñada para barcazas, han permitido aumentar en un 521% el volumen de carga entre 2016 y 2018".
"Este jueves llega una barcaza de la naviera boliviana Flumar, que comenzará así a operar con contenedores desde y hacia el puerto de Buenos Aires, tráfico que también realiza la empresa paraguaya La Panchita", adelantó el diplomático. Al mismo tiempo aseguró que se abren nuevas posibilidades en puertos de Entre Ríos, Formosa y Chaco que "aparecen como una alternativa al de Rosario que ya se utiliza muchísimo". La Nación de Argentina (www.lanacion.com.ar/)





PRODUCTORES BOLIVIANOS DE QUINUA DEPOSITAN SU ESPERANZA EN CHINA

Bolivia espera que mercado de quinua orgánica en China ayude a mejorar precios del ‘grano de oro’

Diálogo Chino de China (www.dialogochino.net)
                                                                                                                          
Cientos de agricultores bolivianos están satisfechos por la apertura del mercado de China para su quinua real, que inició con el envío de 40 toneladas en diciembre y que ellos ven como una manera de vivir del “grano de oro”.
“En junio de 2018, cuando se anunció, subió el precio de la quinua. Obviamente, esto es un aliciente para el pequeño productor”, dice Edgar Soliz, director del Centro Internacional de la Quinua (CIQ), entidad estatal creada en 2013 para impulsar su venta.
Cuatro meses después, las toneladas de quinua real enviadas al país asiático crecieron 14 veces. Ya pasan de las 590 y la meta es llegar a 2000 toneladas hasta junio.
En medio de una creciente demanda del grano en China, los pequeños productores bolivianos tienen la expectativa de que el precio suba para tener un margen de ganancia razonable, sobre todo de la quinua real orgánica, una variedad que se produce únicamente en las comunidades ubicadas entre los salares de Uyuni y Coipasa, en lo alto de la cordillera de los Andes, en los departamentos de Oruro y Potosí.
Muchos productores ven el “grano de oro” como una forma de sustentarse en una economía rural desafiante, mientras otros se preocupan por las fluctuaciones de precio y los efectos del cambio climático que afectan la producción.
De grano de los incas a moda culinaria
Aunque muchas veces se le asocia con los cereales, la quinua es en realidad una planta de la familia de las acelgas, las espinacas y la remolacha, pero que tiene un ciclo productivo de un año.
Fue ampliamente cultivada en la región Andina por culturas precolombinas y sus granos han sido utilizados en la dieta de los pobladores tanto del altiplano como de los valles interandinos. Fue el alimento básico de los incas durante siglos y durante la Colonia fue reemplazada por maíz, cebada, trigo, avena y papas.
Hasta hace cuatro décadas, “era un producto poco conocido y rechazado por la sociedad, que pensaba que era alimento para los animales y los indios. Por ese entonces, el precio no era razonable. Se hacía el trueque de dos quintales de quinua por un quintal de arroz”, recuerda Víctor Poma, vicepresidente de la Asociación Nacional de Productores de Quinua (Anapqui). Esta asociación tiene 15 organizaciones regionales en Oruro y Potosí, 2.600 socios, cerca de 30.000 familias.
Pero ha tenido un resurgimiento muy rápido en la última década. Para 2008, sus bondades nutricionales habían sido redescubiertas por la NASA y resaltadas por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), generando un boom de consumo del grano a nivel mundial.
En Bolivia está presente en la dieta de muchas familias urbanas, en sopas, panecillos, tortillas y hasta bebidas refrescantes. El jugo de quinua con manzana es uno de los más populares en los desayunos callejeros de La Paz y, desde 2013, el Estado distribuye harinas y barras energéticas de quinua como parte del subsidio prenatal y familiar a 40 mil mujeres. En total, el país consume 30% de la quinua que produce, un número que no ha subido por su relativo alto costo.
En 2013, Naciones Unidas declaró el Año Internacional de la Quinua, tras un informe de la FAO que lo declaró un cultivo estratégico para la seguridad alimentaria por su calidad nutritiva, su variabilidad genética, su adaptabilidad y su bajo costo de producción.
El efecto fue que su producción se extendió a más de 70 países, entre ellos Estados Unidos, Kenia, Australia, India, Japón y China. Hasta ese momento Bolivia era el principal productor mundial, seguido de Perú y Ecuador.
Actualmente, Bolivia está en segundo lugar después de Perú, en parte debido a que la mayoría de campesinos bolivianos no tecnificaron su producción y están lidiando con problemas climáticos como sequías, lluvias y heladas. Pero principalmente porque su vecino multiplicó su producción, exporta mayores volúmenes y a bajos precios, aunque su producto no tiene las mismas propiedades de la quinua real orgánica boliviana.
Durante 2018, el país produjo 65.000 toneladas, casi la mitad de las cuales se exportaron.
