viernes, 31 de agosto de 2018

MANANTIAL DEL SILALA. BOLIVIA ADELANTA SU CONTRAMEMORIA Y TAMBIÉN PRESENTA UNA CONTRADEMANDA

El Presidente Evo Morales informó este viernes que el agente de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ)  y expresidente, Eduardo Rodríguez Veltzé, presentó la contramemoria dentro del juicio iniciado por Chile sobre la naturaleza y uso de las aguas del Silala, tres días antes de que venciera el plazo en La Haya. También se entregó una contrademanda, aunque hace meses se había informado que no se optaría por esa acción.
"Nuestra contramemoria se funda en estudios realizados en la zona del Silala que incluyen investigaciones geológicas, geofísicas, hidráulicas, hidrológicas, hidroquímicas y medioambientales, que confirman que el caudal considerable de las aguas de los manantiales del Silala fluyen artificialmente hacia el territorio chileno por las obras de canalización realizadas en el siglo pasado", manifestó Morales. 
El jefe de Estado anunció que se decidió contrademandar a Chile, pidiendo que juzgue y declare que "Bolivia tiene soberanía sobre los canales artificiales en los mecanismos de drenaje en el Silala que están ubicados en su territorio y tiene el derecho a decidir cómo los mantendrá". 
Enfatizó que el país "tiene soberanía sobre el flujo artificial de las aguas del Silala, que ha sido mejorado o producido en su territorio y Chile no tiene derecho a ese flujo internacional". Explicó que la compensación por el uso del líquido debe estar sujeto a compensación.
Morales reiteró que en el caso de la contramemoria, incluye "argumentos históricos y jurídicos que solicitan a la Corte que desestime la demanda de Chile y que declare que las aguas del Silala, a diferencia de los que demanda Chile, tiene una naturaleza distinta".
El jefe de Estado señaló que las aguas tienen un carácter estratégico para Bolivia. Aseguró que la postura nacional es "solvente" y que las obras realizadas por Chile en la zona fronteriza no crearon ningún derecho para ese país sobre las aguas.
En junio de esta gestión el primer mandatario había informado que se optó por no contrademandar por recomendaciones jurídicas de expertos extranjeros. Sin embargo, esa postura cambió.
Chile presentó una demanda ante La Haya el 6 de junio de 2016, para que dicho tribunal declare el Silala como río internacional y no como un manantial natural como afirma Bolivia. En julio de 2017 la vecina nación entregó su memoria para el litigio.





CONOCE A LAS MUJERES QUE LUCHAN EN SU CAMINO HACIA LA IGUALDAD EN BOLIVIA

Las elegantes Flying Cholitas bolivianas fusionaron la lucha moderna con la historia de activismo de su comunidad.

National Geographic (www.nationalgeographic.com)
                                                                                         
"La gente necesita héroes, luchadores, campeones propios que puedan ser admirados", reflexiona la fotógrafa brasileña Luisa Dörr, que pasó diez días en El Alto, Bolivia, con un grupo único de luchadoras conocidas como Flying Cholitas. Reconocibles por su colorido y elegante atuendo de faldas de múltiples capas, chales bordados y bombines precarios, surgieron las cholitas en el cambio de milenio, una expresión del renacimiento indígena que se está imponiendo en las Américas.
Dörr, que los compara con los superhéroes de Hollywood capaces de volar, se encontró por primera vez con los luchadores mientras su esposo trabajaba con el arquitecto local Freddy Mamani. Recuerda asistir a los partidos del domingo en el centro multifuncional de la comunidad: "Ha pasado mucho tiempo desde que dejé de gustarme las peleas de hombres. Son los mismos de siempre, pero los Cholitas son los que salvan el espectáculo. Los miembros más jóvenes del público se identifican con las buenas heroínas, mientras que los más viejos prefieren los más rudos ", dice.
Los Cholitas entrenan dos veces por semana y miran videos de YouTube de Lucha Mexicana para mejorar sus técnicas y trucos. "La pelea, más que nada, es una actualización constante de maniobras. Es como andar en bicicleta; si aprendes a caminar, nunca lo olvidarás. Pero si quieres hacer trucos, debes practicar. La pelea es igual. Un aprendizaje eterno ", explica Claudina, cuyo padre, hermano y hermana también luchan.
Y cuanto mejor se ponen, más pueden afirmar su presencia en un campo dominado por hombres. En ocasiones, ambos sexos están incluso vinculados entre sí. "Cuando una mujer lucha al 100 por ciento, los hombres quieren pelear un 1,000 por ciento. No aceptan que se les supere. En nuestros compañeros, también hay algunos anti-Cholas", dice Mary Llanos Sáenz, conocida como Juanita La Cariñosa en el ring. , que ha estado luchando durante casi 20 años. "Al principio, no se nos permitía entrar a la habitación de los hombres. Solíamos cambiar en las gradas y esperar afuera. Es por eso que creamos la Asociación de Cholitas Combatientes. involucrarse."
Mónica, una amiga y trabajadora social en la comunidad, fue la puerta de entrada de Dörr. "[A los Cholitas] en realidad no les importan los periodistas y las revistas de lujo", comenta Dörr. "Muchos de ellos no estaban interesados
​​en perder el tiempo con un fotógrafo en una historia que nunca leerán". Su actitud hacia los medios se ve alimentada, al menos en parte, por el hecho de que las cholitas tienen preocupaciones mucho más urgentes que hacerse famosas. Durante siglos, también han estado peleando fuera del ring para proteger el bienestar de su comunidad.
La mayoría de los luchadores de cholita son aymaras, una nación indígena que reside en las altas llanuras de Sudamérica. El grupo se ha enfrentado a la opresión y explotación étnica desde la colonización española de la región. Referido peyorativamente como "cholo" o "chola" en el momento, fueron forzados a realizar tareas domésticas para aristócratas; requerido para adoptar costumbres europeas; se le negó la entrada a restaurantes, transporte público y ciertos barrios adinerados; y se le negó la oportunidad de votar, poseer tierras y aprender a leer.
Resiliente, la comunidad organizada, liderando varios movimientos exitosos durante muchas décadas, la última de las cuales fue la destitución del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada -actualmente acusado de homicidios extrajudiciales- y la elección de un político aymara, Evo Morales, al más alto país oficina. En el proceso, han recuperado el nombre y el estilo de vestimenta que alguna vez fueron peyorativos, convirtiendo ambos en símbolos de orgullo.
"Cuando El Alto se enoja con el estado porque han descuidado sus escuelas, sus centros de salud o sus mercados, o debido a la falta de seguridad en los barrios, son las mujeres las que salen a manifestarse", explica Dörr. "Y ahí radica la esencia, la razón por la cual la gente disfruta viendo y admirando la lucha de las Cholitas, porque es la dramatización de la mujer Chola Aymara de El Alto". National Geographic (www.nationalgeographic.com)





ALISTAN ENCUENTRO INTERNACIONAL DE PERSONAS CON EL APELLIDO AIMARA MAMANI EN BOLIVIA

Se espera que cita dé paso a otros encuentros de personas que comparten otros apellidos aimaras, como Quispe, Choque o Condori.

Diario Correo de Perú (www.diariocorreo.pe)
                                                                                                        
Personalidades del arte y la cultura en Bolivia alistan una reunión internacional para congregar a las personas que llevan el apellido aimara "Mamani", con el fin de "revalorizar" y demostrar el orgullo de sus raíces indígenas.
"Queremos fortalecer la identidad, el orgullo y la fuerza que representa este apellido aimara, que significa águila o halcón, una ave del altiplano", dijo a Efe el pintor Roberto Mamani Mamani, uno de los organizadores.
Perú invitado
El encuentro se realizará entre el 14 y 16 de noviembre próximo en La Paz y se espera la presencia de personas con este apellido provenientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Perú, entre otros países.
"Esto es importante porque debemos destacar que nosotros somos aimaras y es fundamental para recuperar nuestra identidad cultural", señaló el artista.
Este evento, denominado "Jacha Mamani" (jacha significa grande en aimara), es organizado por personalidades destacadas con ese apellido, entre las cuales, además del pintor, destacan el músico Siku Mamani y el impulsor de la arquitectura andina Freddy Mamani.
Quispe, Choque o Condori
El pintor espera que este encuentro también dé paso a reuniones de personas que comparten otros apellidos aimaras, como Quispe, Choque o Condori.
Agregó que en esta reunión pretenden contar sus historias de vida y compartir los logros de las personas que destacaron y aportaron con su trabajo al país.
Además proyectan realizar un texto o un libro que quede "como testimonio" de todas las presentaciones y que refleje "la lucha por defender el apellido" y su identidad.
"Hay muchos jóvenes dedicados a la vida espacial, la tecnología, la arquitectura, la pintura y otras ramas que es importante que compartan su testimonio", sostuvo Mamani Mamani.
El pintor acotó que antes del encuentro internacional se realizarán cuatro encuentros locales para afinar las actividades y conocerse entre todos. 





EVO EL DETECTOR DE MENTIRAS
Evo Morales intenta, de nuevo, atacar la libertad de expresión 

El Observador de Uruguay (www.elobservador.com.uy)
                                         
Evo Morales, presidente de Bolivia desde hace mas de una docena de años y con pretensiones de seguir lo más que se pueda, es un innovador.  Ahora está con la idea de crear una especie de ministerio detector de mentiras. Es único, ¿o no?
Lo inquietante es que se trata de una nueva vuelta de tuerca para atacar la libertad de prensa y la actividad periodística y para manipular a los ciudadanos mediante un manejo monopólico y totalitario de la información.
No es que la idea sea novedosa, por cierto. En realidad se trata del viejo reclamo de “la información veraz” que defendieron incluso gobernantes democráticos. El caso de Rafael Caldera, quien lo quiso imponer a nivel continental y solo recibió el apoyo de Fidel Castro y Alberto Fujimori - lógico- y de muy pocos más. 
Ya Venezuela iba mal. Tras Caldera vino Hugo Chávez que hizo borrón y cuenta nueva en materia  constitucional, pero que lo único que no tocó fue aquello de la información “veraz y oportuna”. 
No parece tan grave, ¿por qué negarse a informar la verdad? Se dirá y se ha dicho.
Pero no se trata de eso, la pregunta es: ¿cuál es la verdad? ¿Quién es el dueño de la verdad? ¿Hay una única verdad?  Y muy especialmente: ¿quién decide qué es verdad y qué  es mentira? ¿Quién decide y en definitiva quién dice cuál información es veraz y cuál falsa?
Parece que en la bolivariana república plurinacional de Bolivia el encargado será Evo Morales. Casi un dios
En la constitución boliviana ya está recogido el mentado principio de la “veracidad”, como es lógico en una constitución bolivariana la que, como tal, solo se modifica cada tanto para que Morales sea reelecto.
Lo ingenioso de Evo es que ahora quiere impulsar una ley contra la mentira. Y eso, ¿por qué? Según él para sancionar a los mentirosos que, por ejemplo, le hicieron perder el último referéndum y entre los cuales ha identificado y agrupado a los integrantes de la oposición y a los medios de prensa. Para enfrentarlos y perseguirlos y, de ser posible, acabar con ellos.
Evo va a crear “una ley para no mentir”. En los hechos, como se dijo, va a crear un ministerio detector de la mentira. 
“El que le tiene miedo a una  ley contra la mentira es un confeso mentiroso”, sentencia Evo. Pero el miedo no es por la ley, sino que es por quien va a decidir qué es verdad y qué mentira.
De antemano, Evo ha señalado a los que están en falta respecto a la prometida ley.
Desde hace un tiempo ya y en más de una ocasión, calificó duramente a la oposición y medios de prensa, a los que llamó “cartel de la mentira” y “ terroristas mediáticos”. Así nomas. 
Es inefable: Morales dice que la prensa miente y le critica porque él le quito toda la publicidad oficial cuando la realidad fue exactamente al revés: como “castigo” por la critica y la información de los medios independientes, que le “destapaban algunas cositas”, Evo dispuso quitarles la publicidad oficial. 
Y él es el que va a decidir qué es mentira. Este nuevo intento y avance contra la libertad de prensa ha recibido la condena de la SIP, de la Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia y otras organizaciones de defensa de la libertad de prensa. Es de esperar que la OEA y sus organismos vigilantes del sistema democrático se ocupen del caso.
Una interrogante final: ¿la ley, que según lo anuncio el presidente “será para sancionar al mentiroso sea autoridad o sean medios de comunicación” tendrá carácter retroactivo? La pregunta cabe porque si lo tuviera podría afectar al propio Evo, quien por lo menos en dos ocasiones les ha mentido a los bolivianos afirmando que se trataba de “su último período”, y que no le interesaba la reelección.





LAS TRES DICTADURAS

La demolición de los pilares de la democracia moderna, camino al cual comienza lentamente a sumarse la Bolivia de Evo mediante la adopción del principio de reelección indefinida. Si eso llega a consumarse, las tres dictaduras, como fue el caso de Los Tres Mosqueteros, serán cuatro.

Informe 21 de España (www.informe21.com)
                                                                                               
El concepto dictadura será entendido aquí en su expresión más obvia, a saber, regímenes que anulan la clásica división de poderes, concentrándolos todos en el ejecutivo y apoyados en la fuerza represiva (policía, para-militares y militares).
Valga decir que las tres dictaduras latinoamericanas a las cuales me referiré -la cubana, la nicaragüense y la venezolana- no solo cumplen con los requisitos elementales que llevan a caracterizar a un régimen como dictatorial, sino, además, agregan formas de dominación no equivalentes con las dictaduras clásicas del siglo XX.
En efecto, no se trata de dictaduras totalitarias como fueron las de Stalin, Hitler y Mao Tse Tung, entendiendo por totalitarismo la apropiación del espacio público y privado por la omnipotencia estatal, en el sentido otorgado por Hannah Arendt al término. Ni carismáticas de acuerdo a la tríada formada por la tradición, la religión y la cultura, según Max Weber primero, y después por la misma Hannah Arendt. Ni personalistas (principio del caudillo) de acuerdo a las definiciones de Carl Schmitt tomadas del español Donoso Cortés.
En cierto modo podemos hablar de dictaduras mutantes. A veces aparecen en formato militarista. Otras, bajo la égida de un caudillo. Y en algunas ocasiones, como simples autocracias. Lo mismo ocurre con sus formas de representación ideológica. Por lo general intentan vincularse a grandes mitos nacionales (Martí en Cuba, Bolívar en Venezuela, Sandino en Nicaragua) los que combinan con consignas marxistas de silabario. Son fascistas a veces, estalinistas otras, o simplemente populistas. Pues si hay algo que las une, es su ductibilidad. Más aún, ni siquiera pueden ser consideradas como latinoamericanas típicas. Objetivamente corresponden a formas de dominación (¿post-modernas?) que existen en otros continentes, como la Rusia de Putin, la Bielorusia de Lukashenko, la Turquía de Erdogan, la Hungría de Orban. Son en fin, las tres, aunque surgieron en el siglo XX, dictaduras del siglo XXl en versión latinoamericana.
Las tres poseen una legitimidad de orígen: la de una revolución democrática (Cuba) o electoral (Venezuela) o ambas (Nicaragua). Ninguna llegó al poder como resultado de un golpe militar a lo Videla o a lo Pinochet. Pero ya en el gobierno, emprenden, primero lentamente, después de modo más progresivo, la demolición de los pilares de la democracia moderna, camino al cual comienza lentamente a sumarse la Bolivia de Evo mediante la adopción del principio de reelección indefinida. Si eso llega a consumarse, las tres dictaduras, como fue el caso de Los Tres Mosqueteros, serán cuatro.
Desde el momento que ascienden al gobierno los portadores de “la revolución” comienzan a apropiarse del estado hasta llegar al punto en que gobierno y estado terminan siendo sinónimos. Tiene lugar así la formación del Partido Estado al cual son incorporados mediante sueldos fabulosos y corrupciones inmensas, generales y oficiales de alto rango. Ya constituida la nueva clase de estado, iniciará una verdadera lucha de clases desde arriba hacia abajo cuyo objetivo final es asegurar su poder absoluto. Para ello será necesario destruir tres segmentos no estatales: el aparato productivo (empresarios y obreros), las clases medias profesionales y la clase política opositora.
Solo en función del primer objetivo se entiende la economía política practicada por esas dictaduras. La economía nacional - es lo que no han captado muchos estudiosos- es puesta al servicio de la mantención y reproducción del poder de la clase estatal dominante. Por eso, medidas económicas que según cualquiera escuela parecen aberrantes, si se sigue la lógica de quienes manejan los mecanismos del poder, se entienden perfectamente. Pues para ellos no se trata de aumentar la producción, ni de nivelar salarios, ni de alcanzar una mayor igualdad, sino de destruir radicalmente al antiguo orden político y social. Tiene razón entonces Nicolás Maduro al hablar de “guerra económica”. Para él la economía es un arma de destrucción masiva.
Tales dictaduras son, dicho en el peor sentido del término, auténticamente revolucionarias. Su objetivo central es transformar a la sociedad de acuerdo a los intereses comunes a toda la clase de estado. Una revolución en sentido inverso. No la de los de abajo en contra de los de arriba, sino la de los de arriba en contra de los de abajo. En cierto sentido apuntan, como ya advirtió Arendt acerca de los totalitarismos modernos, a la transformación de una sociedad de clases en una sociedad de masas.
Obreros y campesinos son convertidos -después de la destrucción de los centros productivos- en masa pauperizada. Tarjetas de racionamientos, bonos de subsidios y limosnas patrióticas, son mecanismos que aplicados llevarán a la dependencia biológica de las grandes masas con respecto al Estado.
Destruido el sistema productivo, tendrá lugar, además, la formación de un lumpen-proletariado sin proletariado. Mendigos, rateros, asaltantes o simplemente andrajosos pululando en las calles, como tan bien describiera a la “Cuba profunda” el escritor Leonardo Padura en su novela La Transparencia del Tiempo. Y por cierto, la prostitución, el “petróleo de Cuba” descubierto y organizado por los Castro.
Cuba, que linda es Cuba. Barcos llenos de turistas norteamericanos y europeos ansiosos de “carne fresca” de ambos sexos arriban semanalmente a la Habana. Hoteles que ni en sueños habitaron, bellezas que jamás pudieron tocar, ritos sexuales clandestinizados en los países de orígen, practicados a precio de huevo bajo los retratos del Che, Fidel y Chávez.
Una variante distinta al “socialismo petrolero” venezolano y al “socialismo hotelero” cubano parecía ser el “capitalismo social” instaurado en Nicaragua por la dictadura Ortega-Murillo. Bajo la consigna de construir el socialismo, el régimen optó por otra secuencia. En primer lugar no destruyó el de por sí débil aparato productivo, simplemente “lo compró”. Para el efecto, intensificó relaciones con empresas extranjeras, principalmente norteamericanas. Así, bajo el llamado socialismo sandinista, Nicaragua pasó a ser uno de los países más dependientes del capital externo de América Latina. A fin de alcanzar ese rango, Ortega realizó dos movidas adicionales. Por una parte ofreció a las empresas una mano de obra abundante y barata. Por otra, transfirió, vía subsidios, remesas de capital destinadas a mantener la adhesión de los sectores laborales. Con lo que no calculó el autócrata fue que bajo la égida del capitalismo subsidiado, el sector laboral iba a crecer notablemente de modo que los reclamos sociales comenzarían a hacerse cada vez más continuos. Tampoco calculó que el desarrollo capitalista suele ir acompañado de cierta modernización, expresada en el aumento de sectores intermedios a los cuales pertenecen los estudiantes cuyos reclamos no solo son sociales sino, además, políticos.
El resto de la historia es conocido. Mediante la criminal represión, Ortega ha intentado eliminar las consecuencias sociales de su propia estrategia. Después de las horribles masacres cometidas durante el 2018, el “modelo Ortega” debe darse por fracasado. Desde ahí a Ortega no le queda otra salida que seguir el camino de Maduro (sin petróleo) así como Maduro ya sigue desde hace tiempo el camino cubano: asegurar y reproducir, al precio que sea, el poder de la clase dominante de Estado. Al menos Ortega cuenta con el mismo “factor positivo” que el flamante Díaz-Canel y, en medida creciente, que Maduro: una clase política opositora disgregada, dividida e incapaz de unirse en un solo frente de lucha.
Es cierto que Ortega ha sabido operar sobre el conjunto de la clase política nicaragüense formada por una infinidad de partidos y movimientos de tendencias contrapuestas. Pero también es cierto que esa misma clase política ha sido incapaz de formar un frente electoral unitario y solidario.
En Cuba, en cambio, la clase política nacional fue eliminada rápidamente. Después de la toma del poder por Castro en 1959, muchos militantes del potencial bi-partidismo (Ortodoxos y Auténticos) pasaron a unirse al movimiento 26 de Julio. Otros emigraron hacia Miami. Desde ahí, desligados de los verdaderos problemas de su país, cayeron en labores conspirativas. Su Waterloo fue la invasión a Bahía Cochinos el año 1961, hecho que sirvió a Castro para llevar hasta el final la depuración de la oposición interna, dentro y fuera del 26J. Hoy no existe clase política de oposición en Cuba.
Distinto parecía ser el caso de Venezuela. Como en pocos países que viven bajo una dictadura, llegó a formarse en contra del chavismo una fuerte oposición articulada en los partidos de la MUD. La victoria del 26-D, culminación de una larga trayectoria electoral comenzada el año 2006, fue vista por algunos como el inicio de la derrota definitiva del régimen. La línea democrática, constitucional, pacífica y electoral, propia al conjunto de la oposición, pareció continuar durante el movimiento por el revocatorio (constitucional y electoral) el que, al no ser aceptado por el régimen (no podía serlo) podía transferir su potencial hacia los eventos electorales que se avecinaban. Las jornadas callejeras del 2017, no hay que olvidarlo, surgieron en defensa de la AN y en contra de la falsa Constituyente. Fue en ese momento, cuando, desde fuera y desde dentro de la MUD, comenzaron a ganar terreno los sectores más extremistas, antipolíticos y anti-electorales de la oposición. Mediante un simulacro electoral, contagiado por una euforia masiva, otorgaron incluso un carácter sacramental a un documento que no podía sino ser simbólico, el por ellos llamado “mandato del 16-J”. La derrota en las calles, sufrida por muchachos mártires sin más armas que escudos de cartón, fue considerada por el extremismo opositor como la negación de toda salida electoral. Fue así que sin mística ni fuerza, la oposición regaló a Maduro las elecciones municipales y regionales.
A pesar de todo la MUD tuvo una posibilidad de oro para recuperar la vía política. Fue después del fracaso del “diálogo” de Santo Domingo. Las demandas no aceptadas por la dictadura ofrecían, en verdad, un magnífico programa para convertir a las elecciones presidenciales en un fuerte movimiento social y político. Pero la incapacidad de elegir un candidato unitario -exigido desde hacía tiempo por Henrique Capriles- dio al traste con la posibilidad de propinar a Maduro una fuerte derrota. Pocas veces, creo que nunca, se ha visto en la historia política una oposición que, habiendo tenido todo en las manos para alcanzar un triunfo, haya decidido retirarse abandonando la única vía que conocía, la única donde podía vencer, la única donde podía conservar cierta unidad.
No voy a insistir sobre el tema. Así como la oposición nicaragüense está siendo venezolanizada, la oposición venezolana está siendo cubanizada. Desde Miami, personajes con peso económico pero sin vinculación social ni política intentan, como ocurrió con los cubanos, erigirse en dirigentes, amparados en una supuesta “comunidad internacional” que nunca ha existido ni existirá, dando curso libre a fantasías que solo pasan por sus cabezas afiebradas. Por mientras, ya sin esperanzas, la población venezolana se desangra sobre una ola migratoria sin precedentes en la historia latinoamericana.
Queda todavía una oportunidad, la única posible para no perder lo poco que queda de la oposición venezolana. Hacia diciembre asoman nuevas elecciones. Por cierto, no hay ninguna razón para ser demasiado optimistas con respecto a una salida unitaria. La palabra unidad ha llegado a ser un comodín para salir del paso, aún para políticos que han hecho todo lo posible para romper con la unidad. La mayoría de los líderes opositores siguen sumidos en ese limbo de la nada al que los llevó el abstencionismo del 20-M. Nadie se atreve a tomar una iniciativa que no sea la de hacer frases “dignas” o llamar a paros destinados a parar a un país parado. Después del 20-M la situación no puede ser más deprimente.
Pero quizás, como en todas las cosas de la vida, hay que conservar todavía un gramo de esperanza. Lo digo, claro está, solo por decir algo.