Está, sin embargo, todavía por debajo de la bonanza económica de 2013, cuando el quintal del grano llegó a costar hasta 2050 bolivianos (294 dólares). Ese auge tuvo un lado malo: crecieron las hectáreas de cultivo velozmente, copando tierras destinadas a la agricultura diversificada de alimentos y el pastoreo. Eso generó una sobreproducción que erosionó el suelo y bajó la fertilidad de la tierra, algo que reconocen los propios productores.
“La quinua es un cultivo esquilmante (que absorbe los nutrientes del suelo). Por eso se recomienda abonar con estiércol o mejor hacer una rotación del cultivo. Mucha gente ha reflexionado, se da cuenta que vamos a tener problemas para las futuras generaciones. Si no cuidan, van a estar en dificultades porque ellos viven de ese producto”, dice Soliz.
Desafíos para el grano de oro
Durante toda la jornada del segundo martes de abril, Alina Alcón de Lucana ha estado pendiente de la apertura de surcos que hace el tractor conducido por su esposo. “Estamos rotulando la tierra”, dice mientras camina en medio de la tierra recién removida. Lleva un sombrero de ala ancha para aplacar los intensos rayos solares a 3700 metros sobre el nivel del mar.
Preparan la tierra para la siembra de septiembre de este año: una hectárea casi igual a la que tiene a unos metros. Allí se ven gajos de quinua amontonados. “La humedad nos ha hecho perder toda esta cosecha”, se lamenta, mostrando los granos que -a simple vista- son más pequeños de lo normal. Se refiere a que llovió cuando no debía, porque ahora el tiempo se ha vuelto impredecible, algo que se atribuye al cambio climático.
Uno de sus vecinos volvió a sembrar con la esperanza de obtener una mejor cosecha para mayo. Las plantas aún están en crecimiento en su finca en el ayllu (comunidad indígena) Cerro Ullami, donde Alcón lleva poco tiempo produciendo quinua. Ya acabó el tiempo de cosecha y están en proceso de secar las panojas, para luego trillarlas, separar el grano y finalmente almacenarlo. Una lluvia humedeció las taucas de Alina y afectó la calidad de su producción.
Ella es una de las nuevas productoras de quinua en Toledo, un municipio de 11 mil habitantes en el departamento de Oruro que es el mayor productor de ganado ovino del país.
“Yo soy ganadera, pero como el precio ha subido y hay demanda (de quinua) nos queríamos vender”, explica Alcón, añadiendo que volverá a sembrar en septiembre. Aunque no menciona a China, ese es el mercado que está jalonando el incremento en las ventas.
Contrariamente, los productores de Potosí – otra región tradicional de quinueros- aseguran que les fue bien con la cosecha de este año. “Estamos viendo que podemos meter nuestra producción para que de alguna manera el precio de la quinua suba. Hace una semana estaba en 580 bolivianos (83 dólares). Ahora está de bajada y es una gran preocupación. Pero tenemos muy buena producción y hemos estado esperando que el mercado de China se abra. Hemos ido peleando y ahora nos dieron la luz verde para que podamos exportar. Estamos muy entusiasmados por eso”, dice Celso Salas, exdirigente y miembro de la Cámara de Productores de Quinua de Potosí.
Su deseo es exportar directamente, de sus fincas a los consumidores chinos, aunque por ahora lo hacen a través de empresas como Jacha Inti y Sindan Organic, que tienen sede en La Paz y que envían el grano por barco desde el puerto peruano de Ilo.
Para los productores un precio razonable oscila entre los 800 (114 dólares) a 1000 bolivianos (143 dólares) por quintal (46 kilos). “Eso llegaría a cubrir toda la inversión, desde el inicio de la siembra hasta la cosecha. Bajar más es entrar en pérdida, más ahora que las plagas han ido empeorando y también el clima. Y la producción orgánica demanda más inversión”, explica Salas.
Por ahora, la quinua de unas 1200 familias ha llegado al mercado chino de mano de las empresas Simsa y Andean Valley. El director del CIQ, Edgar Soliz, se muestra confiado que más de 3.000 familias productoras de Potosí, Oruro y La Paz se beneficien con esta apertura.
Pero les preocupan los precios.
En Challapata, el pueblo de Oruro donde cada sábado se fija el precio de la quinua, otros productores que quieren llegar a China accedieron a un fondo del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras con el cual compraron tractores para mecanizarse.
“Nosotros teníamos que ser los impulsores para la exportación de quinua, pero son otros los que están asociados a eso. Nos han abandonado, ahora que tenemos una deuda que pagar en 10 años”, se lamenta Magda Arcani, la mama talla (autoridad de esta comunidad aymara), explicando que deben pagar entre 49 000 a 62 000 dólares por cada tractor.
“Estamos en mora porque ha habido tres años de sequía. Este año he sembrado 30 hectáreas y de todito eso sacaré apenas un quintal de quinua”, añade.