EDITORIAL. DICHOS DE EVO MORALES

Muchos chilenos, hace rato, no toman muy en serio los comentarios del presidente altiplánico. Ojalá que eso no se confunda con una mala imagen para con ese país. Chile tiene razón cuando se dice que la aspiración de Palacio Quemado se queda sólo en eso. Un anhelo sin asidero en la legalidad. Esto no cambiará, porque la Corte no tallará sobre este punto.

El Mercurio de Antofagasta (www.mercurioantofagasta.cl)
                              
El presidente de Bolivia, Evo Morales, hizo pública una vez más su confianza en que conseguirán un triunfo en su demanda marítima contra Chile. "Recuperamos los recursos naturales, recuperamos la patria, nos toca recuperar el mar con soberanía y estamos muy cerca de volver al océano Pacífico gracias a la unidad del pueblo boliviano", dijo el mandatario el pasado domingo.
Por cierto, se trata de una frase muy alejada de la realidad, una falsedad, pero que no puede dejarse pasar, a fin de no conceder medias verdades o mentiras en un asunto tan relevante.
No está en juego la soberanía y, en el peor de los casos, la Corte Internacional de La Haya podría pedirle a Chile de que negocie de buena fe, cuestión que el país ha hecho; no ha sido nuestra nación la que se ha retirado de las conversaciones, siempre ha sido Bolivia, país que insistentemente va por lo imposible: Intentar minar el Tratado de 1904.
Las últimas palabras de Morales apuntan a eso, lo mismo que las del agente de Bolivia ante la CIJ, Eduardo Rodríguez, quien -insólitamente- apreció que tras el fallo comenzará "un nuevo tiempo" en la relación con Chile, para "sanar viejas heridas y convertirnos en buenos vecinos". A lo que agregó que "tal vez podamos reunirnos en el Trópico antes de fin de año para no solo conocer sino celebrar un fallo que esperamos nos acompañe".
Dichos que caen en la anécdota.
Esto es una cuestión crítica. Chile tiene razón cuando se dice que la aspiración de Palacio Quemado se queda sólo en eso. Un anhelo sin asidero en la legalidad.
Fue Bolivia el que nos llevó a La Haya y ha sido ese país el que ha torcido varios hechos para construir una realidad paralela. Un grave problema derivado de lo anterior es que se creado un estado de ánimo de alta expectación en la población de ese país; y el despertar será duro sin que Chile haya contribuido o tenga responsabilidad en ello... Porque simplemente, no habrá salida soberana al Pacífico.
Y eso puede empeorar una relación que ya es lastimosamente pobre y que nuestro país no ha provocado ni ha querido causar.





OPINION. SENTENCIA PRÓXIMA EN LA HAYA

La Tercera de Chile (www.latercera.com)
                                           
Terminado el receso de verano en Europa, la Corte podrá estar en condiciones de sentenciar en el juicio con Bolivia. No hay plazos ni fechas determinadas, sólo cuando sus Jueces y los Ad Hoc de Bolivia y Chile, intenten la unanimidad para evitar que se multipliquen las opiniones disidentes. Los borradores circulan y se busca el mayor acuerdo posible entre los Magistrados, a veces párrafo a párrafo. Al mismo tiempo y fuera del Tribunal, abundan las especulaciones. Evo nos lleva la delantera, pues asegura que recuperarán Antofagasta donde flamearán las banderas bolivianas. Una temeraria afirmación que podría costarle caro, simplemente porque no está en disputa soberanía alguna de Chile. Pero su campaña comunicacional no ha cesado,  en contraste con el consabido hermetismo nuestro, que amparado en el respeto a la reserva debida a los pleitos en la Corte, poco o nada difunde. Aumentan entonces las variadas versiones de ganar o perder, y qué hacer en ambos casos. No es apropiado simplificarlo, caben variantes.
Hay quienes ante los magros antecedentes conocidos, propician no acatar la sentencia, salirse de la Corte, denunciar el Pacto de Bogotá, y hasta abandonar las Naciones Unidas, si el resultado  fuere desfavorable. Alternativas que parecen desmesuradas, impracticables, o sin consecuencias para el fallo, y demostrativas  de una frustración explicable, aunque tardía e inoportuna. Resulta más adecuado centrarse en el objeto del caso, y porqué hemos llegado a ello, no siendo fácil explicarlo en dos palabras. Sólo reiterar sus aspectos fundamentales.
El asunto objeto de la disputa es “si Chile está obligado a negociar de buena fe un acceso soberano de Bolivia al Océano Pacífico y, si esa obligación existe, si Chile la ha incumplido”. Lo decidió la Corte en su fallo de 24 de septiembre de 2015 (párrafo 34), en el juicio preliminar de incompetencia interpuesto por nosotros, y que la Corte no acogió. Sin embargo, redujo así las peticiones bolivianas mucho más amplias de su demanda original de 2013, en el juicio de fondo que ahora sentenciará. Asimismo, “recordó que Bolivia no pide a la Corte que declare que tiene derecho a un acceso soberano al mar, ni que se pronuncie sobre el estatus jurídico del Tratado de Paz de 1904” (párrafo 33). Vale decir, la Corte no determinará la naturaleza jurídica ni alcances del “acceso soberano”, el que será decisión de las partes, si debieren negociar. Tampoco podrá alterar ni pronunciarse sobre el Tratado de Límites vigente. Y en caso de negociarse, lo que podría sentenciar que no existe tal obligación, queda entregado a las partes su resultado, el que la Corte no determinará.
Puntos de la mayor importancia, pues implican que dicho acceso no podrá modificar “el dominio absoluto y perpetuo de Chile” de los territorios transferidos por Bolivia, y además, no se cambiará el reconocimiento de Chile “en favor de Bolivia, y a perpetuidad, del más amplio y libre derecho de tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico” (estipulados en 1904). Es decir, no hay riesgo para nuestra soberanía ni para el Tratado de Límites, centrándose el fallo próximo, únicamente, en si tenemos o no la obligación de negociar el acceso soberano.
En todo caso resulta trascendente, y así lo ha argumentado Chile, pues de manera directa o indirecta, al no estar determinado en qué consiste el acceso soberano (que el Tratado de 1904 no contempla), afecta e incide en la soberanía nacional, terrestre o marítima, definitivamente transferidas a Chile por Bolivia. De igual manera, la mencionada obligación de negociar fue objeto de adicionales argumentaciones bolivianas, basadas en aquellas oportunidades en que Chile aceptó conversar, negoció, intercambió notas, o hizo propuestas para solucionar la falta de acceso al mar de Bolivia, presentados como Actos Unilaterales puros que obligarían a Chile. Lo que Bolivia ocultó, es que todos ellos fueron condicionados a variadas contraprestaciones, que ellos mismos rechazaron e impidieron sus resultados.
La obligación de negociar, además, Bolivia la fundamentó en dos interpretaciones de impredecibles consecuencias para el derecho vigente. Se refieren a la existencia de una obligación jurídica permanente para quien acepta conversar sobre límites con otro país; y el otorgarle un valor legal obligatorio a las resoluciones adoptadas por los organismos internacionales (la OEA), que examinaron el caso boliviano. Ambas afirmaciones, de aceptarse por la Corte, cambiarían el valor jurídico existente de toda conversación entre países, y alteraría la calidad de mera recomendación de las resoluciones de los organismos, modificando el derecho y la práctica multilateral. Es improbable que la Corte las acepte.
En consecuencia y siguiendo lo ya determinado por la propia Corte, lo verdaderamente en juego en la próxima sentencia, es si estaremos obligados, y en qué medida, a negociar con Bolivia; si será un mandato de la Corte, o una sugerencia de distintas graduaciones y posibilidades, con miras a solucionar pacífica y jurídicamente una más que centenaria controversia, y que Bolivia reitera insistentemente, trastocando a su favor el derecho, la historia, y las relaciones con Chile, sin perder de vista de que su objetivo apunta más a la simple devolución de los territorios perdidos, que al aprovechamiento óptimo de las facilidades que Chile le otorga.





AUTORIZAN VIAJE DE MINISTROS A BOLIVIA

El Poder Ejecutivo autorizó el viaje de ministras y ministros de Estado a la ciudad de Cobija, en Bolivia, para participar el lunes 3 de setiembre en el Cuarto Gabinete Binacional.

El Peruano (www.elperuano.pe)
                                                           
La autorización fue establecida mediante la Resolución Suprema Nº 158-2018-PCM, publicada ayer en el Boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano.
Viajarán el jefe del Gabinete Ministerial, César Villanueva; el canciller Néstor Popolizio, y los ministros de Defensa, José Huerta Torres; de Salud, Silvia Pessah; de Energía y Minas, Francisco Ismodes; de Desarrollo e Inclusión Social, Liliana La Rosa; del Interior, Mauro Medina; y de Transportes, Edmer Trujillo.
De igual forma, los titulares de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Ana María Mendieta; del Ambiente, Fabiola Muñoz; de Agricultura, Gustavo Mostajo; de la Producción, Raúl Pérez-Reyes; de Vivienda, Javier Piqué; de Comercio Exterior y Turismo, Roger Valencia; y de Educación, Daniel Alfaro.
Los ministros acompañarán al presidente de la República, Martín Vizcarra, quien encabezará la delegación peruana en el Encuentro Presidencial y Cuarto Gabinete Binacional.





EXPERTOS REUNIDOS EN BOLIVIA PERFILAN AL GAS NATURAL COMO VITAL PARA TRANSITAR A ENERGÍAS LIMPIAS

Xinhua de CHina (www.spanish.xinhuanet.com)
                                      
El gas natural se constituye en el principal combustible hacia una matriz energética limpia en los próximos años por ser barato, abundante y menos contaminante que otros de origen fósil como el petróleo o carbón, consideraron expertos reunidos en un foro internacional sobre el tema en Bolivia.
El Primer Foro Internacional del Gas, Petroquímica y Combustibles Verdes se realiza en la ciudad boliviana de Santa Cruz (este) del 28 al 31 de agosto con la participación de autoridades, empresas transnacionales y organismos petroleros más importantes del mundo, así como expertos en la materia.
El coordinador regional de la multinacional International Gas Unión (IGU), Orlando Cabrales, señaló que el gas natural registró en 2017 un aumento de consumo a nivel mundial de un 3,7 por ciento, impulsado por la demanda de países asiáticos y el invierno europeo, situación que debe ser aprovechada para incentivar el consumo de esta energía limpia.
"El gas natural seguirá siendo un jugador vital en el desarrollo sostenible de los sistemas de energía del futuro y, de acuerdo a las proyecciones internacionales, se prevé un amplio crecimiento en los próximos 20 años junto a las energías renovables, desplazando al carbón y petróleo de la matriz energética", afirmó Cabrales.
El experto indicó que hay que aprovechar las características de este energético y, con ello, generar un mayor crecimiento de la demanda del gas en las distintas actividades, como en el consumo domiciliario, en el transporte público, marítimo y en la industria a modo de permitir una reducción de la emisión de gases contaminantes.
Cabrales se declaró convencido de que el gas natural es la alternativa de la transición energética en el contexto global.
"Los Estados deben tomar decisiones y, en ese sentido, el gas natural juega un papel importante como el generador de esa energía de transición hasta el año 2050", aseveró durante su ponencia "Panorama Mundial del Gas".
Para Cabrales, los contratos de venta del gas cada vez se acortan; antes, en el 2010 se suscribían tratados en promedio de 15 años y a partir del último periodo, los contratos suscritos son por 10 años, lo que genera un dinamismo en el mercado del gas.
"Esta dinámica del mercado es impulsada por la aparición de nuevas terminales de Gas Natural Licuado (GNL) y puertos de regasificación que hacen que el mercado se vuelva más dinámico", agregó.
Cabrales dijo que el comercio internacional de gas en 2017 registró un aumento del 9 por ciento en relación al 4 por ciento del año anterior, y que la producción de gas no convencional tuvo un crecimiento del 10 por ciento del Shale Gas producido en Estados Unidos, Canadá, Argentina y Australia.
En tanto, el jefe del Departamento de Servicios de Información y Datos del Foro de Países Exportadores de Gas (GECF, por su sigla en inglés), Roberto Arenas Lara, dijo que en el actual escenario de crecimiento de la población mundial se perfila el crecimiento de la demanda del gas natural.
"En este contexto del mundo desarrollado, el gas natural será el combustible fósil de más rápido crecimiento, aumentando en 1,8 por ciento por año. El petróleo y el carbón perderán sus posiciones frente a otros combustibles", afirmó.
A decir del experto, la participación del gas natural en la combinación energética aumentará de 22 por ciento en 2016 a más del 40 por ciento en 2040.
Esto motivado principalmente por su precio más barato entre las energías renovables, las amplias reservas, el exceso de oferta, su condición de combustible limpio y el impacto de las políticas internacionales y nacionales que favorecen el gas sobre el carbón y el petróleo.
"El mundo tiene que virar hacia el cambio de la matriz energética por las limpias, es la única manera de mejorar la calidad del aire", aseveró Arenas Lara durante el foro.
Manifestó que una de las fortalezas evidentes del gas natural es su abundancia. Por lo tanto, consideró que se debe promover la inversión en la exploración de nuevas reservas como un tema vital en el futuro de la industria del gas.





EL CHAGAS, UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA QUE NOS INVOLUCRA A TODOS

En Argentina hay más de 250.000 niños menores de 14 años con Chagas y cada año nacen 1.300 bebés con la enfermedad.

Los Andes de Argentina (www.losandes.com.ar)