Las empresas coinciden en señalar que se necesitan más políticas de acompañamiento a los productores, que les ayuden a tecnificarse. “No hay una sola máquina desarrollada para nuestros productores de quinua y no hay una institución boliviana que esté liderando el desarrollo tecnológico”, reclama Jorge Fernández, presidente de Andean Valley, empresa que lleva 21 años produciendo y exportando.
Al margen de los problemas locales y coyunturales que tienen las familias productoras de quinua, lo cierto es que a inicios de 2018, el quintal de quinua costaba 300 bolivianos (43 dólares) y con el anunció de la apertura del mercado Chino su precio creció hasta los 600 a 700 bolivianos (86 a 100 dólares).
Celso Salas, el productor de Potosí, cuenta que antes obtenía 40 quintales por hectárea, ahora solo 25. “Esto porque la tierra necesita abono, por eso un año sembramos y al otro descansa. Si no descansa, solo obtengo 15 quintales, incluso 12 por hectárea. Pero este año incluso la lluvia ha favorecido para que crezca más. Vemos el tema de calidad, no de cantidad”, puntualiza.
Aún así, todos coinciden en que la exportación de quinua ha dado un nuevo impulso a la quinua y ha ayudado a disminuir la migración del campo a las ciudades bolivianas.
Vendiendo a China
La quinua boliviana está comenzando a venderse en China, principalmente en Shanghai, en forma de fideos, hojuelas o granos.
Al menos 10 empresas la han exportado desde diciembre de 2018 hasta marzo de este año, como sustituto al arroz, aditivo para ensaladas y en harinas para pastas, panes o pasteles.
“Esperamos que esto crezca porque el mercado chino, como todos en el mundo, busca cada vez más alimentos nutritivos, orgánicos y libres de alérgenos como el gluten. Es una tendencia mundial consumir alimentos más nutritivos, más sanos, libres de gluten, orgánicos. El mercado chino por eso está demandando quinua”, dice Jorge Fernández de Andean Valley, que ya exportó 120 toneladas de quinua real procesada y productos como harina y hojuelas a Shanghai y otras seis ciudades.
“Por la cantidad de población que tiene China, es un mercado con un potencial de crecimiento muy interesante para nosotros. Queremos conocer bien a los clientes. Iremos trabajando paulatinamente en el crecimiento”, dice Ariel Vargas, gerente de exportaciones de Simsa, que vende desde hace 15 años a Estados Unidos y Europa. Su empresa ya exportó 100 toneladas a China y proyecta enviar hasta 20 contenedores por mes, equivalentes a 400 toneladas.
“Estamos promoviendo la exportación de quinua con valor agregado y no solo grano. Estamos por cerrar un contenedor con nuestros productos pre mezclas para el consumo directo, como hamburguesas para vegetarianos, flanes y budines. Tenemos una línea retail que está lista para el consumo”, añade Jorge Fernández.
Para las empresas, los volúmenes de exportación deberían subir, pero no necesariamente los precios.
“Con la apertura del mercado chino, hemos generado una falsa expectativa en el productor Tenemos que entender que no podemos subir el precio de forma arbitraria. El precio empezó a subir a fines de 2018, por lo que los clientes chinos han decidido frenar un poco sus pedidos por ese motivo”, alerta Ariel Vargas de Simsa. “Hoy pensar en subir los precios es llevar al fracaso al país como el segundo productor. No se puede”.
Los proveedores de Simsa son entre 800 y 1000 familias, agrupadas en varias asociaciones con las cuales tienen un acuerdo para pagarles un precio superior al local.
A su vez, Andean Valley trabaja con 480 familias en 22 comunidades ubicadas en el área entre los salares de Oruro y Potosí, a quienes brindan asesoría técnica y certifican. En su planta en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, procesan la quinua y fabrican productos transformados.
Por ahora, coinciden productores y exportadores, el paso necesario es lograr posicionar la quinua real orgánica – producida únicamente en los departamentos de Oruro y Potosí en el contorno de los salares de Uyuni y Coipasa- por fuera del país.
Un primer paso es lograr su denominación de origen, una calificación que protege legalmente ciertos alimentos de determinadas zonas geográficas y que impide a otros productores de aprovechar su reputación. Esto les permitiría explicar que esta variedad tiene 11 de los aminoácidos más importantes para la alimentación humana, bajo contenido de grasas y nada de colesterol, razones por las que se ha convertido en una comida gourmet.
“Lastimosamente, eso lo sabemos pocos personas. Los bolivianos no hemos sido capaces de promocionar las bondades de cualidades de la quinua real orgánica de Bolivia. La denominación de origen sigue guardada desde hace 12 años. Eso tiene que trabajarse a nivel del Estado, no tenemos cómo demostrarle al mundo que tenemos una quinua diferente”, lamenta Jorge Fernández.
La esperanza de todos está puesta en el mercado chino. Diálogo Chino de China (www.dialogochino.net)