Hoy se celebra el "Día Nacional por una Argentina sin Chagas". En este marco, la Fundación Mundo Sano y la Universidad de Buenos Aires (UBA) invitaron a referentes de distintas instituciones públicas y privadas a compartir experiencias que dan cuenta que la enfermedad de Chagas puede y debe tratarse. El encuentro, denominado “Chagas en Acción”, se llevó a cabo el lunes 27 de agosto en el aula magna de la Facultad de Odontología de la UBA, en el marco de la semana “Por una Argentina sin Chagas”.
Silvia Gold, presidente de la Fundación Mundo Sano, y Gabriel Capitelli, director de Relaciones Institucionales de la UBA, en representación del Rector, abrieron el encuentro destacando el compromiso conjunto de ambas instituciones para tratar de buscar soluciones y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por Chagas, una enfermedad que en nuestro país alcanza a más de 1,6 millones de personas.
Por su parte, Silvia Gold, subrayó el compromiso de la Fundación Mundo Sano que desde hace 25 trabaja en la implementación de programas de prevención, diagnóstico y tratamiento del Chagas en distintos puntos del país, e instó al resto de las instituciones y el Estado a trabajar de manera mancomunada para que la enfermedad deje de ser un problema sólo de médicos especializados. “Hoy, en nuestro país hay más de 250.000 niños menores de 14 años con Chagas, y cada año nacen 1.300 bebes con la enfermedad. Falta mucho por hacer porque el Chagas es un problema de salud pública que nos involucra a todos como sociedad”, destacó Gold.
A continuación, la directora de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de la Nación, Patricia Angeleri, brindó la primicia al destacar que Corrientes fue declarada libre de Chagas y remarcó que a nivel nacional el Ministerio tiene como objetivo complementar los esfuerzos de las provincias en lo que respecta a la problemática del Chagas e interrumpir la transmisión vectorial en toda la Argentina “No es un objetivo imposible que en poco tiempo nuestro país certifique la interrupción de la transmisión vectorial, porque hubo una gran evolución del control y monitoreo de viviendas”.  A su vez, Angeleri remarcó que el gran desafío es “trabajar en el Chagas congénito a nivel nacional y fortalecer la red de sistemas de salud para mejorar el sistema de datos”
La experiencia en terreno
Mariana Fernández, de la Fundación ADESAR y Favio Crudo, del equipo médico de Mundo Sano, mostraron el trabajo en terreno que ambas fundaciones realizan tanto en zonas endémicas como no endémicas para disminuir la transmisión materno-infantil y las complicaciones cardiovasculares de pacientes crónicos.
En primer lugar, Crudo se refirió al programa de Mundo Sano en Añatuya, Santiago del Estero, como “caso modelo” de trabajo conjunto con autoridades sanitarias locales. “Primero logramos eliminar las vinchucas y desde hace dos años trabajamos para asegurar acceso a diagnóstico y tratamiento tanto en consultorios propios como en hospitales públicos”, destacó Crudo.
Desde hace cuatro meses, ambas Fundaciones también se encuentran implementando el “Programa Triple Frontera del Chaco Salteño” para detectar y tratar, además del Chagas, otras enfermedades como VIH, Hepatitis B y Sífilis. “En dos operativos llevamos realizadas más de 500 análisis a embarazadas, de las cuales el 9,44% tiene Chagas”, destacaron los especialistas. Y reconocieron que “hay conocimiento, y herramientas para tratar el Chagas, sólo falta que los soldados que están en la trinchera los usen”.
El director de la Fundación Primeros Pasos, Diego Montes de Oca, destacó también “la importancia de la prevención en el embarazo, como oportunidad para el abordaje familiar de la enfermedad de Chagas”.
La experiencia de atender pacientes con Chagas
“Yo no tendría que estar acá hablando de Chagas, cuando es una enfermedad muy fácil de detectar y tratar”, fueron las palabras con las que comenzó su presentación Raúl Chadi, médico cardiólogo del Hospital Pirovano y referente de la Red de Chagas del GCBA. “En nuestro país hay más de 300.000 personas afectadas por cardiopatías chagásticas, lo que demuestra que la enfermedad es un problema social, educativo y también laboral, porque esas personas muchas veces son rechazadas por patologías positivas”.
Susana Lloveras, jefe de la Sección de Zoopatología Médica del Hospital Muñiz, se refirió a la experiencia de atender pacientes con Chagas y destacó la importancia del control personalizado para que completen el tratamiento. “Necesitamos dar una pequeña solución al Chagas urbano. En Capital y Gran Buenos Aires no hay vinchucas pero hay pacientes con Chagas por todos lados”.
En la misma línea, Emmaría Danesi, Investigadora del Centro Nacional de Diagnóstico e Investigación en Endemo-Epidemias mostró números crudos de esta realidad. “En el Fatala Chaben del total de pacientes atendidos, el 57% son de nacionalidad argentina, seguidas de inmigrantes de Bolivia y Paraguay. Del porcentaje de nuestro país entre el 45 y 50 % de las mujeres diagnosticadas y tratadas nacieron en zonas no endémicas, como GBA y CABA, y más del 50% desconocen no solo su estado de infección sino el de sus propias  madres. 
Finalmente, Sergio Sosa Estani, Director del Programa Clínico de Chagas de DNDi, se refirió a la importancia del trabajo de gestión para convencer a los decisores de políticas públicas. “Pensar que lo que hacemos es un aporte para la eliminación de la enfermedad de Chagas como problema de salud pública, es pensar desde un punto positivo a favor de la gente”.





TRAS 8 AÑOS DE RUPTURA, BOLIVIA Y ESPAÑA REAVIVAN RELACIONES DE COOPERACIÓN BILATERAL

El presidente español reconoció que la nación andina fue pionera en reconocer el agua como un derecho e incorporarlo en la Constitución del Estado Plurinacional

El Ciudadano de Chile (www.elciudadano.cl)

España y Bolivia han recobrado la relación bilateral que ambas naciones tenían para finales de 2010 -cuando el socialista José Luis Zapatero dejó La Moncloa a su opositor, Mariano Rajoy-  tras la visita oficial de esta semana que Pedro Sánchez realizó a Santa Cruz, la primera en 20 años de un presidente del Ejecutivo español a una ciudad boliviana.
Sánchez ha recuperado, a poco más de dos meses de reemplazar a Rajoy, la relación con la nación andina.
El mandatario boliviano, Evo Morales, y Sánchez firmaron un acuerdo para que España invierta de primera mano en el Corredor Bioceánico Central, el mayor proyecto de integración y comercio suramericano de la historia. La nación europea alberga desde hace décadas a una potente comunidad de bolivianos que se acerca al cuarto de millón de migrantes, principalmente ocupados en los servicios.
Como el Canal de Panamá en el amanecer del siglo XX, este proyecto unirá en línea de ferrocarril de casi 4.000 kilómetros longitudinales a los océanos Pacífico y Atlántico.
El Corredor, que además de Bolivia, Brasil y Perú incluiría conexiones con Argentina, Uruguay y Paraguay, demandará una millonaria inversión de entre 10.000 y 14.000 millones de dólares.
Al partir de Santa Cruz, rumbo a Colombia, tercera estación de su primera gira latinoamericana que comenzó en Chile y terminará en Costa Rica, Sánchez, un cuarentón sin canas, con vos de narrador fino de televisión española y de complexión atlética que no deja escapar la apostura del basquetbolista que supo ser, ha revelado las buenas relaciones personales que mantiene con Morales.
“El Gobierno boliviano fue pionero, y esto es justo reconocerlo, en establecer el derecho a los recursos hídricos en su Constitución de 2009“, proclamó Sánchez durante la presentación del Programa del Fondo de Agua y Saneamiento, en las instalaciones de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), en el centro de Santa Cruz.
Sánchez y Morales se pasaron juntos la mayor parte de las 18 horas que el español anduvo por Bolivia, de cuyo Cerro Rico el imperio de Carlos V de España y I de Alemania extrajo 60.000 millones de toneladas de plata, tanta como para tender un puente entre Potosí y Madrid, dice la leyenda dieciochesca.
A vuelta de página, Morales, que el lunes por la noche puso en mayúsculas los cientos de ambulancias , para todos los municipios bolivianos que Zapatero le hizo llegar hace una década, celebró el nuevo estado de los vínculos entre La Moncloa y la Casa Grande del Pueblo, nueva sede del Ejecutivo boliviano.





ODIOSAS COMPARACIONES

A Pedro Sánchez le gustan las dictaduras que llevan a la miseria

ABC de España (www.abc.es/opinion)
                                                           
El presidente del Gobierno de España está de gira por Iberoamérica. Ha visitado dos países que inauguran presidente, Chile y Colombia. Y uno, Bolivia, con un régimen ideológicamente mucho más afín al socialista Sánchez y a sus socios comunistas. Allí reina Evo Morales, como Daniel Ortega en Nicaragua, un especialista en la supervivencia. No creyó conveniente Sánchez pasar a ver a Nicolás Maduro, el campeón en sobrevivir en condiciones inauditas. Ahí sigue después de destruir el país, asesinar y torturar a miles, robar y saquear a todos. Ya mata en masa con hambre y enfermedades. Huyen por millones a países vecinos y pagan con sangre, miseria y muerte la ceguera de haber llevado al poder a los padrinos de Iglesias, Errejón y Monedero, esos que dictan ahora la política fiscal a Sánchez. El jefe del Gobierno de España dijo ayer que los venezolanos tienen que encontrar una solución entre ellos. Es como enviar una señal de concordia a torturadores y torturados. O que los niños víctimas de Mengele debieron empatizar más con el doctor. Esa infamia infinita, insulto intolerable, se lo puede haber dictado su compañero de partido Zapatero, eficaz agente del narcodictador Maduro para fortalecer su régimen criminal.
Sánchez no ha dejado de hablar de Franco. También de una Comisión de la Verdad con la que pretende reprimir las verdades incómodas para su partido. En Chile recolectó malas ideas y peores intenciones en esa farsa del Museo de la Memoria. Allí los chilenos han acatado una versión grotesca por maniquea de su pasado en la dictadura de Pinochet. Se han tragado todo el cuento impuesta por la izquierda. El ministro de Cultura chileno, Mauricio Rojas, tuvo que dimitir nada más ser nombrado por haber dicho la verdad hace años. Dijo Rojas que aquello «más que un museo (…) un montaje cuyo propósito (…) es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar (…) Es un uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional». Por estas palabras se ha tenido que ir un hombre culto y capaz. Lamentablemente, Rojas perdió, además del cargo, su autoridad al intentar aplacar a las fieras izquierdistas con disculpas por decir la verdad. El museo es un inmenso y costoso despliegue de hechos ciertos y omisiones dolosas para construir una gran mentira. Una dictadura maligna se abalanzó sobre el pueblo chileno por codicia y crueldad y murió por la protesta interna y externa. El mismo cuento que en España aunque más breve.
Ni una palabra de Cuba, los asesinatos, Allende como títere comunista. Sin mención de causas. Nadie explica que un golpe en Chile llevó a una dictadura porque era inminente una dictadura mucho peor. Hoy Chile es el polo de prosperidad y libertad porque se evitó que fuera el polo de miseria y esclavitud con Cuba. El canalla que quería convertir Chile en Cuba era Allende y quien lo evitó era Pinochet. En el polo de la miseria con Cuba está ahora Venezuela porque no ha tenido un Pinochet. Y si no lo ha habido es porque la izquierda ha logrado imponer en Occidente esa postrera lectura falaz que protege las dictaduras comunistas. Solo Thatcher hizo frente a la falacia global de la izquierda. La inmensa mayoría de los venezolanos verían como una salvación surgir a un Pinochet que en diez años pusiera el país al nivel de Chile. Con muchos menos asesinados y torturados que en Cuba y Venezuela, por cierto. Pero Sánchez detesta las dictaduras que se autodisuelven después de crear prosperidad y seguridad. Las que generan dolor permanente y miseria, Venezuela o Cuba son las que gustan a Sánchez. A sus socios más. Tanto que la quieren implantar aquí.