¿QUÉ SERÍA DE BOLIVIA SIN SU POLÍTICA DE NACIONALIZACIONES?

Alainet de Argentina (www.alainet.org/es)
                                                                                                
El Estado boliviano habría perdido ingresos por valor de entre 67.000 y 74.000 millones de dólares en el periodo 2006-2017 de no haberse implementado la política de nacionalizaciones promovida por el Gobierno de Evo Morales. Así se desprende de un estudio realizado por la Unidad de Debates Económicos del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), que muestra los impactos de dichas políticas.
Tal y como constata el estudio, Bolivia habría dejado de crear riqueza económica por valor de hasta 74.000 millones de dólares de no haber puesto en práctica una política soberana y eficaz de nacionalización de los diferentes sectores estratégicos. Esta cifra equivale a dos Productos Internos Brutos del año 2017. O dicho de otro modo: las políticas de nacionalizaciones significaron un ingreso adicional per cápita de entre 6.100 y 6.700 dólares a lo largo del periodo de tiempo analizado.
Cabe reseñar que, en lo que respecta al empleo, las nacionalizaciones permitieron que la economía creara 670.000 puestos de trabajo que no habrían existido de no mediar las mismas.
El ejercicio de simulación propuesto por los investigadores de CELAG establece que con las nacionalizaciones se originó un efecto de retención de rentas que, con anterioridad a las políticas del Ejecutivo presidido por Morales, salían del país en forma de utilidades. El estudio estima que el ahorro en divisas por este concepto a lo largo de esos doce años fue del 45% del PIB.
Los autores del análisis concluyen que la política de recuperación de la propiedad de los sectores estratégicos ha sido clave para alcanzar unos resultados económicos positivos. Bolivia fue el país suramericano con mayor crecimiento en los años 2009, 2014, 2016 y 2018, su moneda es una de las más fuertes del continente, todos los indicadores socioeconómicos han mejorado notablemente, incluido el salario –el salario mínimo boliviano ya es mayor que el de sus vecinos Perú y Argentina-, y la sangría migratoria se ha ralentizado.





QUIÉN ES EL CAPO NARCO ARGENTINO QUE CAYÓ EL DÍA DE SU CUMPLEAÑOS EN BOLIVIA

El ex concejal Mauricio Gerónimo era buscado desde 2016. Fue capturado porque su familia cruzó a Bolivia a festejar su cumpleaños.

Perfil de Argentina (www.perfil.com)
                                                                    
Primero, pasó su hija, cerca de las 19.40 del 29 de abril, por el Puente Internacional "Profesor Salvador Mazza". Una hora más tarde, pero por un paso no habilitado, ingresaron a Bolivia, su madre, su esposa, su suegra, su hijo y su cuñado con claras intenciones de abandonar Argentina sin registrar su salida de manera legal. No sabían que los estaban siguiendo de cerca. “Cae capo narco argentino con sello rojo”. Así tituló el diario boliviano El Deber la noticia de la captura de Mauricio Gerónimo, un ex concejal de Salvador Mazza, señalado como líder de una organización narcocriminal cuyos cargamentos de droga eran provistos por un poderoso empresario boliviano y cuyos familiares, motivados por el festejo del cumpleaños del jefe narco, cruzaron la frontera y llevaron a las autoridades hasta el prófugo. El ministro de Gobierno boliviano, Carlos Romero fue el encargado de informar a la prensa local la novedad sobre Gerónimo, quien tenía orden de captura vigente desde 2016, ordenada por el juez federal de Salta, Julio Bavio y cuyo nombre trascendió luego de que publicara un video en redes sociales, dirigido a la ministra Patricia Bullrich, manifestando que no se presentaría a la justicia.
La captura del ex integrante del Concejo Deliberante de Salvador Mazza, por el Frente Grande, ocurrió el día de su cumpleaños, indicaron fuentes del caso a PERFIL. Agentes de Gendarmería que realizaban tareas de seguimiento a los allegados del jefe narco, detectaron que integrantes de su familia pasaron a Bolivia específicamente, a Santa Cruz de la Sierra. El operativo de captura fue bautizado "Halcón blanco".
Efectivos de Gendarmería, comandados por Gerardo Otero, dieron aviso a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico de Bolivia, quienes lograron ubicar al prófugo -involucrado en el operativo “Febrero Blanco”, en el que se incautó 267 kilos de cocaína y medio millón de dólares en Santiago del Estero- y detenerlo del otro lado de la frontera. Según relató el comandante nacional de la Policía de Bolivia, Vladimir Calderón, el narco de 32 años fue hallado “en el sexto anillo de la avenida Cristo Redentor a bordo de un auto Toyota”, junto a otras dos personas, a las que se considera presuntos “encubridores”. Los tres hombres intentaron resistirse, pero fueron reducidos. Gerónimo fue entregado a las autoridades argentinas y puesto a disposición de la Justicia.
Del análisis y el estudio de las comunicaciones, se pudo saber que Gerónimo estaba radicado en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, que sus contactos telefónicos daban cuenta de que frecuentaba, en forma esporádica, la localidad de Laguna Yema, Departamento Bermejo, provincia de Formosa, como punto de reunión con su entorno familiar. De las tareas investigativas realizadas en Laguna Yema, y de consultas realizadas a personas de confianza (familiares de integrantes de la comisión), se pudo establecer que Mauricio Esteban había sido visto en varias oportunidades en ese lugar de Formosa, como así también que en ese lugar residían familiares directos de la esposa del prófugo.
Hace casi cuatro años atrás, el 14 de mayo del año 2015, el Juzgado Federal N° 1 de Salta, a cargo de Bavio, encomendó la investigación a la Unidad de Investigaciones y Procedimientos Judicial “Salta” de Gendarmería Nacional sobre una red narco que era manejada por Gerónimo y Gabriel Alejandro Maurín, otro edil que fue condenado a 14 años de prisión, y cuyos cargamentos de cocaína eran provistos por Balderrama. Balderrama utilizaba transportes combinados aéreo-terrestre desde Bolivia hasta el sur de Salt a(departamentos de Metán y Anta).
Una vez que la droga ingresaba a territorio argentino, dada la complejidad del escenario geográfico, los narcos se valían de vehículo con tracción 4x4 para operar en el lugar, posteriormente reacondicionarlos el estupefaciente en vehículos de gran porte (camiones), para luego ser trasladado a los puertos, pasos fronterizos o a las grandes ciudades, ya sea para continuar viaje a otros continentes o para incorporarla al mercado para su comercialización interna. El empresario fue capturado por las autoridades bolivianas, en abril de 2016, a pedido de las autoridades argentinas. Pero su traslado a Argentino no se efectivizó, debido a que los fiscales bolivianos abrieron una causa en su contra por lavado de activos, lo que impediría su extradición. Tras la detención, el Ministerio de Seguridad de la Nación, indicó: “La cooperación internacional y el trabajo constante en investigación criminal produjo este resultado. Otro ejemplo de la narco política. Vamos a seguir a los narcos y detenerlos en donde se oculten”. La ministra Patricia Bullrich elogió el operativo, destacando que se habia trabajado la Secretaría de Seguridad que dirige Eugenio Burzaco.





INDAGAN AL NARCOCONCEJAL CAPTURADO EN BOLIVIA

Mauricio Gerónimo, prófugo desde 2016, fue apresado el martes.Está acusado de integrar una banda de narcotráfico en la frontera norte.

El Tribuno de Argentina (www.eltribuno.com)
                                                                                             
Luego de permanecer prófugo por más de 3 años, el martes fue detenido en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, el exconcejal de Salvador Mazza Mauricio Gerónimo, involucrado con una banda de narcos que operaba en la frontera norte de Salta. El político fue expulsado del vecino país, a donde había ingresado ilegalmente en febrero de 2016, luego de que Gendarmería Nacional interceptara un cargamento de cocaína en el marco del operativo bautizado como "febrero blanco".
En virtud de las relaciones de cooperación internacional en materia de lucha contra el narcotráfico con la Dirección Nacional de Inteligencia de la Policía del Estado Plurinacional de Bolivia, ayer a la mañana Gerónimo fue conducido hasta el puente internacional, en Salvador Mazza, donde lo entregaron a las autoridades de Gendarmería. Con la intervención del juez federal N§ 1 de Salta, Julio Bavio, y el fiscal Ricardo Toranzos, el narconconcejal fue conducido de inmediato a esta ciudad y quedó alojado en el predio de la Agrupación VII, en Chachapoyas. Para hoy está previsto que Gerónimo sea indagado en los tribunales de la calle Deán Funes al 200 y luego quedará alojado en el Centro Federal Penitenciario NOA, en General Gemes.
Las fuerzas de seguridad comenzaron a seguir los pasos de Gerónimo en mayo de 2015 cuando éste inició su campaña para acceder a una banca en el Concejo Deliberante de Salvador Mazza por el Frente Grande. De la investigación surgió que lideraba una organización narcocriminal. Luego de jurar en su cargo, en diciembre de ese año, había escrito en su perfil de Facebook que venía "a cambiar la visión sobre la política" y que quería "un futuro diferente" para su pueblo. Además, había anunciado que donaría su dieta y que habilitaría una oficina de gestión para los vecinos y para ayudar a los trabajadores precarizados.
Sin embargo, Gerónimo cayó en desgracia cuando la Gendarmería interceptó un camión que transportaba 267 kilos de cocaína y medio millón de dólares en la ruta nacional 16, en la provincia de Santiago del Estero.
En esa oportunidad, la ministra de Seguridad Nación, Patricia Bullrich, sostuvo que el entonces concejal era parte de una banda de narcotraficantes. "Gerónimo viajaba en la camioneta que iba delante del camión con la droga para utilizar su influencia política en algún control de Gendarmería y tratar de evitar que los vehículos sean requisado", señaló.
Tras el secuestro de la droga, el juez Bavio dispuso 14 allanamientos en las localidades de El Carril, General Gemes, Salvador Mazza, Aguaray y El Quebrachal. Lo propio hizo en la capital de Salta, en Santiago del Estero y en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe. Se estableció, además, que de la banda también formaba parte Gabriel Alejandro Maurín, compañero de banca de Gerónimo en el Concejo Deliberante de Salvador Mazza. Maurín fue condenado a 14 años de prisión en septiembre del año pasado. En ese juicio, el único ausente fue Gerónimo, quien se encontraba oculto en Bolivia. Con el pedido de captura internacional, los investigadores de Gendarmería establecieron contactos con la Policía Militar del vecino país y así fue cómo pudieron determinar que se había radicado en Santa Cruz de las Sierra. El martes a la mañana, una patrulla lo detuvo en la vía pública y luego de haberse comprobado que había ingresado de manera ilegal a Bolivia, las autoridades de Migraciones dispusieron su inmediata expulsión. Con esta disposición, de carácter sumarísimo, se evitó el complejo trámite de la extradición. El traspaso del prófugo se realizó a la madrugada en el puente internacional, en medio de estrictas medidas de seguridad. Con unos kilos menos, Gerónimo esbozó una sonrisa para los fotógrafos antes de abordar el vehículo que lo conduciría a Salta.
Se le “aguó” el cumpleaños
El martes, Mauricio Gerónimo, se aprestaba a celebrar su cumpleaños número 35 cuando la Policía boliviana lo detuvo en las calles de Santa Cruz de la Sierra. Había salido, temprano, de compras por el centro de la ciudad y en esas circunstancias una patrulla lo interceptó en el acceso a un negocio.
Gerónimo se identificó con un nombre cambiado, pero al requerírsele la documentación manifestó que no la tenía. Sin embargo, las autoridades sabían de quién se trataba ya que contaban con fotografías enviadas por la Justicia Federal de Salta. Finalmente terminó confesando que era el prófugo acusado de integrar una banda de narcos. Al determinarse que ingresó de manera ilegal, Migraciones dispuso su inmediata expulsión y que sea entregado a las autoridades argentinas.
¿Arrepentido?
La expectativa está centrada en lo que dirá Gerónimo cuando hoy sea conducido al despacho del juez Bavio para ser indagado. Durante el tiempo que se mantuvo prófugo, envió varios mensajes por las redes sociales clamando su inocencia. Las fuentes consultadas señalaron que el narcoconcejal podría utilizar el “instituto del arrepentido” para atenuar la imputación.