Entrevista al periodista y escritor Raúl Zibechi, autor de “Movimientos sociales en América Latina” (Zambra-Baladre)
                                                                                                                                                
MOVIMIENTOS SOCIALES EN AMÉRICA LATINA, UN NUEVO CICLO DE LUCHAS

Rebelión de España (www.rebelion.org)
                                                                 
El Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) de Brasil impulsó en Septiembre de 2017 la ocupación de Povo Sem Medo, en Sao Bernardo do Campo (Sao Paulo), que reivindicaba el derecho a la vivienda para familias con escasos recursos. El campamento se organizó con tiendas y barracas de plástico en los terrenos -60.000 metros cuadrados, abandonados desde hace cuatro décadas- de una constructora. Diversas fuentes calcularon la presencia de más de 30.000 personas en el asentamiento.
El periodista e investigador Raúl Zibechi (Montevideo, 1952) resalta esta ocupación como ejemplo del empuje popular en América Latina. Autor de una veintena de libros –“Descolonizar la rebeldía”, “Latiendo resistencia” o “Cambiar el mundo desde arriba”, entre otros- acaba de publicar en la editorial Zambra-Baladre “Movimientos sociales en América Latina. El ‘mundo otro” en movimiento”. “He optado por editoriales pequeñas, con el fin de tejer una red de amigos y compañeros; escribo además para la gente común, no para las grandes editoriales”, afirma. Zibechi colabora actualmente en los periódicos La Jornada de México, Brecha de Uruguay, Gara y la agencia de noticias Sputnik. En el prólogo de su último libro recuerda las 400 fábricas recuperadas en Argentina, los 12.000 acueductos comunitarios que funcionan en Colombia o los más de 2.000 “emprendimientos” sostenibles promovidos por colectivos populares en México, el doble que hace una década.
-Tu último libro revisa un texto publicado en 2003, “Los movimientos sociales latinoamericanos: tendencias y desafíos” (Observatorio Social de América Latina, CLACSO). Sostienes que, tras la victoria electoral de Hugo Chávez (1998) seguida por otras como la de Evo Morales (2005), “la estabilización progresista permitió que los estados pusieran en pie políticas sociales que desintegraron, debilitaron o cooptaron a no pocos colectivos”. ¿Nos hallamos ante una etapa nueva en la batalla de los movimientos sociales?
Me gustaría que se tratara de un nuevo ciclo de luchas; creo que lo es, aunque tal vez dentro de una década afirme que me equivoqué; la primera característica del ciclo es que nace bajo el modelo “extractivista”, con una enorme especulación inmobiliaria, una terrible acumulación por despojo, la presencia de los monocultivos de soja y la minería a cielo abierto. Después el modelo se estancó con la caída de los precios de las materias primas. Es además la etapa de los gobiernos “progresistas”, en gran medida porque estos mejoraron la situación de los pobres, pero no realizaron cambios estructurales. Un segundo rasgo es la gran participación de jóvenes de los sectores populares y de las mujeres. Por ejemplo, en Brasil es el Movimiento Pase Libre, por el transporte público gratuito, el que en junio de 2013 desencadena las luchas. En tercer lugar, comienzan a terciar sujetos colectivos que habían estado en una actitud más tranquila, como los negros y los sectores más sumergidos en el mundo del trabajo, las favelas, palenques y quilombos; sobre todo en Brasil, Colombia y el Caribe. En Brasil hubo, en marzo de 2014, una huelga de los recogedores de basura –negros, pobres y jóvenes- durante el carnaval de Río de Janeiro. Una cuarta característica es la profundización en la idea de autonomía.
-¿Podría fijarse una fecha para esta nueva fase de las luchas sociales, por ejemplo en Perú, la resistencia popular contra el proyecto minero Conga en el departamento de Cajamarca, a partir de 2012? 
En Brasil, a partir de las jornadas de junio de 2013 en plena Copa de Confederaciones de fútbol, se manifestaron 20 millones de personas en 353 ciudades; tras la represión, la izquierda se paraliza, la derecha aprovecha para subirse al “carro” de las movilizaciones y tomar la calle. Pero en Bolivia el punto de inicio se situaría en 2011, con la Marcha en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Secure (TIPNIS), donde el Gobierno Nacional proyectaba construir una carretera que atravesara este espacio protegido. En Argentina el punto de partida es la ocupación del Parque Iberoamericano de Buenos Aires, en 2010, durante la presidencia de Cristina Kirchner; sectores populares urbanos se movilizaron en este enorme parque por el derecho a la vivienda y contra la insuficiencia de las políticas sociales.
-¿Prefieres la idea de “movimiento social” o el de “sociedades ‘otras’ en movimiento” para el caso específico de América Latina? Mencionas en el libro, entre otras, la población de Cherán (Michoacán de Ocampo, México), que volvió a sistemas de organización p’urhépechas cuando se levantó en 2011 contra las mafias que arrasaban los montes comunales.
El concepto de “movimiento social”, que es muy útil, surge en Europa y Norteamérica para explicar la emergencia en los años 60 del siglo XX de movimientos como el de mujeres, la lucha en Estados Unidos por los derechos civiles, contra la OTAN, por el pacifismo y el ecologismo; todos exigen a los estados ciertos derechos. Sin embargo, en América Latina los movimientos van arraigando en territorios, y esta “territorialización” es una seña de identidad muy diferenciadora. En todos estos espacios, el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil, el zapatismo o los mapuches van creando nuevas sociedades, que incluyen producción, salud y en algunos casos órganos de poder no estatales, como las Juntas de Buen Gobierno del zapatismo, que es el caso más conocido y desarrollado; el ejemplo zapatista destaca por las centenares de comunidades agrupadas en más de 30 municipios en cinco regiones, con escuelas, clínicas y hasta cultivos sin agroquímicos; otro caso es el de los cabildos indígenas de la población nasa, en los resguardos del sur de Colombia. A una escala distinta, el MST ha recuperado cerca de 25 millones de hectáreas de los hacendados; ha impulsado 5.000 asentamientos, donde viven dos millones de personas, y donde hay 1.500 escuelas así como cooperativas de producción y distribución en ferias.
-¿Por qué subrayas que estas sociedades “otras” necesitan movilizarse e incluso cambiarse a sí mismas?, Así ocurrió con los pueblos de las tierras bajas de Bolivia, que tras un proceso de unificación en asambleas y reconstitución de sus territorios, iniciado en los años 80 del pasado siglo, acabaron participando decisivamente en la Marcha en Defensa del TIPNIS (2011).
Porque de lo contrario estos territorios, que son como islas, quedan cercados y terminan siendo ahogados y reprimidos por el Capital. Necesitan luchar y vincularse con otros, expandirse para sobrevivir. Un ejemplo es el levantamiento en junio de 2009 de los indígenas wampis y awajún en Baguá, en la selva amazónica peruana; ocho años después de los enfrentamientos con la policía armada, que terminaron con centenares de muertos, más de 80 comunidades wampis proclamaron su autogobierno para defender 1,3 millones de hectáreas de bosque de las multinacionales. Otro caso es el de los nasa, que tenían durante mucho tiempo un espacio consolidado en el departamento colombiano del Cauca; en octubre de 2008 unos 10.000 indígenas iniciaron la Minga Social y Comunitaria, que pasó por ciudades como Cali y terminó en Bogotá. Durante el recorrido se sumaron cortadores de caña, negros, estudiantes y otros colectivos urbanos; tras esta gran marcha, en 2010, se fundó el Congreso de los Pueblos, que reúne a numerosos movimientos populares.
-También te refieres a la Educación Popular “en movimiento”, con dos grandes modelos: el desarrollado por el EZLN zapatista y el del MST brasileño…
El MST parte de la educación popular de Paulo Freire. En los asentamientos de los “sin tierra” la profundizan y desarrollan hasta llegar a la “pedagogía de la tierra”, que básicamente podría definirse como “transformarse transformando”; así, tanto el movimiento como los sujetos del movimiento se transforman haciendo, y en las 1.500 escuelas aplican una pedagogía que busca enraizar al sujeto campesino en la tierra. A su vez trabajan la relación entre el docente y los alumnos, de modo que no sea tan vertical y sí más participativa. Esto se da sobre todo en la educación de adultos, donde se busca un método pedagógico en el que el papel del maestro sea más circular y todos se conviertan en sujetos evaluadores. También han desarrollado un concepto que para mí es muy importante: transformar el movimiento -en todos sus tiempos y espacios- en tiempos y espacios pedagógicos. Todo lo que se haga ha de tener un contenido y un resultado pedagógico; si participamos en una campaña de lucha o acciones, tiene que haber servido también para discutir la realidad y empoderar a la gente.
-En “Movimientos sociales en América Latina” citas otras experiencias como la Red Cecosesola, fundada hace 50 años en el estado venezolano de Lara. “Nuestro proceso educativo está presente en todo lo que hacemos”, afirman. En las cooperativas agrícolas, de salud, ahorro y préstamo o producción industrial en pequeña escala de Cecosesola participan 20.000 socios y más de 50 organizaciones populares.
Quisiera destacar también los Bachilleratos Populares de Argentina. Surgieron en la primera década de los años 2000 sobre los territorios y espacios del movimiento piquetero, y funcionan en fábricas recuperadas por los trabajadores, sindicatos y organizaciones territoriales de barrios populares. La gente, ya adulta, que no ha terminado la enseñanza secundaria acude a los bachilleratos y estudia el periodo que les falta; funcionan como espacios “en movimiento”, y hay ya más de un centenar en Argentina, sobre todo en las ciudades. Los bachilleratos organizan una gran asamblea inicial, donde colectivamente se empieza a trabajar la currícula, que no es la del Estado, sino la que definen los colectivos, docentes y estudiantes. A partir de esa currícula, comienzan los tres años de formación, que terminan con avances en el terreno pedagógico, la adquisición de conocimientos, logrando hablar en público y con estudiantes que son militantes e incluso líderes de los movimientos. Esta pedagogía tiene relación con la de Paulo Freire, echa raíces en la realidad concreta y está dirigida a hombres y mujeres de los barrios muy pobres.
-Has estado en diferentes ocasiones en Chiapas y conocido la “Escuelita” Zapatista. “Frente al modo occidental y académico, abstracto y general, los zapatistas de las bases de apoyo tienen la virtud de lo concreto y la sencillez de la exposición”, concluyes en el libro. Asimismo el pensamiento crítico del EZLN, que surge de la praxis cotidiana en las bases de apoyo, se reproduce en centenares de escuelas.