MINISTRA DE CULTURA DE BOLIVIA, ALZA SU VOZ CONTRA EL TRAP POR LETRAS MACHISTAS
                                                                                
La ministra de Culturas de Bolivia, Wilma Alanoca, se pronunció junto a un grupo de parlamentarias oficialistas en contra de la canción.

Revista Wapa de Perú (www.wapa.pe/mujer)
                                                                                          
Una canción de trap interpretada por un grupo boliviano desató polémica en el país por su letra machista, criticada este martes por autoridades, parlamentarias, artistas y organizaciones feministas.
El grupo "Made in Jueves" difundió en redes sociales el video musical de la canción "Una cunumi", generando una ola de críticas por las alusiones sexuales de carácter ofensivo hacia las mujeres.
La ministra de Culturas de Bolivia, Wilma Alanoca, se pronunció junto a un grupo de parlamentarias oficialistas en contra de la canción, "por contener mensajes irreproducibles contr a la dignidad y moral de la mujer, la familia y la sociedad".
Según Alanoca, el pronunciamiento "apunta a una sanción moral y ética" porque lo que se escucha en la canción es "irreproducible".
La autoridad explicó que un equipo del Viceministerio de Descolonización se ha dirigido a Santa Cruz, la ciudad donde tiene base el grupo cuestionado y donde, según Alanoca, otro grupo de artistas se sumó a la causa para "sentar un precedente".
Por su parte, la diputada Sonia Brito advirtió de que el tema podría incurrir en "diversos delitos" relativos a racismo y violencia hacia la mujer.
La parlamentaria del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) calificó de "racista y discriminatorio" el contenido de la canción, al lanzar un mensaje de que "de que se puede hacer absolutamente lo que se quiere" con la mujer y en este caso además con connotaciones indígenas, y consideró insuficientes las disculpas del grupo.
La palabra cunumi en Santa Cruz se emplea para referirse a niños o muchachos, aunque en algunos contextos también se usa de forma peyorativa.
En declaraciones a Efe, la directora de la organización cruceña Casa de la Mujer, Miriam Suárez, consideró que no se debería dedicar "ningún tiempo" al asunto, pues "el mensaje que tiene es basura y, por lo tanto, la basura debe estar en su lugar".
A su juicio, la letra de la canción demuestra "la pobreza en cuanto a creatividad y la calidad humana del grupo" que la hizo y lamentó que reproduzca el esquema de relaciones de dominio y poder sobre los cuerpos de las mujeres.
"La canción lo que está haciendo, de una manera vulgar, ordinaria y sin creatividad, está reproduciendo esta cultura de que el cuerpo de la mujer es un objeto que se puede desechar y manipular, es algo tremendamente dañino", manifestó Suárez.
Uno de los intérpretes de la canción salió al paso inicialmente con un video en el que aseguró que es una "expresión artística" y cualquier intento por censurar la pieza va en contra de la "libertad de expresión", lo que levantó aún más críticas.
La agrupación publicó otro video en el que argumenta que su intención "fue crear una pieza musical de trap" como el puertorriqueño Bad Bunny, entre otros intérpretes de ese género.
"Nunca fue nuestra intención ofender a nadie (...). Hicimos una canción para que disfruten, para que se diviertan y para que se rían", defendieron los intérpretes.
Las autoridades que comparecieron en esta jornada ante los medios consideraron que el hecho de que los autores del tema se hayan disculpado no aminora el efecto.
"Esto no puede ser llamado arte desde ningún punto de vista, lo repudiamos", concluyó Alanoca.