Los zapatistas tienen una particularidad. Es la comunidad en asamblea la que elige quiénes van a ser los docentes, y no porque alguien tenga mayor o menor capacidad, sino porque le toca. Además los docentes, que no perciben un salario, tienen que dedicarse por tiempo completo a sus alumnos y les sostiene la comunidad, que por ejemplo les cultiva la milpa. Hay una diferencia clara entre las escuelas del estado y las zapatistas. Es más, en algunas regiones, cuando el zapatismo empezó a instalar “secundarias” o “primarias”, el Estado también las implantó –cuando antes no las había- para contrarrestar las escuelas zapatistas. En éstas los padres colaboran, los alumnos y docentes limpian la escuela, de hecho la gestionan conjuntamente; mientras que en las escuelas estatales el docente es un mestizo o blanco llegado de la ciudad en coche, en las zapatistas son gente de la misma comunidad.
-Algunos de los pensadores recuperados son, entre otros muchos, el filósofo y psiquiatra de la isla de Martinica, Frantz Fanon, y el filósofo y antropólogo argentino Rodolfo Kusch. ¿Por qué propones una ruptura epistemológica frente al eurocentrismo y defiendes los pensamientos “propios” de los pueblos indios, negros y los sectores populares? ¿Hay en América Latina una dependencia de los patrones –de hacer y pensar- europeos y estadounidenses?
Sí, sobre todo en las academias y universidades. Los autores, la forma de trabajo y estudio, el papel de los estudiantes y universidades es muy eurocéntrico. Así, para el estudio de los movimientos sociales se apela a autores a los que aprecio mucho, como Marx, Foucault, Alain Touraine o Sidney Tarrow; ahí está, por tanto, la necesidad que tienen los movimientos de buscar en sus tradiciones otra pedagogía; ahí es donde hablo de una ruptura epistemológica. En el libro explico la experiencia de la Comunidad de Historia Mapuche. Nace en 2004 en Temuco, al sur de Chile. La mayoría de los 23 integrantes de la Comunidad provienen de La Universidad de La Frontera, en la ciudad de Temuco. Se trata de profesores universitarios y “secundarios”, trabajadores sociales, periodistas, artistas y escritores; algunos viven en comunidades y muchos se definen como activistas de las organizaciones mapuches. También acompañan procesos judiciales contra detenidos políticos, procesos de defensa territorial contra el extractivismo y forman parte de la lucha por la revitalización del mapudungun (lengua mapuche). Han sacado a la luz episodios que estaban en la oscuridad, como la muestra en 1883 de un grupo de 14 mapuches en un zoológico humano –el jardín de Aclimatación de París-, donde eran estudiados por su “rareza”; o las derrotas que las comunidades infligieron a los conquistadores españoles en el siglo XVI.
-Otra idea central es la “descolonización” de los métodos de investigación y oponerse a la hegemonía de los especialistas. En este punto destacan iniciativas como el Taller de Historia Oral Andina (THOA). ¿En qué consiste?
Es una experiencia dirigida por la antropóloga boliviana Silvia Rivera Cusicanqui, quien destaca la necesidad de “un ejercicio colectivo de desalienación” y, para ello, resulta determinante el papel de la Historia Oral y el de las comunidades. El taller fue creado en 1983, cuando Silvia Rivera era profesora de Sociología en la Universidad Mayor de San Andrés, en La Paz. La condición para formar parte del grupo era saber hablar aymara o quechua. El primer trabajo de los estudiantes consistía en contar la historia de su vida. Entonces se dieron cuenta de que sufrían, además de la represión externa, una autorrepresión muy fuerte respecto a su lengua, cultura y tradiciones, aunque en el proceso de introspección empezaron a liberarse. Se trata de estudiantes de las comunidades aymaras o urbanos –que provienen de las comunidades- ya alfabetizados y que van a la universidad.
Invitados por los ayllus (comunidades), los integrantes del THOA desarrollaron talleres y en las investigaciones se crearon equipos mixtos conducidos por los comuneros de base, con quienes se definieron las metas, tareas y formatos de investigación. La Historia Oral es lo que les permite descubrir, y que las personas subordinadas se conviertan en sujetos. Además son las comunidades en asambleas las que deciden cómo ha de ser la “devolución” de los estudios, en este caso en forma de teleteatros o radionovelas, que fueron escuchados por cientos de miles de personas en las radios del Altiplano. Esta metodología ha permitido difundir la historia de Túpac Katari, que lideró la rebelión aymara de 1781 simultánea a la de Túpac Amaru en lo que hoy es Perú; o la reconstrucción de la biografía de Santos Marka T’ula, cacique que luchó por la recuperación de las tierras comunales. Los talleres han influido en la formación del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), una de las organizaciones indias más relevantes de Bolivia.
-Desde 1986 has recorrido América Latina, sobre todo la región andina, como periodista e investigador “militante”. ¿En qué prejuicios y vicios de perspectiva consideras que incurre el investigador del Norte cuando se acerca a las comunidades indígenas?
Creo que hay un error básico, que consiste en pensar que el investigador sabe y la comunidad no. El segundo es lo que denominamos el “extractivismo” académico, que consiste en ir a las comunidades, “chupar” conocimientos y utilizarlos para la propia carrera institucional o académica, sin devolver nada a la comunidad. La tercera, y me parece fundamental, es que hay que estar en la comunidad, tener vínculos y establecer afectos. No vale con ir de visita media hora con el grabador para sacar información: si no hay relaciones de confianza, nadie te va a contar las cuestiones de fondo, por lo que la información será siempre parcial e incompleta; ahí me parece que existe una reproducción del modelo colonial, que implanta una relación entre los que tienen poder y los que no lo tienen, y muy a menudo entre varones blancos y mujeres, niños y niñas indias, negras y mestizas. Además, te diría que las academias tradicionales tienden a reproducir el modelo colonial sujeto-objeto y a cosificar a los indígenas, los negros y los sectores populares.
-Sin embargo, las escuelas y facultades de periodismo hacen hincapié en la neutralidad, la separación entre información y opinión y la importancia del rigor. ¿Es esto compatible con la militancia?
Creo que hay que ser riguroso, contrastar y ser crítico con las fuentes. Tenemos ejemplos maravillosos de periodistas muy comprometidos que están del lado de los oprimidos, como Eliane Brum, una periodista y escritora brasileña que escribe notas largas en la edición brasileña de El País; o Marcela Turati, reportera de Proceso, en México, también absolutamente comprometida con los sectores populares sin por ello perder la rigurosidad.
-Por otra parte, en el artículo de 2003 afirmabas que comuneros, cocaleros, campesinos Sin Tierra y, cada vez más, desocupados urbanos y piqueteros argentinos trabajan en la construcción de la autonomía. ¿Cómo ha evolucionado, después de 15 años, la idea de “autonomía” en las organizaciones populares?
Creo que en una primera fase de los movimientos, que incluye a los piqueteros argentinos, lo que interpretábamos del zapatismo -aunque ellos no lo planteaban así- y otros, la autonomía se formulaba como un discurso defensivo frente al Estado, los partidos políticos, las iglesias y los sindicatos. Actualmente se camina hacia una autonomía más integral, que implica contar con un territorio, una producción propia en lo posible sin utilización de agroquímicos y, en definitiva, una autonomía que abarque todos los aspectos de la vida. Mientras campesinos e indígenas tienen una amplia experiencia en autonomía alimentaria y prácticas en salud, los sectores populares urbanos han sido despojados de estos saberes. De ahí la importancia de experiencias como, entre otras muchas, la de algunas comunas de Medellín, que consiguieron cierta autonomía en el suministro del agua, la Comunidad Habitacional Acapatzingo, en el Distrito Federal de México; o la experiencia en cultivos de quinua de los vecinos de Potosí, en Ciudad Bolívar (Bogotá). Una autonomía que disponga también de espacios para la resolución de conflictos –eso que llamamos poder o justicia- propios, para no tener que recurrir a la justicia del Estado.
-¿Qué ejemplos resaltarías?
Se tiende a ello en el caso mapuche, con los grupos de autodefensa no formales; y en Colombia, en el movimiento de los pueblos nasa y misak organizados en torno a la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN) y el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC); además de sus instancias de justicia y escuelas de formación, los nasa-misak cuentan con una guardia indígena elegida por las comunidades. Cada comunidad nasa elige a diez guardias indígenas durante un año, de modo que son más de 3.000 guardias coordinados por cada resguardo, con mandos propios rotativos y armadas de bastones. Se trata de gente autoorganizada y bajo la vigilancia de los cabildos. Hacen pesar la masa –cantidad de personas- en sus acciones. Han conseguido detener a los paramilitares, al ejército, a las compañías mineras y a las FARC cuando secuestraban indígenas. Y esto porque consideraron que en su territorio no querían la guerra.
-¿Qué lecturas de medios independientes recomendarías a los ciudadanos europeos para informarse, de manera crítica, sobre la realidad latinoamericana?
Por salirnos de los grandes medios como Brecha o La Jornada, destacaría la página web Desinformémonos de México, que está muy vinculada a los movimientos y que dirige la periodista Gloria Muñoz Ramírez; se trata de un periodismo militante y que dispone de muy pocos recursos. Otro ejemplo es Mapuexpress, en relación con el pueblo mapuche. Pero el caso más increíble es el de Argentina. La Asociación de Revistas Culturales e Independientes de Argentina (AReCIA) tiene censadas cerca de 200 revistas culturales, independientes y autogestionadas, en formato papel o digital; estas publicaciones vinculadas al campo popular -por ejemplo Lavaca.org, Barcelona (Periodismo por otros medios), La Tinta (Periodismo hasta mancharse) o Campo Grupal- suman entre cinco y siete millones de visitas mensuales. En estas revistas, en su mayoría cooperativas, trabajan o colaboran a tiempo completo más de 1.500 personas. La comunicación en América Latina se ha multiplicado de manera notable. Muestra de ello son la Red de Educación Radiofónica de Bolivia (ERBOL), fundada en 1967, la tradición de las radios comunitarias en Ecuador o las 10-15 publicaciones del mundo mapuche. El proceso es muy rico, hay infinidad de experiencias que uno no sabía ni que existieran.