LA "MADRE" DEL MANÍ ES ARGENTINA.  EL "PADRE" BOLIVIANO, SEGÚN UN ESTUDIO
                                                                                                          
Una colaboración científica internacional logró secuenciar el genoma de esta semilla muy cultivada en Córdoba. Participaron investigadores de Conicet y se utilizó germoplasma de Inta-Manfredi.

La Voz de Argentina (www.lavoz.com.ar)
                                                                              
La "madre" del maní, una leguminosa en Córdoba, es argentina. Un grupo de científicos secuenció el genoma de Arachis hypogaea, una de las especies de maní más cultivadas del mundo.
El estudio, publicado este miércoles en la revista Nature Genetics, demuestra que esta popular semilla surgió a partir de la hibridación de dos poblaciones originarias de América del Sur. Una de ellas es de Argentina.
Del trabajo participaron investigadores de EE.UU., Argentina, China, India, Japón y Francia
Se utilizaron diversas tecnologías de secuenciación para obtener la información completa del genoma con una calidad sin precedentes.
La secuenciación de múltiples razas antiguas y de materiales silvestres permitió identificar que el parental materno del maní es originario de la región del noroeste argentino, más precisamente de Salta.
“Los resultados determinaron que se originó en un evento único de hibridación y duplicación cromosómica que se remonta a unos 10 mil años", comentó Sebastián Samoluk, investigador del Conicet y uno de los autores del trabajo.
El estudio permitió revelar los mecanismos genéticos que han hecho que el maní sea tan diverso y pueda presentar diferentes características en los hábitos de crecimiento de las plantas, el color de las flores, el tamaño y la forma de las semillas.
Genética clave
“La secuenciación del genoma nos permite investigar la arquitectura genética del maní. Tenemos el catálogo de los genes en su contexto cromosómico, lo que tiene un enorme potencial para el desarrollo de proyectos de mejoramiento genético que permitan, por ejemplo, obtener variedades tolerantes a distintas enfermedades, a la sequía o con mejor proporción de ácidos grasos”, destaca Guillermo Seijo, uno de los autores del trabajo.
Seijo, al igual que Samoluk, son investigadores de Conicet Nordeste y de la Universidad Nacional del Nordeste.
Para este trabajo, se tomaron como referencia dos estudios realizados por estos científicos argentinos en 2004 y 2012.
El nuevo estudio determinó que la población de Arachis duranensis que vive en la localidad salteña de Río Seco es, entre los representantes modernos de la especie, la que presenta mayores probabilidades de haber actuado como donante del subgenoma “A”, la "madre".
"Padre" boliviano
El trabajo también determinó cuál es el "padre" de la especie domesticada.
Se trata de Arachis ipaensis, asociada a una pequeña población relictual del sur de Bolivia.
Esta variedad habría sido transportada desde el norte de ese país.
Trabajo mundial
Para este trabajo se analizaron más de 200 variedades de maní de todo el mundo y decenas de poblaciones silvestres.
Los investigadores utilizaron las últimas tecnologías para producir una secuencia que consiste en más de dos mil quinientos millones de pares de bases de ADN dispuestos en veinte pares de cromosomas.
El genoma del maní es casi tan largo como el de los seres humanos.
La Estación Experimental Agropecuaria Manfredi (Córdoba) del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) aportó parte del germoplasma analizado.
“Haber participado de la secuenciación del genoma del maní nos mantiene posicionados internacionalmente y nos permite dimensionar la importancia que tiene el trabajo que hacemos desde esta región del país”, concluyó Seijo.





AQP: EL FRACASO DE LA MASIFICACIÓN DEL GAS

"El gobierno ha decidido postergar hasta el 2021 la nueva licitación del gasoducto sur peruano, que proveería a toda la Sierra Central y Sur, además de Arequipa, Moquegua y Tacna".   