LA EXPLOTACIÓN DE COBRE Y LITIO DESATA UNA "GUERRA DEL AGUA" EN EL DESIERTO DE CHILE
                                                                                                                                                                                                                     
El Gobierno chileno hace esfuerzos por regular las concesiones de agua otorgadas en los últimos años y establecer un mecanismo para garantizar las reservas hídricas.

RT de Rusia (www.actualidad.rt.com)

La sobreexplotación de las cuencas hidrográficas por parte de las compañías mineras en Chile mantiene en alerta al gobierno de ese país, que busca establecer una regulación para garantizar el acceso al agua.
En entrevista a Reuters, el regulador hídrico chileno, Óscar Cristi, explica que muchos acuíferos están siendo utilizados a más de su capacidad en el norte del país por las compañías mineras, debido a la riqueza del suelo. Sin embargo, su objetivo es establecer una normativa para "decretar áreas prohibidas".
"El estado ha sido muy reacio a establecer prohibiciones sobre la extracción de agua", dijo Cristi, quien propone cambiar esa realidad y "adoptar un enfoque mucho más diligente al decretar áreas prohibidas".
¿A las puertas de la regulación?
Según el funcionario, las licencias de explotación del agua fueron entregadas de manera indiscriminada durante décadas sin considerar el impacto que podrían tener a futuro, lo que ahora genera un problema para la preservación de los recursos hídricos disponibles en el desierto de Atacama, considerado el más árido del mundo.
Aunque todavía no se ha cuantificado la cantidad de recursos hídricos que hay en la zona, se estima que son menos que la cantidad de permisos otorgados para la explotación. El Gobierno, sin embargo, hasta ahora ha sido cauto ante la posibilidad de restringir el acceso al agua por una razón: la economía del país depende de la extracción del cobre.
El lobby de las empresas mineras, así como la dependencia de la actividad extractiva, han enfriado las iniciativas legislativas que han planteado poner orden en el sector, como la revisión del código hídrico, que ha permanecido engastado en el Congreso desde 2014.
Sin más permisos
El establecimiento de una prohibición a nuevos permisos para explotar agua en un acuífero clave del Salar de Atacama es una señal de que los cambios se avecinan. Por eso, los diversos actores de la industria minera tienen sus ojos puestos en Cristi, quien ha prometido un giro a la política de regulación.
Esa restricción se promulgó en un acuífero que suministra agua a Escondida, de la empresa BHP Billiton, la mina de cobre más grande del mundo. El próximo paso, afirmó el ente regulador, será decretar una reserva de agua potable en el salar, donde operan los principales productores de litio a escala planetaria: SQM y Albemarle.
El as bajo la manga para este paso es una enmienda al código hídrico, que le permite al Estado obligar a los usuarios a reducir la extracción de acuíferos saturados. No obstante, tanto SQM como Albemarle aseguran que tienen todos los derechos sobre los recursos hídricos, y que no esperan que la restricción afecte sus niveles de producción actual o futura.
Litio contra el agua
El cuello de botella para preservar los recursos hídricos es la creciente demanda de litio. Se estima que Chile posee el 50% de las reservas mundiales de ese mineral, por lo que una restricción podría afectar los niveles de producción del llamado "oro blanco", altamente demandado para la industria de autos eléctricos, computadoras portátiles y teléfonos móviles.
Recientemente, SQM y Albemarle firmaron un acuerdo para aumentar drásticamente sus cuotas de extracción con la misma o menos agua en el Salar de Atacama: "Lo que tenemos es una guerra del agua en la salina. Hay un gran enamoramiento en el agua", consideró Alonso Barros, un abogado de la Fundación del Desierto de Atacama consultado por Reuters.
Por otro lado, la profesora de estudios de salinas en la Universidad de Antofagasta, Ingrid Garcés, considera que hay un desconocimiento de cómo se mueve el agua a través del salar e interactúa con la salmuera rica en litio.
Como resultado, advierte Cristi, la autoridad del agua carece de jurisdicción porque la salmuera tiene un componente de agua, pero en Chile se le considera como un mineral, por lo que se rige bajo los mismos parámetros del cobre o el hierro.
"No sabemos cuál es el impacto de la extracción de salmuera en la disponibilidad de agua en Salar", advierte el funcionario. "Así que sí, podría haber un desequilibrio que no estamos considerando".





GOBIERNO CHILENO LUCHA POR REORDENAR USO DEL AGUA EN MEDIO DE AUGE DEL LITIO

Los reguladores de Chile señalan que se están preparando para crear una reserva de agua potable en el Salar de Atacama.

Perú 21 (www.peru21.pe)

En el escritorio del regulador hídrico chileno, Óscar Cristi, una pequeña taza de café se balancea sobre montones de carpetas que parecen estar a punto de colapsar, quizás una metáfora sobre la disponibilidad de agua en parte del país sudamericano. 
En su oficina en un octavo piso frente al palacio presidencial, Cristi, un ex profesor universitario y economista, trazó un mapa de Chile que muestra cuencas hidrográficas clave para la minería.
Las franjas del norte rico en minerales son de color azul, que define áreas donde los acuíferos están sobreexplotados, pero donde el gobierno, sin embargo, no ha prohibido emitir nuevos permisos. Cristi espera cambiar ese escenario.
Los derechos han sido otorgados uno tras otro durante décadas con poca consideración del impacto acumulativo, ya que los mineros se apresuraron en reclamar intereses sobre los escasos depósitos de agua disponibles en el desierto de Atacama, el más árido del mundo.
“El estado ha sido muy reacio a establecer prohibiciones sobre la extracción de agua”, dijo a Reuters el funcionario en una reciente entrevista. “Queremos adoptar un enfoque mucho más diligente al decretar áreas prohibidas”.
En Chile, las amenazas de una restricción gubernamental contra el agua a menudo suenan huecas. Y es que las minas necesitan recursos hídricos y la economía del país, impulsada por el cobre, necesita minas. Una amplia revisión del código hídrico de la era de la dictadura, propuesto en 2014, languidece en el Congreso.
Pero la industria minera observa con atención las acciones del recientemente designado Cristi, quien promete que esta vez será diferente.
El gobierno ya ha marcado un cambio en el Salar de Atacama al imponer una prohibición a nuevos permisos para extraer agua de un acuífero clave que suministra el recurso a Escondida de BHP, la mina de cobre más grande del mundo.
Los reguladores señalan que también se están preparando para crear una reserva de agua potable en el salar, donde operan los principales productores mundiales de litio, SQM y Albemarle, que les permitiría restringir aún más el uso del agua.
Y Cristi dice que una enmienda reciente pero poco conocida del código hídrico permite al Estado obligar a los usuarios a reducir su extracción de los acuíferos saturados.
SQM y Albemarle han dicho que tienen todos los derechos de agua que necesitan y que no esperan que nuevas restricciones afecten su producción actual o futura.
Joe Lowry, consultor y analista de la industria del litio, dijo que Atacama continuaría siendo una “fuerza importante” en el suministro de litio a pesar de la restricción. “Dicho esto, también creo que el problema del agua limitará los volúmenes futuros tanto de Albemarle como de SQM”, dijo.
Guerra de agua
Se habla de medidas drásticas del gobierno sobre el agua cuando el auge mundial de la demanda de litio ha provocado una presión por una mayor producción en Chile, que alberga casi el 50% de las reservas mundiales del llamado “oro blanco”.
El litio ayuda a alimentar la vida moderna. Las baterías de iones de litio se usan desde autos eléctricos y computadoras portátiles hasta teléfonos móviles, y se espera que la demanda global se cuadruplique para 2025.
Para satisfacer la demanda, SQM y Albemarle firmaron recientemente acuerdos con el gobierno para aumentar drásticamente sus cuotas de extracción de litio en el Salar de Atacama. Ambos se han comprometido a usar la misma o menos agua.
Pero los recién llegados como Wealth Minerals, New Energy Metals y Lithium Chile también tienen proyectos en distintas etapas de exploración en el salar. Las firmas no respondieron a pedidos de comentarios.
“Lo que tenemos es una guerra del agua en la salina. Hay un gran enamoramiento en el agua”, dijo Alonso Barros, un abogado de la Fundación del Desierto de Atacama.
Las nuevas propuestas, dice Barros, han alimentado las tensiones y subrayado la escasez de agua a medida que los grupos indígenas locales, los antiguos productores SQM y Albemarle, los mineros regionales de cobre y los recién llegados a la región compiten por los escasos recursos.
Agua minera
El punto crucial del problema, según la profesora de estudios de salinas en la Universidad de Antofagasta Ingrid Garcés, es la falta de comprensión de cómo el agua se mueve a través del salar y cómo el agua dulce y la salmuera de agua salada rica en litio interactúan debajo de la cuenca.
Un resultado de esto, dice Cristi, es que la autoridad del agua carece de jurisdicción: la salmuera tiene un componente de agua, pero en Chile está regulada como un mineral como el cobre o el hierro.
Los reguladores de medio ambiente otorgan los derechos de extracción de salmuera, dijo, y no la autoridad del agua, por lo que no se incluyen en los conteos de agua disponible en una región como Atacama.
“No sabemos cuál es el impacto de la extracción de salmuera en la disponibilidad de agua en Salar”, dijo Cristi. “Así que sí, podría haber un desequilibrio que no estamos considerando”.
Las propias compañías pueden estar brindando pistas. En 2017, Albemarle pidió al gobierno declarar una moratoria sobre nuevos permisos de agua en el sector C2 de la cuenca donde Escondida extrae agua, justo al sur de la región donde Albemarle y SQM extraen salmuera para producir litio.
El 16 de agosto, el gobierno emitió una prohibición de nuevos derechos de agua en el sector.
Si Albemarle pide una prohibición para explotar más agua subterránea, dijo el abogado Barros, implicaría admitir que los dos sistemas están conectados.
El conocimiento de las compañías ha superado al del gobierno, dice Garcés, haciendo que la regulación adecuada sea imposible. 

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