La República de Perú (www.larepublica.com.pe)
                                                                                                                    
Quince años después de la llegada del gas de Camisea a Lima, muy poco se ha avanzado en la masificación debido a que el gobierno no aplica un esquema integral y, además, prioriza el predominio total de la inversión privada. Veamos. 
La “masificación” en Arequipa, Moquegua y Tacna es el ejemplo más claro. Un estudio reciente de la consultora GasEnergy –realizado para la concesionaria Naturgy, Fenosa de España– dice que la tarifa de gas natural domiciliario en Arequipa es de US$ 19.9 por millón de BTU (MMBTU), mientras en Lima es US$ 10.8 MMBTU, casi el doble. 
Si comparamos esa tarifa con un balón de GLP (el combustible sustituto), dice GasEnergy que el gas natural es sólo 8% más barato. ¿Qué? Eso no sucede en Lima, donde el gas domiciliario es 49% más barato que el GLP. Cuando se compara la tarifa del gas al sector comercio en Arequipa la cosa empeora, pues resulta 15% más caro (ojo) que el GLP a granel. 
Hay varias razones.
Primera: el gas en Lima tiene un precio más bajo porque su costo de transporte es menor ya que viene por gasoducto, en grandes cantidades. El gas en Arequipa es más caro pues es transportado en pequeños camiones cisterna: no hay gasoducto.
Segunda: es un gas licuefactado en la planta de Perú LNG (en Cañete), lo que implica un costo adicional, al que se suma el costo de regasificación en Arequipa.
Tercera, la concesión otorgada en el 2013 por Proinversión a Naturgy en el Sur –y en 8 ciudades del norte a la colombiana Quavii– les otorga la exclusividad de la distribución. Pero eso no se cumple: “del 2013 al 2017, fecha en que empezó la distribución, las industrias del norte y del sur (1) fueron capturadas por Comercializadoras de Gas Natural Comprimido (C-GNC), cuyos precios no están regulados. Por tanto, los concesionarios, regulados, se han quedado sin mercado” (Día 1, 29/04/2019). 
Y, claro, hay pleito. Las C-GNC no quieren salir aduciendo “derecho de primera llegada” y “libertad de mercado”, mientras que las concesionarias, que han invertido ya US$ 50 a 80 millones, exigen el cumplimiento de sus derechos contractuales. 
Cuarta, en Lima un fondo estatal financia la conexión del gas hasta la cocina y la terma, cerca de US$ 600 por casa. En el 2019 este FISE se aplicará a 150,000 viviendas por más de S/. 200 millones. Pero en las concesiones del Norte y del Sur, el FISE no aplica.
La falla fundamental de este esquema de APP es que concibe la masificación como un “negocio” de privados: por definición tiene que ser “rentable”. Eso no funciona. En Argentina, Colombia y Bolivia la masificación domiciliaria tiene un criterio de rentabilidad social, no económica (esto no aplica para el gas industrial, comercial ni para las centrales térmicas). No solo eso. Hay una autoridad central que orienta y dirige la masificación, construyendo los gasoductos y las redes de distribución, a veces en asociación con el sector privado.
Aquí es al revés, porque no podemos decidir el destino del gas ya que los dueños son los licenciatarios. Y dentro de poco viene la licitación en las 7 Regiones del Centro (de Ayacucho a Puno) que tendrá problemas similares. Lo peor: el gobierno ha decidido postergar hasta el 2021 la nueva licitación del gasoducto sur peruano, que proveería a toda la Sierra Central y Sur, además de Arequipa, Moquegua y Tacna. 
La postergación de los anhelos de los pueblos del sur y del norte ya se está tornando en descontento. Hay que sacarse las anteojeras ideológicas y cambiar de rumbo. Igual, feliz 1 de mayo para todos los trabajadores.





ESTUDIAN INTERCONEXIÓN ELÉCTRICA CON BOLIVIA

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)
                                                                                            
La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) de Bolivia, pusieron en marcha el lunes último el estudio de viabilidad de la “Línea de Interconexión Eléctrica Bolivia-Paraguay”, acordado en marzo del 2018, durante una reunión entre el ente estatal paraguayo, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), representantes de la Agencia Regional del Banco Alemán de Desarrollo KfW, y de la Unión Europea, a través de la Delegación en Paraguay.
Según datos suministrados por la ANDE, el estudio será desarrollado por el consorcio conformado por las empresas Estudios Energéticos Consultores SA, Tractebel Engineering y PSR Soluciones y Consultoría en Energía Ltda, que resultó seleccionado a través de un Concurso Público de Selección de Consultores.
El trabajo tiene un plazo de cinco meses para el desarrollo de la investigación.
Durante la reunión llevada a cabo en la sede del ente paraguayo, se acordó el cronograma de acciones y se celebró la firma de compromiso entre todas las partes para apoyo al estudio de referencia.
Respaldo externo
Aparte de los titulares de ambos entes estatales, participaron también del encuentro Klaus Vöhringer, en representación del Banco KfW, y Robert Steinlechner, primer consejero-jefe de Cooperación de la Delegación de la Unión Europea en Paraguay. Las partes se comprometieron durante la reunión, a trabajar en forma conjunta de manera a avanzar en las tratativas sobre las futuras acciones tendientes al logro del proyecto de interconexión eléctrica entre ambos países.

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